Una txapela, dos viejos amigos y dos pueblos
Dos guipuzcoanos, Jokin Altuna e Iñaki Artola, se juegan este domingo en el Bizkaia la txapela más importante del año, con el amezquetarra favorito


Publicado el 01/06/2025 a las 05:00
El día más grande de la pelota, el de la final del Manomanista, centraliza este domingo 1 de junio la actividad pelotazale en el frontón Bizkaia de Bilbao. Allí dos guipuzcoanos, Jokin Altuna e Iñaki Artola, y dos pueblos -Amezketa y Alegia- pujan por el título más importante de la temporada. Parte como favorito claro para el dinero Altuna III, con dinero en proporciones de 100 a 30/40 de salida. La condición de campeón del mago y su histórico le empujan en su favoritismo.
Se llenará el frontón Bizkaia para una final a la que han llegado los dos mejores de una competición en la que no hay engaño posible. El juego, los aciertos y errores desnudan a los pelotaris. No hay dónde esconderse. El choque será un nuevo duelo interempresarial. Desde que Aspe se puso en marcha en 1998, la promotora de los Vidarte se ha hecho con 14 títulos. El último triunfo para Baiko fue la txapela de Laso en 2022.
Para cada uno de los dos protagonistas, la posible conquista de la txapela encierra una particularidad. Jokin Altuna tiene en su mano conquistar su cuarta corona individual, y volver a encadenar dos txapelas seguidas. El último que lo consiguió fue Aimar Olaizola en las temporadas 2012 y 13. Y puede ser el undécimo pelotari de la historia que consigue encadenar dos títulos o más seguidos tras Atano III, Gallastegui, Arriarán II, Ogeta, Azkarate, Retegui I, Bengoetxea III, Retegui II, Galarza III, Irujo y Olaizola II.
Para Iñaki Artola supone poder jugar su primera final Manomanista (se clasificó para la de 2021 pero no pudo disputarla por lesión) y aspirar a su primera txapela de primera como profesional. La sensación entre los pelotazales es que la pelota le debe una txapela a un pelotari al que nadie le ha regalado nada, al que su empresa no le ha apoyado siempre, y al que la suerte le ha dado la espalda en múltiples ocasiones en forma de lesión.
JOKIN SÓLIDO... Y ATRÁS
La condición de favorito de Jokin Altuna responde al rendimiento que ha tenido en la competición, al histórico que arrastra en el torneo, al que siempre le ha ganado a Altuna en sus enfrentamientos individuales...
Altuna, que se quedó fuera de la final del Cuatro y Medio y del Parejas, quiso dar un golpe encima de la mesa como número uno en el Individual. En la edición en la que tenía más tiempo que nunca para prepararse, arrancó perdiendo por sorpresa contra Larrazabal. Pero a partir de ahí el mago de Amezketa ha sido una máquina de triturar rivales.
El delantero de Aspe ha mostrado una frescura de golpe insultante, y una claridad de ideas y de juego apabullantes en la cancha. Ha sabido amoldar su juego a la idiosincrasia de casa rival.
Pero con una no menos importante particularidad. En una competición en la que el empeño de muchos pelotaris es tratar de terminar el tanto cuanto antes, “cuatromedioizando” el mano a mano, el arma con la que más daño ha hecho Altuna a los cuatro rivales contra los que se ha enfrentado ha sido el pelotazo atrás. La derecha del amezquetarra ha mostrado pólvora fresca. Le ha dado toque, altura, velocidad y ha hecho mucho daño.
ARTOLA, CON NADA QUE PERDER
Iñaki Artola se ha agarrado durante estas semanas al discurso de víctima, a aquello de que llegar a la final ya es un premio, que lo importante ha sido el camino. Va a jugar descargado de presión, lo que le convierte en un rival muy peligroso.
Sabe Altuna que va a tener que emplearse a fondo para neutralizar el potente golpe de derecha de abajo de Iñaki Artola. El de Alegia ha mostrado frescura y criterio a la hora de tirar de sotamano, y cuando coge pelota de abajo cerca del frontis, la pone muy lejos. Y desde el siete, de aire, y en la pared sufre todo el mundo. Incluido Jokin Altuna. Pero Jokin es Jokin.