Sociedad
Álex Rovira, escritor y divulgador: "Hay tres preguntas que una inteligencia artificial nunca podrá responder por ti"
Durante una de las charlas de BBVA Aprendemos Juntos, Rovira invita a detenerse y mirar hacia dentro


Publicado el 26/10/2026 a las 08:44
En un mundo en el que la inteligencia artificial parece tener respuesta para casi todo, hay cuestiones que siguen dependiendo exclusivamente de nosotros. ¿Qué necesitamos realmente? ¿Qué queremos para nuestra vida? ¿Y qué estamos dispuestos a dejar atrás? Para Álex Rovira, escritor y divulgador, estas son algunas de las preguntas esenciales que ninguna tecnología puede resolver en nuestro lugar.
Durante una de las charlas de BBVA Aprendemos Juntos, Rovira invita a detenerse, mirar hacia dentro y recuperar una capacidad que a menudo queda relegada entre las prisas y las exigencias del día a día: el diálogo interior.
LAS TRES PREGUNTAS QUE DEBEMOS HACERNOS
"Todo se reduce a tres preguntas fundamentales: ¿qué es lo que no quiero?, ¿qué es lo que necesito? y ¿qué es lo que quiero?", explica el divulgador.
El orden importa. Antes de pensar en grandes objetivos, Rovira propone empezar por lo que sobra: identificar aquello que nos hace daño, las relaciones que no nos aportan bienestar o esa autoexigencia despiadada con la que, en ocasiones, nos tratamos a nosotros mismos.
Preguntarse qué necesitamos es el siguiente paso. Y no siempre coincide con lo que deseamos. En una sociedad marcada por el consumo y las apariencias, el escritor invita a distinguir entre lo que de verdad nos aporta valor y aquello que intentamos conseguir para demostrar quiénes somos.
Por último, llega la pregunta sobre lo que queremos. Pero no se trata únicamente de acumular cosas o alcanzar metas materiales, sino de construir nuestra identidad, cuidar los vínculos y encontrar una dirección que dé sentido a nuestra vida.
POR QUÉ LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL NO PUEDE DECIDIR POR NOSOTROS
La inteligencia artificial puede analizar información personal, ofrecer alternativas y ayudarnos a contemplar situaciones desde otros puntos de vista. Sin embargo, para Rovira existe una frontera que no deberíamos cruzar: delegar en una máquina las decisiones que definen nuestra existencia.
"Hay muchísimas preguntas que la inteligencia artificial no puede responder por nosotros", recuerda. La razón está en que conocernos requiere algo más que procesar datos: exige comprender nuestros pensamientos, reconocer nuestras emociones y observar cómo se traducen en acciones.
Por eso, el divulgador insiste en la importancia de mantener un diálogo honesto con nosotros mismos. No basta con tomar una decisión importante; también debemos sostenerla con pequeños actos cotidianos que nos permitan avanzar en la dirección elegida.
LA TECNOLOGÍA, AL SERVICIO DE LA VIDA HUMANA
Rovira no plantea renunciar a los avances tecnológicos, sino recordar para qué deben servir. Si la inteligencia artificial contribuye a mejorar nuestras vidas, será una herramienta valiosa. El problema aparece cuando dejamos que sustituya nuestra responsabilidad personal.
En este sentido, el escritor reivindica aquello que nos hace humanos: los vínculos, las emociones, los valores y las virtudes que demostramos con nuestros actos.
Su mensaje es una invitación a frenar, simplificar y dejar de buscar todas las respuestas fuera. Porque, aunque la tecnología pueda orientarnos, hay una tarea que sigue siendo nuestra: decidir quiénes queremos ser y actuar en consecuencia.