Sale a la luz la agresión del príncipe Andrés que obligó a su padre a pedir perdón
Un nuevo capítulo que abunda en la difícil personalidad del exduque de York


Publicado el 08/04/2026 a las 08:18
Aunque no fue hasta octubre de 2025 cuando Carlos III retiró oficialmente a su hermano el tratamiento de Su Alteza Real, Andrés Mountbatten Windsor lleva años acumulando un escándalo tras otro. Algunos vieron la luz en su momento y otros son parte de un goteo incesante que da buena muestra de la difícil personalidad del hijo predilecto de Isabel II.
El último capítulo que se ha conocido es una agresión del exduque de York por la que su padre se vio obligado a pedir perdón en su nombre. El biógrafo real Robert Hardman ha contado en un pódcast del 'Daily Mail' cómo el propio Andrés golpeó al jefe de la Casa Real, el vicealmirante Tony Johnstone-Burt. ¿La razón? La negativa a que el exmarido de Sarah Ferguson, que por entonces era enviado especial del Reino Unido para el Comercio y la Inversión Internacional, utilizara una sala del Palacio de Buckingham para un acto benéfico vinculado a su proyecto Pitch at the Palace porque ya estaba ocupada.
Tan grave fue el altercado, que el príncipe Felipe de Edimburgo tuvo que intervenir escribiendo una carta para pedir disculpas formales en nombre de su hijo. "No aceptaba un no por respuesta", asegura el biógrafo sobre el expríncipe. Tanto es así, que el especialista afirma que la agresiva reacción de Andrés no fue una sorpresa para la reina, quien sí que tuvo conocimiento de la agresión.
En este sentido, Hardman reconoce que, más que su protegido, para la monarca, su hijo Andrés era el más "vulnerable". El biógrafo explica que él ha podido ver en primera persona algunas actitudes problemáticas del expríncipe, que hacía comentarios poco adecuado en foros internacionales. Incluso refiere que David Cameron, primer ministro entre 2010 y 2016, señaló que todos los miembros de la Familia Real sabían qué límites no debían cruzar a excepción de Andrés.
Precisamente, el pasado como enviado comercial del exduque está siendo objeto de investigación y fue lo que provocó su arresto durante varias horas el pasado 19 de febrero ante las sospechas de una posible "conducta indebida en cargo público".
Estas nuevas revelaciones sobre el comportamiento de Andrés han llegado en su peor momento familiar. Hace semanas que no tiene contacto con sus hermanos. Recluido en Wood Farm, en Norfolk, donde vive temporalmente mientras acondiciona Marsh Farm, otra propiedad dentro de la misma finca que será su residencia definitiva tras su salida de Royal Lodge, solo ha recibido la visita de su hermano Eduardo de Edimburgo. Y no ha sido una visita se cortesía, sino un encuentro para pedirle que abandone lo antes posible su actual casa.
Según diversas informaciones, el duque de Edimburgo tenía previsto alojarse en Wood Farm durante la Semana Santa, pero tuvo que cambiar sus planes debido a que la vivienda estaba ocupada todavía por Andrés, por lo que ha pedido que se apremie con la mudanza.
Recientemente, el expríncipe también ha recibido la visita de un reducido grupo de manifestantes que logró burlar las medidas de seguridad y llegar hasta el entorno de su vivienda para increparle. Sin embargo, de sus hijas, Beatriz y Eugenia, y de su exmujer, con la que convivía en Royal Lodge, no ha habido ni rastro hasta el momento.