Manomanista
Sábado negro para los navarros en el Manomanista: Peio, Bakaikoa y Salaberria, eliminados
Peio Etxeberria dio la gran campanada tras caer por 20-22 ante Peña II. Solo quedan Laso y Ezkurdia en liza en Primera; Agirre y Aldabe en el Serie B


Publicado el 04/04/2026 a las 23:13
La mano navarra vivió no un Sábado de Gloria sino un sábado negro en el Manomanista. Tres pelotaris en liza, tres derrotas. Salaberria en el Serie B, Bakaikoa y sobre todo Peio Etxeberria en el mano a mano grande. Cuatro si se incluye a Eskiroz la víspera.Pero sin duda, la gran campanada la protagonizó el delantero de Zenotz, que se vio superado por la mayor valentía y acierto de Jon Ander Peña, que por primera vez se mete en la liguilla de cuartos.
PEÑA II 22
PEIO ETXEBERRIA 20
Frontón. Aritzbatalde de Zarautz, tres cuartos. 620 personas.
Marcador. 5-0, 5-1, 7-1, 7-3, 8-3, 8-6, 11-6, 11-7, 12-7, 12-11, 14-11, 14-14, 16-14, 16-15, 18-15, 18-16, 20-16, 20-17, 21-17, 21-20 y 22-20.
Duración. 71:57 minutos.
Pelotazos. 378.
Tantos de diez pelotazos o más: 19.
Saques. 4 de Peña II, 2 de Peio Etxeberria.
Tantos hechos. 12 de Peña II, 10 de Peio Etxeberria.
Tantos perdidos. 8 de Peña II, 6 de Peio Etxeberria.
Botilleros. Eneko Labaka con Peña II, Andoni Gaskue con Peio Etxeberria.
Dinero. 100 a 50 por Peio Etxeberria. Incidencias. En el primer partido del Manomanista Serie B, Zubizarreta III se impuso a Zubizarreta IV por 22-17.
Peio Etxeberria se vio con un 5-0 en contra de salida (dos saques, dos fanchos y un pelotazo a la pared), que Jon Ander Peña supo administrar muy bien. Estaba más valiente y acertado el tolosarra ante un Peio que sin jugar mal, no terminaba de cerrar el tanto. Se acercó el de Zenotz a un 12-11, pero a continuación estrelló la pelota en la chapa. Siguió insistiendo el navarro, que logró igualar a 14 tantos, pero una vez más se le escapó el Peña II en el marcador con un 21-17. Tuvo capacidad de reacción el navarro de Aspe, que aprovechó una pelota marrada por Peña II, para agarrase a una posible remontada, merced a un saque y una paradita al txoko que puso el 21-20 en el luminoso. Y ahí jugó Peña con el riesgo para ganar, un dos paredes le dio el triunfo.
Zabala martiriza a Bakaikoa en Logroño
Para un hombre duro como Joanes Bakaikoa, la tarde en el Adarraga tuvo que ser un auténtico suplicio manomanista. El delantero de Etxarri Aranatz, un hombre que jamás baja los brazos en la cancha, el 5-22 que le hizo el riojano Javi Zabala dolió no solo por lo abultado del guarismo, sino por el modo. El navarro nunca tuvo opción de nada en el recinto riojano, porque la superioridad del najerino fue aplastante.
BAKAIKOA 05
ZABALA 22
Frontón. Adarraga de Logroño, algo más de media entrada.
Marcador. 1-0, 1-8, 2-8, 2-12, 4-12, 4-21, 5-21 y 5-22.
Duración. 40 minutos.
Pelotazos. 272.
Tantos con 10 pelotazos o más. Siete. El tanto más peloteado fue el 1-1 en el que se cruzarfon 36 pelotazos a buena.
Saques. 1 de Bakaikoa, 5 y una falta de Zabala.
Tantos hechos. 2 de Bakaikoa, 14 de Zabala.
Tantos perdidos. 2 de Bakaikoa, 1 de Zabala.
Botilleros. José Ángel Balanza Gorostiza con Bakaikoa, Javier Zabala con su hijo. Dinero. De entrada 100 a 20 por Zabala. Incidencias. En el partido del Serie B que abrió el festival, Salaberria caía por 10-22 ante Alberdi III.
Paradójicamente la eliminatoria arrancó para Joanes Bakaikoa por delante en el marcador, con una paradita al txoko de libro que cazó al riojano. Y hasta ahí, porque a partir de entonces Zabala sacó una apisonadora manomanista implacable. Mostró el riojano dos brazos frescos, potentes, con los que puso la pelota muy lejos, y obligó una y otra vez a Bakaikoa a entrar de aire. El de Etxarri mostró de nuevo arrestos y mano para defenderse de aire, pero la jugada se repitió una y otra vez. Golpeo, defensa voluntariosa, para terminar con la apetura, el gancho o el dos paredes. En ocasiones era como el si partido de Viernes Santo de Darío se repitiese, el patrón era exactamente calcado.
No tuvo muchas opciones de nada Joanes, que aprovechó la falta de saque del riojano para ganar al tanto siguiente un pelotazo atrás sobrebio. Y nada más, porque en cuanto Zabala recuperó el saque, lo puso a bailar a su paso, que se le atragantó al de Etxarri.