Curiosidades

Por qué deberías poner un cuenco con bicarbonato debajo de la cama

Este compuesto, tan común en cualquier cocina, tiene varias propiedades interesantes para mejorar la calidad del aire en espacios interiores

Colocar un plato de bicarbonato debajo de la cama: para qué sirve realmente y cuándo funciona de forma eficaz
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Colocar un plato de bicarbonato debajo de la cama: para qué sirve realmente y cuándo funciona de forma eficazPIXABAY
Colocar un plato de bicarbonato debajo de la cama: para qué sirve realmente y cuándo funciona de forma eficaz

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Europa Press

Actualizado el 10/12/2025 a las 08:48

Las bajas temperaturas y los cambios bruscos entre el exterior frío y el interior calefactado hacen que la humedad se concentre con más facilidad dentro de casa. Es un fenómeno habitual en dormitorios pequeños o con poca ventilación, donde el ambiente puede volverse más pesado y aparecer olores a cerrado que resultan difíciles de evitar.

Ante este escenario, existe un aliado doméstico que puede ayudar más de lo que parece: el bicarbonato de sodio. Este compuesto, tan común en cualquier cocina, tiene varias propiedades interesantes para mejorar la calidad del aire en espacios interiores.

El bicarbonato de sodio es una sustancia ligeramente higroscópica, lo que significa que puede captar pequeñas cantidades de vapor de agua presente en el aire. Además, actúa como absorbente natural de olores, especialmente útil en zonas donde el aire circula poco, como el espacio que queda bajo la cama. Allí se acumulan partículas y olores que no siempre llegan a ventilarse bien durante el día. 

Al colocarlo en un cuenco abierto, el bicarbonato entra en contacto constante con ese volumen de aire más estancado. Con el paso de las horas va reteniendo humedad ligera y neutralizando olores, lo que ayuda a que el dormitorio se mantenga más fresco al despertar.

Para aprovechar sus ventajas, basta con llenar un plato hondo o un cuenco con bicarbonato y colocarlo bajo la cama, preferiblemente cerca del centro o en la zona donde se note más olor a cerrado. Si el dormitorio es especialmente pequeño o interior, se pueden colocar dos recipientes en puntos opuestos para cubrir una mayor superficie de aire estancado.  Eso sí, conviene renovarlo cada 1 o 2 semanas, ya que poco a poco pierde eficacia a medida que absorbe humedad y partículas del ambiente.

A pesar de sus beneficios, el bicarbonato no sustituye a un deshumidificador ni soluciona los problemas de humedad estructural. Su acción es útil cuando hay olores leves a cerrado, el dormitorio tiene poca ventilación, o se nota el ambiente más cargado por el contraste de temperaturas.

En cambio, no será suficiente si aparecen manchas de moho en paredes o muebles, si las ventanas amanecen empapadas cada día o si existe una filtración o humedad por capilaridad. En esos casos, solo notarás un pequeño alivio en el olor, pero el problema seguirá ahí.

Para potenciar su efecto, lo ideal es combinarlo con medidas que actúan sobre la causa de la humedad. Un deshumidificador -aunque sea compacto- puede reducir de forma notable el exceso de agua en el aire, especialmente en habitaciones interiores o que permanecen cerradas muchas horas

A esto se suma algo tan sencillo como ventilar unos minutos por la mañana para renovar el aire y evitar que la humedad se acumule tras la noche.   

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