Inglaterra
Una nueva ausencia de la reina Isabel II en un acto público redobla la inquietud por su salud
Buckingham anuncia que la monarca de Inglaterra se vio obligada a cancelar su presencia a los actos del 'Domingo del recuerdo' debido a una "lesión de espalda"


Publicado el 15/11/2021 a las 06:00
Isabel II canceló hoy su anunciada asistencia a los eventos del 'Domingo del recuerdo' debido a una "lesión de espalda", que sus portavoces de Buckingham Palace comunicaron al público dos horas antes del arranque oficial de la solemne ceremonia en Londres. "La reina ha decidido esta mañana, con gran pesar, que no podrá atender el servicio en el cenotafio. Su majestad está decepcionada de perderselo", rezó el texto.
La ceremonia en memoria de los caídos en todos los conflictos bélicos desde la Primera Guerra Mundial, además de las víctimas del terrorismo, es una cita crucial en la agenda de la familia real británica. Isabel II únicamente se había ausentado en seis ocasiones previas, ya fuera porque estaba de viaje en el extranjero o embarazada de sus hijos mayores.
En noviembre de 2017 dejó de caminar hasta el pie del cenotafio para depositar su corona de flores y desde entonces seguía la procesión en un balcón del Ministerio de Exteriores, en la avenida de Whitehall.
La ausencia de la monarca, de 95 años, ha redoblado la inquietud por su salud. Su agenda pública se ha reducido a intervenciones audiovisuales desde que el 19 de octubre cancelara un viaje a Irlanda del Norte de simbólica importancia constitucional. Se supo después que pasó una noche en hospital sometida a pruebas por unas dolencias de cuya naturaleza no se ha informado a la población. Los médicos recomendaron reposo, según indicó Palacio. Días después se canceló su esperada visita a la conferencia climática COP26, en Glasgow.
"Firme intención" La Casa Real reafirmó la "firme intención" de la jefa de Estado de presenciar en vivo el solemne acto en tributo del sacrificio militar, en el que participaron 10.000 veteranos, además de políticos británicos, representantes de la Commonwealth, embajadores y dignatarios de otros países.
Una vez más, el príncipe de Gales dejó dos ofrendas florales ante el monumento a los caídos, el primero en nombre de su madre. Le siguieron su hijo Guillermo, engalanado con el uniforme gris de la Real Fuerza Aérea, y su hermana, la princesa Ana, con un abrigo de la Armada Real.
Otros familiares, altos cargos militares, líderes políticos y ex primeros ministros dejaron sus respectivas coronas en esta ceremonia anual que "forma parte del tejido de la sociedad" del viejo imperio británico, describió el jefe del Estado Mayor, el general sir Nick Carter.
Fuentes palaciegas intentaron restar trascendencia al dolor de espalda de la reina y señalaron que no guarda relación con los problemas que le han forzado a aminorar la marcha.