Entrevista
Iker Irribarria: “Ni nosotros mismos imaginábamos estar aquí”
El delantero de Aspe regresa al frontón Labrit dos años después de su último partido oficial y lo hace junto a Beñat Rezusta en la lucha por un pase directo a la liguilla de semifinales del Parejas


Publicado el 17/02/2022 a las 06:00
Iker Irribarria Olazabal (Arama, 25 años) trataba este miércoles de recordar cuándo fue su último partido disputado en el frontón Labrit. “Por lo menos más de un año”, lo comentaba con su compañero Beñat Rezusta y el intendente de Aspe Jon Apezetxea tras la elección de material. Exactamente 2 años y 11 días. Pisó por última vez el acotado pamplonés acompañado, precisamente, por el zurdo de Bergara en su enfrentamiento ante Víctor-Mariezkurrena, encuentro correspondiente a la duodécima jornada del Parejas de 2020.
En aquella edición, la dupla de la promotora armera quedó séptima con apenas cinco victorias. Desde entonces, la situación sanitaria provocada por la covid y su paso por el quirófano enclaustraron a Irribarria dentro de un proceso de recuperación de su mejor versión. Ahora tiene todo a su favor para regresar por la puerta grande a la liguilla de semifinales de una competición de la que fue campeón en 2017.
Se han hecho de rogar. Ustedes se han convertido en la última pareja que faltaban por programar en el Labrit tras catorce jornadas
Es cierto. Llevo mucho tiempo sin venir aquí, por lo menos más de un año, antes incluso de que me operaran de la rodilla. Va a ser bonito volver a jugar con este ambiente tan característico del Labrit.
Última jornada de la liguilla, cuatro parejas con opciones de ocupar una de las dos primeras plazas de la tabla y ustedes son firmes candidatos. ¿Se lo esperaban?
Ni nosotros mismos imaginábamos estar aquí, jugándonos el pase directo. Si Elezkano II y Zabaleta pierden el viernes nosotros ya estaremos dentro, pero pase lo que pase saldremos igualmente a ganar nuestro partido. Nuestro objetivo es jugar bien y seguir en esta línea.
De conseguirlo, supondría su regreso a unas semifinales del Parejas tres años después
Soy realista, vengo de una lesión de más de siete meses y es la primera competición que juego tras la operación. Para mí es bonito estar en la lucha por las dos primeras plazas. Sería especial volver a una liguilla de semifinales después de tanto tiempo y poder luchar por el título.
¿Comparte la percepción de que ustedes han afianzado su juego en esta segunda vuelta de la liguilla?
Al principio empezamos bien, luego tuvimos un bajón de tres derrotas consecutivas y se demostró que nosotros también podíamos perder, que no atravesábamos el mejor momento. Sin embargo, en esta edición está todo tan igualado que pasas de estar mirando arriba una semana, a mirar abajo la siguiente.
En marzo del año pasado fue intervenido de una lesión en la rótula de su rodilla derecha. ¿Cómo se ha adaptado a la competición?
He aprendido mucho de ello y los frutos están aquí, en los nueve puntos que hemos conseguido. Sin duda estoy disfrutando otra vez. Volver de esta manera a un campeonato es bonito para mí y todavía más si es junto a Beñat. Después de tanto tiempo estamos otra vez dando guerra.
¿Le preocupaba algo?
El ritmo, la tensión, la gente. Sin embargo, me he encontrado a gusto con eso. Beñat y yo hemos intentado dominar durante todos partidos para defender lo menos posible, que es lo que más me cuesta. Estar atacando siempre es mejor para mí. En ese sentido le hemos cogido la medida al campeonato. Beñat me ha ayudado mucho defendiendo y yo a él con las pelotas de la derecha, entrando de sotamano o de volea. Nos hemos compenetrado bastante bien. Está siendo un campeonato muy serio por nuestra parte.
El sábado ustedes optan a un puesto directo en semifinales frente a Peña II-Albisu, unos rivales que no se juegan nada y que les ganaron en la primera vuelta (16-22). ¿Cómo ve el partido?
Peña II y Albisu no tienen nada que perder y quizás eso les libere de la tensión. Están cómodos en la clasificación pero no arrastran buenas sensaciones y querrán acabar bien la liguilla. Es una pareja capaz de cualquier cosa, con muchos altibajos. Ojalá podamos arrebatarles el triunfo.