Mano
¡Qué poco faltó, Asier!
El chantreano cayó por la mínima ante Larrazabal


Publicado el 26/05/2024 a las 05:00
¡Por los pelos! A tan sólo un tanto de la gloria. Asier Agirre murió en la orilla de su primera final del Manomanista Serie B. La única txapela de la categoría que le falta. El navarro fue testigo de cómo se le marchaba a las tablas una apertura al ancho que hizo brincar de sus asientos a los numerosos aficionados que jalearon a Iker Larrazabal en la apretada final disputada ayer en el frontón Labrit. Agirre, de pie, se frotaba la cabeza al ver escapar el título de campeón.
Sin embargo, la rabia, el sinsabor de perder por la mínima, la crueldad de la que se vanagloria cualquier competición, no desmoralizaron a un pelotari que lo dio todo, se desfondó. Combativo hasta el final. Sacrificó sus propias manos, pendientes de un hilo, para abrirse camino en una sufrida y reñida final que arrancó de manera sólida, con un 4-0 para el rochapeano.
Pese a ello, Larrazabal hizo gala de un poder extraordinario en ambas manos, verdadera frescura en su derecha, con la que dilapidó la diferencia inicial, incluyendo un pelotazo que acabó estrellándose en el rebote del Labrit. “He intentado darle lo máximo posible, aunque al final se me ha notado un poco el bajón”, reconoció el delantero de Amurrio.
EL PARCIA DE LARRAZABAL
Pero no hubo más que esperar a que el delantero alavés cometiera un error para que Agirre volviera velozmente a escaparse en el marcador 10-5. Una ventaja que de nuevo fue tumbada por Larrazabal, con acciones como un voleón de derecha, una meritoria contradejada o un gancho con el que pudo romper la defensa numantina de su rival.
De esta forma, Larrazabal consiguió amasar un extraordinario parcial de 1-11. Para entonces, los fervorosos seguidores provenientes de Amurrio, Olabezar o Urduña daban por sentenciada la final y comenzaron a corear “Iker txapeldun”. Explosión de jubilo. Sin embargo, fueron las propias equivocaciones del manista alavés las que dieron aire a un Agirre empeñado en plantar cara hasta las últimas consecuencias. Dando el callo.
Así las cosas, se dio paso a los empates a 16, 17 y 19 tantos hasta que Larrazabal logró perfilar un 19-21 que muchos daban por definitivo. Pero los nervios y el conservadurismo jugaron una mala pasada al alavés que concedió el saque a Agirre tras errar un derechazo. Fue entonces cuando, con el 20-21, Agirre protagonizó uno de los instantes más frívolos de la final, confiando su supervivencia en una contradejada al ancho milimétrica, firma de autor, ensayada cientos de veces, que puso el 21 iguales y desató la locura. Muchos se echaron las manos a la cabeza.
Agirre poseyó el último saque pero no acertó a meter en pared y, tras 13 pelotazos quiso ser valiente, arriesgó con un último remate que se abrió demasiado al ancho, dándole así la victoria a un Iker Larrazabal que se caló su primera txapela manomanista.
Agirre: "La clave ha estado en el último saque"
“Me apena no haber metido el último saque en la pared para dominar el tanto y haber tenido más opciones. Ahí ha estado la clave. Ha sido un tanto largo, duro, me he jugado la última acción y se me ha ido fuera. Con mucha pena se me ha escapado el partido, pero estoy orgulloso del campeonato, del año que llevo”, reconoció. “Es difícil contrarrestar su juego. Me hacía mucho daño con el saque, me generaba muchas dudas. Le da una velocidad terrible y te desestabiliza, no sabes donde colocarte. He intentado dar todo lo que tenía, he llegado muy mermado al final. Me dolía todo el cuerpo pero veía la txapela cerca y había que pelear hasta el final”.
Agirre 21
Larrzabal 22
Frontón: Labrit de Pamplona. 827 espectadores.
Marcador: 4-0, 4-5, 7-5, 10-5, 10-9, 11-9, 11-16, 16-16, 16-17, 19-17, 19-21, 21-21, 21-22.
Duración: 67:53 minutos.
Pelotazos: 264.
Saques: 6 de Agirre, 5 de Larrazabal.
Faltas de saque: Ninguna.
Tantos hechos: 7 de Agirre, 10 de Larrazabal.
Tantos perdidos: 7 de Agirre, 8 de Larrazabal.
Botilleros: Rubén Salaverri asistió a su compañero de Baiko Asier Agirre, mientras que Larrazabal contó con la motivación de Koldo Iriarte.
Dinero: 100 a 80 a favor de Agirre.