Patxi Ruiz, con el trofeo y la txapela del mano a mano de 2003, su único gran campeonato
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Patxi Ruiz, con el trofeo y la txapela del mano a mano de 2003, su único gran campeonato

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Patxi Ruiz, un portento sin suerte

El estellés Patxi Ruiz fue campeón en 2003 tras imponerse a Aimar Olaizola, las lesiones le impidieron brilllar más

Luis Guinea

Publicado el 27/05/2022 a las 06:00

Cuando su padre Jesús lo llevó por primera vez al Club San Miguel de Estella, seguro que Patxi Ruiz no se había hecho a ña idea de que algún día podría ganar el campeonato rey, el Manomanista. Lo hizo en 2003, contra Aimar Olaizola, en la única final individual que jugó. El camino anterior y posterior no fue sencillo. Con un poco más de fortuna, sin lesiones, Patxi Ruiz estaba llamado a tener un palmarés más sustancioso.

Patxi Ruiz venía de ser campeón del mundo. Firmó un contrato profesional a los 17, pero no debutó hasta un año después. Muy potente en lo físico, con dos buenas manos, una derecha que era capaz de poner la pelota muy atrás al tiempo que dibujaba con perfección la dejada, Ruiz estaba llamado a grandes cosas. No le tocó aterrizar en un tiempo difícil. Vivió y sufrió en sus carnes la transición entre los Eugui-Beloki y la irrupción de Olaizola II-Irujo.

Jugó media docena de manomanistas antes del de su explosión. En 2003 llegó a la final tras deshacerse de Goñi III, Lasa, Aguirre . En la liguilla de semifinales cayó ante Beloki (12-22) y se impuso a Barriola (22-14) y al propio Aimar Olaizola (22-14) que se lesionó en ese partido y con el que se vio en la final.

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Patxi Ruiz
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No fue una final sencilla. Hubo aplazamiento hasta julio por la lesión del goizuetarra, polémica con el material. A Ruiz le costó hacerse con las nuevas pelotas. Afrontó un partido por la txapela en el Atano III, donde Olaizola II recayó de su lesión en el bíceps femoral derecho en el primer tanto. Ruiz no se salió del partido, hizo muy bien lo suyo. Sacó con criterio, y le hizo mucho daño a un Olaizola que se quedó en 7 y al que la recaída le sacó mentalmente de la final.

Patxi Ruiz jugó siete manomanistas más. Al año siguiente quedó tercero tras perder en la semifinal por la mínima contra Irujo en un partido muy polémico. Cayó luego en cuartos contra Beloki (1-22), Olaizola II, Barriola y Bengetxea. Su última semifinal fue en 2010, cuando cedió contra el de Ibero por 6-22.

Las molestias de espalda intermitentes, mortificantes, fueron minando la confianza y la moral de un zaguero al que, con un poco más de salud, las cosas le hubieran ido de otra manera. Finalmente fue operado de una doble hernia discal, de la que no terminó de recuperarse, ya que una fibrosis en la cicatriz le impedía golpear sin dolor.

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