¿Estás perdiendo el olfato? Puede ser una señal de alerta del centinela del cerebro

El sentido más infravalorado podría estar avisándote de problemas de salud antes que cualquier análisis de sangre

Muchas personas ignoran que la pérdida de olfato suele ser unos de los síntomas iniciales.
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El olfato es el centinela del cerebro
Muchas personas ignoran que la pérdida de olfato suele ser unos de los síntomas iniciales.

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Diario de Navarra

Publicado el 05/05/2025 a las 16:15

¿Has notado que los olores te parecen más débiles o incluso inexistentes últimamente? Tal vez pensaste que era una consecuencia del aire seco, de un resfriado o simplemente de la edad. Pero perder el olfato, aunque parezca un detalle menor, puede ser una señal temprana de problemas de salud graves, desde enfermedades neurológicas hasta déficits nutricionales o secuelas post-COVID.

Según varios estudios neurológicos, la pérdida progresiva del olfato puede ser uno de los primeros síntomas del Parkinson o del Alzheimer, apareciendo incluso años antes que los problemas de memoria o el temblor. La explicación está en que el bulbo olfatorio está directamente conectado al sistema nervioso central, y cualquier alteración allí puede reflejar cambios profundos en el cerebro.

"Es como un sistema de alerta temprana para el deterioro cognitivo", explican los investigadores de la Universidad de Harvard.

COVID PERSISTENTE Y OLFATO: UNA SECUELA INVISIBLE

Durante la pandemia, muchos descubrieron de golpe lo importante que era el olfato. Y aunque la mayoría lo recuperó con el tiempo, cientos de miles de personas aún sufren anosmia (pérdida total) o parosmia (distorsión de los olores) meses después de haber superado el COVID-19.

Este síntoma, más allá de lo sensorial, afecta también el estado de ánimo, el apetito y la calidad de vida. La buena noticia es que en muchos casos puede entrenarse y recuperarse con terapias olfativas.

¿DÉFICIT DE ZINC? EL OLFATO TAMBIÉN LO NOTA

Otra causa frecuente de alteraciones en el olfato son los déficits nutricionales, en especial de zinc, vitamina A o vitamina B12. Estos micronutrientes son clave para la regeneración celular de las neuronas olfativas. Una dieta pobre o ciertos medicamentos pueden estar detrás de una pérdida olfativa gradual, que se puede revertir con ajustes nutricionales.

¿QUÉ HACER SI NOTAS CAMBIOS?

No lo ignores. Si detectas una disminución repentina o progresiva de tu capacidad para oler:

  • Consulta a un médico general o a un otorrinolaringólogo.

  • Evalúa tu dieta y suplementos.

  • Considera un test neurológico si hay antecedentes familiares de demencia o Parkinson.

  • Explora terapias de rehabilitación olfativa.

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