Flores de un millón de euros
Los billetes desgastados y rotos que llegan al Banco de España se convierten en compost para jardines y en combustible para otras industrias


Publicado el 26/06/2023 a las 06:00
'El dinero no crece de los árboles' es una frase muy repetida por los padres cuando los hijos les piden unos cuantos euros para sus caprichos. Dicho que, por otro lado, es tan real como la vida misma, como también lo es que los euros ahora también dan vida a flores y plantas. Eso no significa, ni mucho menos, que plantar billetes de 10 o 20 euros y regarlos los multiplique como el milagro de los panes y los peces. Lo que puede pasar es que se estropeen y queden inutilizados, entonces ahí sí que servirán para esa otra vida del dinero como abono.
En la actualidad, 29.500 millones de billetes y 145.000 millones de monedas pasan de mano a mano y de cartera a cartera por los 20 países que tienen el euro como moneda oficial. "La vida media es de unos siete años", responde Carlos González, jefe de la división de relación con agentes y fabricantes del Banco de España.
Cada semana, al supervisor bancario nacional llegan camiones con centenas de cajas llenas de billetes sucios, desgastados o rasgados. "El eurosistema tiene bien pautadas las características para sacar esos billetes de la circulación", responde Beatriz García, subdirectora del departamento de efectivo del Banco de España. "Se introducen en una máquina que es capaz de examinar 33 billetes por segundo", añade la portavoz.
Un análisis detallado de 1.980 billetes al minuto o de 118.800 a la hora. "No te da tiempo a verlos", replica González. La mayoría vuelve al circuito monetario y "el 18% se destruye", añade García.
Abono para el jardín Sin embargo, ese descarte en las instalaciones del organismo no supone su adiós definitivo. "Las normas son muy claras. Ningún billete puede ir al vertedero o ser incinerado sin aprovechamiento energético", advierte González. Precisamente, esa palabra, aprovechamiento, es la clave.
Los billetes que no vuelven a las carteras de los ciudadanos europeos se convierten en "residuos que tienen que ser de un tamaño específico", detalla el jefe de la división de relación con agentes y fabricantes del supervisor bancario español.
Cortados en trozos pequeños, estos billetes, que "en un 83% son fibras de algodón y a partir de este año serán totalmente sostenibles", salen de las instalaciones del Banco de España camino de su nueva vida.
La conversión de los billetes en compost es una solución muy utilizada por otros bancos nacionales. "El de Colombia los usa para regenerar sus bosques autóctonos y la Reserva Federal de Estados Unidos también ha hecho pruebas", explica González. "Nosotros también tenemos algunos proyectos, pero la mayoría de nuestros residuos son empaquetados con destino a otras industrias para aprovechar el valor energético de los billetes", apostilla.