El mejor lugar de España para ser atendido por un médico… y que no te lo esperas
Extremadura ha logrado lo que para muchas comunidades sigue siendo un desafío: acortar significativamente las listas de espera


Publicado el 14/05/2025 a las 05:00
Por años relegada en los indicadores sanitarios, Extremadura ha logrado un avance sorprendente en su sistema de salud. Aumentos notables en la inversión por habitante, una drástica reducción de las listas de espera, ciudadanos más satisfechos y nuevas infraestructuras médicas sitúan a esta comunidad, tradicionalmente discreta, en el foco del panorama sanitario nacional.
La apuesta presupuestaria de Extremadura en salud pública ha crecido a pasos agigantados. En 2024 la región destina 2.163 euros por habitante a sanidad, colocándose entre las comunidades con mayor gasto per cápita –solo por detrás de Asturias y País Vasco– y muy por encima de la media española (1.906 €/hab.). Este esfuerzo inversor supone un incremento sostenido en los últimos años, pasando de alrededor de 1.500 € por persona en 2020 a más de 2.100 € en la actualidad.
La brecha frente a territorios más poblados es evidente: Madrid, por ejemplo, se sitúa en apenas 1.468 € por habitante, la cifra más baja del país por quinto año consecutivo. El gobierno extremeño defiende que este impulso financiero es clave para reforzar plantillas, actualizar equipamientos y equilibrar desigualdades históricas en la atención sanitaria rural.
LISTAS DE ESPERA: UN RECORTE HISTÓRICO
Extremadura ha logrado lo que para muchas comunidades sigue siendo un desafío: acortar significativamente las listas de espera. Al cierre de 2024, el número de pacientes aguardando una operación no urgente en la región bajó un 16,5% respecto al año anterior. En cifras absolutas, se redujo de 29.294 personas en diciembre de 2023 a 24.467 a finales de 2024. Este descenso, calificado de “significativo” por las autoridades sanitarias, viene acompañado de un récord histórico de actividad quirúrgica: en 2024 el Servicio Extremeño de Salud (SES) realizó 93.704 intervenciones, casi 7.000 más que en 2023. Gracias a este esfuerzo, la demora media para operarse cayó a 178 días, situándose por primera vez por debajo del límite legal de 180 días. En el contexto nacional, donde las listas de espera apenas empezaron a frenarse el último año (con variaciones inferiores al 1%), el caso extremeño destaca. Especialidades con alta demanda como Oftalmología o Traumatología lograron aliviar sus demoras en la región, con 1.850 pacientes menos aguardando cirugía ocular y 1.631 menos en traumatología. Incluso en áreas tradicionalmente tensionadas –como Cirugía Maxilofacial o Neurocirugía– se redujo tanto el número de pacientes en espera como los días de demora promedio.
Las autoridades sanitarias extremeñas subrayan que detrás de estas cifras hay planes de choque y una optimización de recursos: quirófanos operando en horarios ampliados, derivaciones estratégicas y priorización de casos oncológicos urgentes (en 2024 se intervino a 4.844 pacientes con cáncer en un plazo medio de apenas 31 días). El contraste con otras regiones es marcado: mientras Extremadura consigue revertir el atasco quirúrgico, comunidades más pobladas continúan en máximos históricos de espera quirúrgica.
SATISFACCIÓN CIUDADANA EN AUMENTO
La percepción de los extremeños sobre su sistema de salud refleja y refuerza estas mejoras objetivas. Según el Barómetro Sanitario nacional de 2024, la satisfacción global en Extremadura alcanzó 6,36 puntos sobre 10, superando ligeramente la media española (6,28) y mejorando frente al 6,22 obtenido el año anterior. Es la primera vez en siete años que Extremadura se ubica por encima del promedio nacional en este indicador, consolidando una tendencia al alza en la opinión pública.
Detrás de esta nota global hay datos muy reveladores: Extremadura es hoy una de las comunidades donde menos se espera para ser atendido en atención primaria, con una demora media de 6 días para cita con el médico de familia, frente a 8 días de espera promedio en España. La agilidad en la respuesta de los centros de salud se traduce en que un 85% de los usuarios extremeños califican la atención primaria como “buena” o “muy buena”, un nivel de satisfacción considerable. Asimismo, el 78% de los pacientes se declara satisfecho con la atención recibida en hospitales y consultorios, y 7 de cada 10 confían en que el sistema sanitario público de la región les garantiza asistencia de calidad. Estas valoraciones positivas, poco habituales en comunidades tradicionalmente rezagadas, sugieren que los ciudadanos están percibiendo cambios tangibles: menos esperas, más personal y una atención más cercana. Aunque a nivel estatal el porcentaje de españoles “muy satisfechos” con la sanidad pública ha caído en los últimos cuatro años (del 67% al 46% según algunas encuestas), Extremadura parece nadar contra la corriente, revalidando la confianza de su población en el sistema público.