PAMPLONA
La primera villavesa eléctrica cubrirá turnos de 8 horas con 10 baterías
- Propiedad del Gobierno foral y fabricado por Foton, estará a pruebas y pronto cubrirá líneas normales
Publicado el 02/08/2011 a las 01:00
Pilavesa. Su nombre es un juego de palabras. Es la primera villavesa eléctrica de la comarca de Pamplona. Ya está en circulación, aún en periodo de pruebas y, por tanto, conocer cuál será su adaptación al medio es, de momento, una incógnita. El vehículo, el primero de sus características en marcha en Europa, se presentó ayer y se integrará en la flota de las villavesas. Será una más de las 141 y, en función de los resultados superados los cinco meses de pruebas, podría cubrir los turnos habituales de ocho horas, gracias a sus 120 kilómetros de autonomía.
La Pilavesa es, en realidad, una plataforma para conocer la viabilidad de un vehículo eléctrico en el transporte público y se enmarca en el acuerdo de intenciones suscrito entre Gobierno de Navarra y la multinacional china Foton para fabricar estos vehículos en Tafalla. Yolanda Barcina subrayó ayer que los "resultados serán clave" a la hora de decantarse por la implantación del autobús eléctrico en Navarra.
Proyecto conjunto
El Gobierno foral financia el vehículo, adquirido por Unitec Europa, a través de la convocatoria de ayudas para el impulso del vehículo eléctrico en Navarra. Citean, centro de innovación tecnológica de automoción de Navarra, coordina el proyecto, con la colaboración de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, responsable del transporte público, y de la concesionaria, TCC. De hecho, varios mecánicos y conductores de esta empresa han realizado cursos de formación para adaptarse al nuevo motor.
El autobús, 100% eléctrico, mide casi doce metros de largo y tiene una capacidad para 61 viajeros, cifra menor a la de un autobús convencional. La explicación: el eléctrico pesa más, casi tonelada y media más.
Se fabricó en Pekín en marzo, llegó a Tafalla en mayo y, desde entonces, ha cubierto 1.500 kilómetros, siempre en pruebas. Recién llegado a Pamplona, ayer realizó, cargado de autoridades, su primer viaje por el centro: unos cuatro kilómetros, en algo más de once minutos. Al volante, Pablo García Munárriz, con 20 años de experiencia. Él mismo explicó que el manejo es muy parecido al de un autobús convencional, con pequeños detalles a tener en cuenta como la frenada, que debe ser prolongada y suave porque en ese tiempo el vehículo recarga batería. Lo contrario ocurre en la aceleración que, siendo menos brusca, ahorra energía. En principio ocho conductores se encargarán del bus eléctrico que durante este mes realizará pruebas sin pasajeros; en septiembre y octubre cubrirá refuerzos de otras líneas y a hasta enero se integrará en el servicio, en distintas líneas. "Se probará en diferentes condiciones de tráfico y de pasajeros y recorridos, desde la línea 23, con apenas 100.000 viajeros, hasta la 4, que tiene 8,5 millones al año" explicó Javier Torrens, presidente de la Mancomunidad. El periodo de pruebas servirá para obtener conclusiones, resultados de consumo, motor..., por los que ya se han interesado otras ciudades, como Madrid.
En las cocheras de Ezkaba se ha instalado un poste de recarga. Son necesarias tres horas para cargar las diez baterías de manganato de litio que alimentan el motor, con una potencia mínima de 156 cv y máxima de 204 cv. A plena capacidad, la autonomía es de 120 kilómetros, suficiente para realizar un turno de ocho horas en una línea media.
Una presentación muy concurrida
El primer autobús eléctrico de Pamplona suscitó interés en los medios de comunicación, pero también en la clase política, con una concurrida presentación en la plaza de Baluarte, en un caluroso 1 de agosto. Estuvo Yolanda Barcina, presidenta del Gobierno de Navarra, con dos de sus consejeros: Lourdes Goicoechea, al frente, entre otros, del departamento de Industria, y Anai Astiz, titular de Transportes. Acudió Ana Elizalde, alcaldesa de Pamplona en funciones con Ignacio Polo, concejal de Seguridad Ciudadana; estuvieron Javier Torrens, presidente de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona y Ramón Palau, gerente de TCC, y Mª Paz Albero, técnico de transportes de la propia Mancomunidad. También el director general de Empresa e Innovación del Ejecutivo foral, Jorge San Miguel; Berta Miranda, directora de Transportes; Juan Antonio Cabrero, consejero delegado de Unitec Europa; Mao Ching, director general de Foton Motor y Luis Álvarez Eulate, director de Citean, entre otros.AL DETALLE
80 Km/hora Es la velocidad máxima del autobús eléctrico, con las baterías cargadas a plena capacidad, es decir, con unos 120 kilómetros de autonomía.61 pasajeros de capacidad, de ellos 27 sentados. Son casi 30 menos que un autobús rígido convencional. La razón: el mayor peso del primero, unas 13,5 toneladas, frente a 12.
10 baterías. De manganato de litio alimentan el motor eléctrico y precisan tres horas de recarga.
11,8 metros. Mide el autobús y es el primero de estas dimensiones en funcionamiento en Europa.
Precio. Cuesta unos 350.000 euros, unos 120.000 más que un autobús convencional y es propiedad del Gobierno de Navarra.
5 años. Lleva este tipo de autobús en Shanghai y Pekín, dentro del transporte público. Allí utilizan un sistema que permite cambiar las baterías en diez minutos.
