La moneda de 1870 que dio origen a la expresión 'Para ti la perra gorda'
Aunque la pieza originaria desapareció, la referencia perdura durante más de un siglo


Publicado el 27/11/2024 a las 05:00
Cuando se acaban las ganas de discutir y se quiere zanjar la disputa, hay una expresión que quien la pronuncia cierra el diálogo como dando la razón al otro pero sin querer dársela en realidad: "Para ti la perra gorda", y con esta sentencia, se acaba la discusión.
¿Pero qué es lo que damos cuando entregamos "la perra gorda"? Nada más y nada menos que una moneda. Una pieza emitida por el Gobierno provisional que, tras la reforma de 1868, estableció la peseta como unidad monetaria.
La "perra gorda" es concretamente la moneda de 10 céntimos de peseta fabricada 1870. Es una pieza de 30 milímetros de diámetro, hecha con cobre y que pesa 10 gramos.


En el anverso muestra la matrona Hispania (heredada de la numismática de Adriano, en tiempos del Imperio romano), sentada hacia la derecha sobre unas montañas que representan los Pirineos y con una rama de olivo en una mano. La leyenda 'DIEZ GRAMOS' y la fecha de acuñación '1870' rodean el dibujo.
El reverso consiste en un león tenante sosteniendo el escudo de España, que contiene León, Castilla, Aragón, Navarra y Granada en la punta, y una leyenda que dice 'CIEN PIEZAS EN KILOG.' y el valor de la moneda 'DIEZ CÉNTIMOS'.
Este diseño fue escogido mediante un concurso en el que el trabajo presentado por Luis Plañiol resultó elegido y sirvió de modelo para el cuño definitivo creado Luis Marchionni, que desde 1861 ocupaba el cargo de grabador principal de la Casa de Moneda de Madrid.
Este león, conforme se iba desgastando por el uso, parecía más un perro, y de ahí que la población de la época bautizara a esta moneda como "perra gorda". Posteriormente, en época de Alfonso XII, se acuñaron nuevas monedas de 10 céntimos con el busto del rey en el anverso y el escudo en el reverso, pero se mantuvo la expresión de "perra gorda" para referirse a ellas.
Y no solo durante el reinado de Alfonso XII, incluso con las monedas de la época de Franco de 10 céntimos se mantuvo el dicho, aunque en estas ya no había rastro ni de león ni de perro, solo un jinete.


A la par que las monedas de 10 céntimos con el león se acuñaron también piezas de 5 céntimos. Como tenían el mismo problema con la apariencia del felino, estas dieron en llamarse "perras chicas".
Como última curiosidad, cabe señalar que el perro desgastado sobrepasó el mundo numismático y llegó a los juegos azar para dar nombre a las tragaperras.
La pieza originaria de 1870 fue desmonetizada el 29 de octubre de 1941 y actualmente puede alcanzar en el mercado numismático los 250 euros en calidad sin circular.
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