Animales de compañía

“No te pongas así, es solo un perro. Adoptas otro y listo”

Cuando llorar la muerte de tu mascota está mal visto

mascotas
AmpliarAmpliar
La muerte de una mascota puede considerarse un tipo de "duelo desautorizado" o "prohibido"
mascotas

CerrarCerrar

Carmen Barreiro

Publicado el 31/01/2026 a las 08:38

Cuando Raquel perdió a su perro Boro en el accidente ferroviario de Adamuz, imploró a los servicios de rescate que, por favor, no se olvidesen de buscar a los animales que iban en los trenes "porque también son familia». Lo pedía con lágrimas en los ojos y una preocupación genuina que la superaba por momentos. "Que son familia, que son familia...», insistía. Cuatro días después, la búsqueda, que movilizó a decenas de voluntarios llegados de diferentes puntos del país, terminó con final feliz: Boro fue localizado con vida en las inmediaciones del lugar donde se produjo el accidente y se encuentra "sano y salvo» con los suyos.

Su desaparición desató una oleada de solidaridad, pero también reacciones de incredulidad e incluso sorpresa en algunas personas por el "exagerado» dispositivo desplegado para localizar... a un perro. En este caso, la historia de su desaparición ha terminado de la mejor de las maneras, pero ¿y si no hubiese sido así? ¿También resultaría exagerado o fuera de lugar que la familia viviese su pérdida con el mismo desconsuelo que la muerte de un pariente cercano?

Nadie pone en duda el dolor de unos padres por el fallecimiento de su hijo a causa de una enfermedad o el sufrimiento por la muerte de un hermano o una madre joven. Sin embargo, hay situaciones concretas en las que no solo no está bien visto mostrar dolor en público sino que además no se puede o no se debe. Ocurre, por ejemplo, cuando el vínculo con el fallecido no estaba reconocido socialmente, como es el caso de un amante o una expareja, pero también pasa con las mascotas. Se llama duelo desautorizado o prohibido "y está detrás de muchos episodios de depresión, ansiedad y abuso de fármacos que afloran en la persona doliente años más tarde. Es un proceso muy complejo», aclara el psicólogo José González en su libro ‘El duelo, crecer en la pérdida’ (Ed. RBA).

El duelo desautorizado está detrás de muchos episodios de depresión y ansiedad

La muerte de una mascota se engloba bajo este paraguas de los duelos desautorizados precisamente porque muchas veces el entorno suele restar valor al vínculo afectivo que se establece entre la persona y el animal. Es habitual que cuando los dueños se muestran afligidos en público escuchen frases del tipo ‘no te pongas así, es solo un perro’, ‘adoptas otro y problema solucionado’ o ‘ya sabías que esto iba a pasar’, de ahí que algunos tiendan a esconder o disimular sus sentimientos porque se sienten incomprendidos e incluso avergonzados.

"La pérdida de un perro o un gato se entiende como un duelo de primera magnitud. Lo que ocurre es que las personas a las que no les gustan los animales o que nunca han tenido una mascota son incapaces de entender el dolor que se siente por esa pérdida», argumenta José González. Pasa algo parecido cuando la persona que fallece es muy mayor. "Es como si la sociedad no te permitiese estar triste, sentirte mal... Ya sabemos que es ley de vida, pero cada uno elabora el duelo como puede, no como quiere», concluye el experto.

AMANTES Y EXPAREJAS

La muerte de alguien cercano -familiar, amigo, mascota, amante o expareja- supone "todo un reto emocional» al que debemos hacer frente, "incluso cuando creamos que no nos corresponde mostrar nuestro dolor», añaden en el departamento de Estudios de la Psicología de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). "Los duelos no son opcionales. Se pueden postergar, diferir, congelar, aplazar, negar, elaborarlos a medias... Pero hay que afrontarlos. Debemos permitirnos llorar, estar tristes o manifestar los sentimientos que tengamos sin cuestionar nuestras propias emociones», coinciden los especialistas.

En este sentido, todos los fallecimientos relativos a relaciones no aceptadas por nuestro entorno pueden ser vividos como duelos desautorizados. "Hay tantos como estructuras de vínculos afectivos no reconocidas y legitimadas por la sociedad. Desde la muerte de una persona de la que estás enamorada en secreto a un fallecimiento perinatal o incluso la búsqueda de un futuro mejor en otro país. Muchos migrantes atraviesan todo un duelo al verse obligados a dejar atrás no solo a sus familiares sino también su cultura», reconoce el psicólogo Enric Soler.

Cuando el fallecido es una expareja o un antiguo amor, el conflicto no se produce únicamente por no poder mostrar el sufrimiento en público. "También es interno. Se trata de un proceso muy difícil de elaborar porque muchas veces el doliente no se permite procesar la pérdida. Tiene miedo a enfrentarse a determinados sentimientos y los tapa. Que una persona experimente todas esas emociones desagradables no significa necesariamente que no quiera a su actual pareja o viva anclada en el pasado. Simplemente, necesita pasarlas para seguir adelante», añade José González.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora