El expríncipe Andrés declaró más de 10 horas ante la Policía por sus vínculos con el pederasta Epstein

Se investiga si el hermano del rey Carlos de Inglaterra compartió información confidencial con el multimillonario estadounidense mientras era enviado comercial del Reino Unido

Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey británico Carlos III, se enfrenta a las consecuencias de las acusaciones de las presuntas filtraciones de información confidencial a Jeffrey Epstein
AmpliarAmpliar
Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey británico Carlos III, se enfrenta a las consecuencias de las acusaciones de las presuntas filtraciones de información confidencial a Jeffrey EpsteinEFE
Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey británico Carlos III, se enfrenta a las consecuencias de las acusaciones de las presuntas filtraciones de información confidencial a Jeffrey Epstein

CerrarCerrar

Agencia Colpisa

Publicado el 20/02/2026 a las 09:07

La Policía ha arrestado este jueves al expríncipe Andrew Mountbatten-Windsor, antiguo duque de York y hermano del rey Carlos III, bajo sospecha de conducta indebida en el ejercicio de sus funciones públicas, en una operación relacionada con las acusaciones de que compartió información oficial con el financiero y pederasta estadounidense Jeffrey Epstein cuando ejercía como enviado comercial del Reino Unido. 

La detención, confirmada por la Policía de Thames Valley, marca un hecho sin precedentes en la historia reciente de la monarquía británica y supone un paso más allá en el escándalo por las relaciones del expríncipe con el polémico magnate, quien se suicidó en prisión antes de ser juzgado por tráfico sexual de menores. 

"Hoy (19/2) hemos arrestado a un hombre de unos 60 años de Norfolk bajo sospecha de mala conducta en un cargo público y estamos realizando registros en domicilios de Berkshire y Norfolk. Permanece bajo custodia policial en este momento", señalaba el comunicado emitido por la Policía por la mañana. 

Su detención se había producido sobre las ocho, mientras el exduque de York celebraba ya su 66º cumpleaños en casa. Seis coches-patrulla sin distintivos y ocho agentes de paisano se han presentado en la propiedad y comunicado la orden de arresto a su principal inquilino. Los policías continúan con el registro de la mansión de Wood Farm, en la urbanización Sandringham, donde residía habitualmente. Los oficiales también inspeccionan una segunda propiedad en Berkshire. 

Pasadas las ocho de la tarde en España, una hora menos en Inglaterra, Andrés salía de la comisaría de Norfolk en un Range Rover tras más de diez horas en el interior del edificio policial. El subcomisario jefe Oliver Wright ha declarado que, "tras una evaluación exhaustiva, hemos abierto ahora una investigación sobre esta alegación de conducta indebida en cargo público", y subrayó que "es importante que protejamos la integridad y la objetividad de nuestra investigación mientras trabajamos con nuestros socios para investigar este presunto delito". Weight ha añadido que la Policía comprende "el importante interés público en este caso" y que facilitará actualizaciones "en el momento oportuno".

MENSAJES REVELADORES

La investigación parte de la abundante documentación sobre Epstein localizada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, de la que se han publicado millones de archivos. Entre los papeles incautados al pederasta, que se relacionaba con numerosos políticos, financieros y personajes famosos, aparecen indicios de que Mountbatten-Windsor, durante su etapa como representante comercial británico entre 2001 y 2011, habría compartido información sensible con el magnate condenado por delitos sexuales contra menores de edad y fallecido en 2019 bajo custodia en Estados Unidos. Los documentos publicados por el Departamento de Justicia incluyen correos electrónicos que aparentemente muestran el envío de informes sobre visitas oficiales a Hong Kong, Vietnam y Singapur, así como un documento confidencial relativo a oportunidades de inversión en la reconstrucción de la provincia afgana de Helmand.

Uno de esos mensajes, fechado en noviembre de 2010, habría sido reenviado minutos después de haber sido recibido por un asesor especial del entonces príncipe, mientras que otro, enviado en Nochebuena de ese mismo año, contendría información reservada sobre proyectos económicos en Afganistán. El alcance y la clasificación exacta de estos documentos no se han detallado públicamente.

Por su parte, el propio expríncipe ha negado reiteradamente cualquier conducta ilegal relacionada con Epstein. No obstante, en octubre de 2025 ya debió renunciar a todos sus títulos y honores militares y recientemente fue obligado a abandonar la residencia de Royal Lodge.

Entre los archivos del Departamento de Justicia se incluyen varias fotografías de Andrés, entre las que destacan una imagen de él arrodillado sobre una joven y otra tumbado sobre el regazo de varias mujeres. Andrés rechazó cooperar con el Departamento de Justicia en múltiples investigaciones penales.

Andrés, de hijo predilecto de Isabel II y héroe en la guerra de las Malvinas a lastre para la monarquía británica 

Durante décadas, el príncipe Andrés ocupó un lugar singular dentro de la monarquía británica: héroe de guerra, figura rebelde, representante comercial del Reino Unido y, al mismo tiempo, protagonista recurrente de controversias que, con el paso de los años, se transformaron en un problema estructural para la institución. Hoy, apartado de la vida pública, despojado de honores militares, sometido al escrutinio público por el escándalo del 'caso Epstein' y finalmente detenido este jueves por conducta indebida en cargo público por sus lazos con el pederasta condenado, su figura vuelve a situarse en el centro del debate público como símbolo de una caída personal que arrastra implicaciones políticas, institucionales y familiares.

Nacido en 1960, cuando Isabel II llevaba ocho años en el trono y la estabilidad del reinado ya estaba consolidada, Andrés creció en un entorno mucho menos austero que el de sus hermanos mayores. La reina disponía entonces de más tiempo para ejercer una maternidad directa, y numerosos cronistas han subrayado que la relación con su tercer hijo fue especialmente estrecha. Medios locales han recordado en varias ocasiones que la soberana asistía a actos escolares y dedicaba tiempo personal a su educación, algo poco habitual en los primeros años de su reinado. Aquella cercanía temprana contribuyó a forjar la percepción, dentro y fuera del Palacio, de que Andrés era el hijo predilecto de sus cuatro. Esa condición se reforzó cuando el príncipe se alistó en la Marina Real y participó en la guerra de las islas Malvinas contra Argentina en 1982; lo hizo como piloto de helicóptero Sea King a bordo del portaaviones HMS Invincible. Su regreso fue celebrado como el de un héroe nacional, y la imagen de la reina recibiéndolo con visible orgullo se convirtió en un símbolo de unidad en un momento de euforia patriótica. Durante un tiempo, Andrés encarnó el ideal de príncipe activo, valiente y útil para la nación.

Sin embargo, a partir de mediados de los años ochenta, su vida pública comenzó a asociarse con el lujo y los excesos. Su matrimonio con Sarah Ferguson en 1986, seguido de una intensa vida social internacional llena de lujos, alimentó una reputación de frivolidad que contrastaba con la sobriedad tradicional de la institución. Tras el divorcio en 1996, ambos continuaron compartiendo no sólo residencia junto a sus dos hijas, sino también compromisos sociales.

Como enviado especial del Reino Unido para el comercio y la inversión entre 2001 y 2011, el que fuera duque de York cultivó relaciones con dirigentes políticos, empresarios y élites económicas de todo el mundo. Ese papel también generó controversias por la naturaleza de algunas de sus asociaciones y por el uso de recursos públicos en viajes oficiales. La prensa británica lo apodó "Air-Miles Andy" debido al elevado coste de sus desplazamientos, una imagen que consolidó la percepción de privilegio excesivo.

EL VÍNCULO CON LA TRAMA EPSTEIN

Su relación directa con Jeffrey Epstein, sin embargo, marcó un antes y un después. El financiero estadounidense, condenado por delitos sexuales contra jóvenes menores de edad, se movía en círculos de poder y filantropía internacional que conectaban con las redes sociales del duque. Aunque Andrés sostuvo que su relación con Epstein era limitada y que había cometido un "error de juicio" al mantener el contacto tras la primera condena del empresario, las revelaciones sobre la magnitud de la red de abusos y las acusaciones de Virginia Giuffre situaron al príncipe en el centro de una tormenta mediática y judicial sin precedentes para un miembro de la familia real.

La entrevista concedida a la cadena pública BBC en el 2019 se convirtió en el punto de inflexión definitivo. Lejos de restaurar su credibilidad, sus respuestas evasivas y su aparente falta de empatía provocaron indignación pública. Pocos días, después el Palacio anunció que Andrés se retiraba de sus funciones oficiales. En 2022 alcanzó un acuerdo extrajudicial con Giuffre sin admitir culpabilidad. La resolución evitó un juicio, pero no logró disipar el daño reputacional. El suicidio de Giuffre el año pasado, la publicación de su libro y los documentos hechos públicos por Estados Unidos han terminado de hundirlo. También el año pasado, el historiador Andrew Lownie publicó la biografía no autorizada titulada 'The Rise and Fall of the House of York' (Auge y caída de la Casa de York). La obra ofrece un retrato exhaustivo de la trayectoria del duque, desde su ascenso como figura popular hasta su marginación institucional, y analiza las redes sociales, financieras y de influencia que habrían sostenido su estilo de vida.

Encuentros con mujeres jóvenes Entre los episodios descritos se encuentra un evento de 2006 durante un viaje oficial a Tailandia, donde la suite del príncipe habría sido utilizada para encuentros con mujeres jóvenes a lo largo de un fin de semana. El libro también examinaba la profundidad de su relación con Epstein, que habría sido más prolongada y compleja de lo que se había reconocido públicamente, así como la continuidad de su estrecha convivencia con Sarah Ferguson y los costes asociados al mantenimiento de la residencia de Royal Lodge, donde vivían antes de su destierro. Lownie argumenta que la indulgencia de Isabel II hacia su hijo fue un factor decisivo en la persistencia de comportamientos que, en otras circunstancias, habrían sido corregidos con total contundencia. Durante la presentación del libro a la prensa, afirmó que la reina tenía "un punto ciego absoluto con su hijo favorito" y que se resistía a aceptar críticas hacia él incluso cuando surgían evidencias problemáticas, una actitud que, según el autor, generó tensiones dentro de la propia familia, especialmente con el ahora rey de los británicos. La muerte de Isabel II marcó el final de esa protección. Carlos III adoptó una estrategia de distanciamiento progresivo, retirando honores, patronazgos y el uso del tratamiento de Su Alteza Real. El objetivo ha sido preservar la credibilidad de la institución.

La detención de Andrés este jueves, el día de su 66 cumpleaños, añade un nuevo capítulo a una trayectoria marcada por la oscilación entre privilegio y controversia, un desenlace que parece desbordar incluso los límites de la ficción histórica y que difícilmente habría podido ser anticipado por los guionistas de la serie televisiva 'The Crown'. 

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora