Campeonato de Parejas
El sueño cumplido de Albisu
El de Ataun disfruta de su primera txapela junto a un Laso emocionado


Publicado el 30/03/2026 a las 05:00
La gran tarde Unai Laso y Jon Ander Albisu tuvo premio gordo, uno de esos momentos que marcan vidas. La primera victoria de Albisu tras 16 años y la primera de Laso en el Parejas después de haber dejado atrás una grave lesión de rodilla. La emoción era máxima, por ellos y por todo su entorno.
“Pienso más que vengo de una lesión y he trabajado muchísimo tras y también por ganar con Jon Ander. Gracias a mi equipo de trabajo, a mi familia. Solo pienso en ellos”, dijo un emocionado Unai Laso. “Es la txapela más difícil, son cuatro meses, partidos semanales y se hace muy duro. Hemos hecho casi un campeonato perfecto”, resumía el delantero.
Te puede interesar

El navarro reconocía haber sentido ciertos “nervios” al comienzo. “He sentido nervios, tensión. Había que cargar a Ezkurdia, ese era el plan y hemos ganado. Me hace mucha ilusión ganar la txapela con Jon Ander”, añadía Laso.
“Ahora hay celebración. Es un día grande. Siempre hay cena cuando se llega a finales, pero se nota otro ambiente si ganas. Vamos a Auzmendi una gran cuadrilla. Intentamos hacerlo juntos, pero es un lío para la gente de Ataun. Pero nos veremos esta semana”, declaró con una sonrisa de oreja a oreja y la txapela calada.
A su lado, un Jon Ander Albisu que había “disfrutado” de la final. “Estar entre los mejores ya es un premio, esa es mi motivación diaria, pero soñaba con esta txapela cada año. Ha costado mucho. Hay trabajo detrás, sacrificio. Me acuerdo de la gente de casa, te apoyan en los momentos malos y esta vez han disfrutado mucho. Hemos jugado muy ilusionados y muy motivados desde el principio”, destacó el de Ataun.
Te puede interesar

“Veníamos con la idea idea de evitar a Altuna y tener atrás a Joseba. Hemos seguido tanto a tanto. Hemos plasmado bien la idea que traíamos. Desde el principio me sentido muy bien, he gozado, me he movido bien y luego Unai ha dado un paso adelante”, relató. Y también se acordó de su círculo de confianza. “Cenaremos en Ataun y seguro que hay un gran ambiente”, decía con una gran tranquilidad pese al subidón.