Torneo de San Fermín
Altuna y Martija, pasaporte titánico a la final
Se han impuesto 22-18 a los vigentes campeones del Parejas, Peio Etxeberria-Zabaleta, tras un partido mayúsculo de 773 pelotazos y casi hora y media de duración


Actualizado el 12/07/2024 a las 19:01
Fue un partido titánico. Por la tensión en el ambiente, la exigencia de un partido propio de campeonato (773 pelotazos, casi hora y media de trabajo) y el nivel de los contendientes, dos combinaciones que han sido campeonas del Parejas, y las alternativas en el marcador. Serán Jokin Altuna y Julen Martija quienes este domingoi jueguen la final del Torneo de San Fermín tras deshacerse 22-20 de Peio Etxeberria y José Javier Zabaleta.
Altuna y Martija demostraron por qué fueron campeones del Parejas en 2023. Dieron toda una lección de trabajo y resistencia ante los vigentes campeones de la distancia, Peio y Zabaleta. Supieron insistir y trabajar en un encuentro en el que Martija tuvo un papel determinante. El de Etxeberri demostró una vez más que esa máxima de que no siempre gana quien más pega es cierta. A pesar de los seis tantos magníficos que hizo Zabaleta atrás, y de lo que le castigaron, nunca cejó en su empeño hasta ser capaz de sujetar al bombardero de Etxarren. Martija firmó un partido enorme. Jokin Altuna, al que no le influyó para nada la polémica de las últimas horas, se vació en defensa por su zaguero. Cubrió mucha cancha y trabajó a destajo.
El marcador estuvo plagado de alternativas en un encuentro durísimo por la intensidad del juego, y por el calor, y no terminó de romperse hasta el 15 iguales. En ese momento, los vigentes campeones del Parejas fueron más irregulares, les pesó tener que hacer un marcador concreto (19 tantos). Peio Etxeberria no terminó de estar acertado, acabó con seis errores. Jokin Altuna, que hizo un partido defensivo extraordinario, dio entonces un paso adelante letal con el remate. Con una volea, un gancho y una dejada ajustada desequilibró el choque, que lo remachó Martija con un derechazo atrás soberbio y la rúbrica final de gancho del propio Jokin.
ALTUNA-MARTIJA 22
PEIO ETXEBERRIA-ZABALETA 18
Frontón. Labrit. Séptima de feria. Lleno. 1.000 espectadores.
Marcador. 0-1, 1-1, 2-5, 3-5, 3-6, 7-6, 7-7, 8-7, 8-8, 9-8, 9-10, 11-10, 11-14, 13-14, 13-15, 18-15, 18-18 y 22-18.
Duración. 78 minutos.
Pelotazos. 773.
Saques. 1 de Altuna, 1 de Peio Etxeberria.
Tantos hechos. 7 de Altuna, 1 de Martija, 5 de Peio Etxeberria, 6 de Zabaleta.
Tantos perdidos. 4 de Altuna, 1 de Martija, 6 de Peio Etxeberria, 5 de Zabaleta.
Dinero. A la par
Pitos a Altuna durante 22 segundos y la cancha puesta en pie para despedirle
Los hechos retratan a las personas, también a los recintos deportivos. No era sencillo el partido del jueves en el Labrit para Jokin Altuna 48 horas después de lo sucedido en el mismo lugar. Entró el campeón de Amézqueta a la cancha pamplonesa en segunda posición para el estelar. Fue a las 23:08 horas. Le recibió una sonora pitada de 22 segundos procedente de la grada superior, mezclada con un los acordes del “que se vaya, que se vaya...” y aplausos por la parte baja del graderío. El pelotari fue a calentar en el cuadro 1, con total tranquilidad, sin hacer ni medio gesto. A las 23:13 tuvo que entrar un segundo al vestuario, no le pitó nadie a su vuelta.
Durante el encuentro la actitud hacia Altuna estuvo dividida. Una minoría borreguil, ubicada en la parte centro-trasera de la grada superior, más algunas localidades de paseo de cancha del centro-trasero del Labrit volvieron a entonar el “que se vaya, dile que se vaya” en el 1-1. Los pitos fueron en franco retroceso durante parte del partido, pero arreciaron y se repitieron en el 2-3, 5-6, 10-10, tras el descanso del 11-12, pero muy pocos; 12-14, 13-14, 14-15 y muy esporádicamente al final. Siempre desde el mismo sector del público.
APLAUSOS Y ÁNIMOS
Pero fueron más los que le aplaudieron con criterio al campeón de Amézqueta, que se llevó una buena ovación en la cortada con la que hizo el 3-5, la dejada del 12-14. La volea de saque-remate y especialmente en la dejada ajustadísima desde el ancho con la que marcó el 18-15, en el mejor tanto del partido y que el propio Jokin celebró con un gesto de rabia mirando a las cámaras de ETB. El graderío vibró con un duelo duro y terminó despidiendo al guipuzcoano en pie y aplaudiéndole.