Pelota
Beñat Apezetxea, campeón impune
El goizuetarra conquista de forma arrolladora el Memorial Guillermo Mazo


Publicado el 04/12/2021 a las 06:00
A Beñat Apezetxea solo le bastaron dieciocho minutos para alzarse con el título navarro del Cuatro y Medio juvenil de manera impune, sin obstáculos. El delantero del club Erreka doblegó a Andoni Sarasíbar, de Oberena, en una final a la que le faltó picante y que quedó diluida por una abultada diferencia en el marcador. Empleó el mismo ‘modus operandi’ que venía practicando desde su debut en los octavos de final del Memorial Guillermo Mazo: Larrainzar (18-2), Ochotorena (3-18), Balerdi (5-18) y, por último, Sarasíbar (4-18). No se le ha resistido nadie.
Únicamente los nervios iniciales concedieron la tregua de un pulso equilibrado que terminó por romperse tras el 4-7, el tanto más peloteado de la final (22 pelotazos). A partir de entonces, Apezetxea se plantó en el cuadro tres desde donde desplegó su juego de aire, aguerrido y arrollador. Acortó los tiempos, dejó a su adversario merced a un golpe violento que le impidió invertir los roles ataque-defensa. Apenas le dio oportunidades, salvo la concesión de una pasa y un error de zurda.
El goizuetarra, con un balance de ocho saques y cuatro tantos de jugada, terminó firmando una dejada de dos paredes con la que se convirtió en el máximo dominador de las pruebas individuales en su categoría después de que lograra el título manomanista el pasado mes de octubre. Doblete para Apezetxea.
Asimismo, Mikel Mikelarena, del club Ultzama, hizo valer sus diez tantos de saque para completar el podio del Memorial Guillermo Mazo al vencer por 18-6 a Jon Tirado, recambio del lesionado Asier Balerdi, en la final de consolación.
Sarasíbar 4
Apezetxea 18
Frontón. Labrit. Alrededor unos 200 espectadores.
Marcador: 0-2, 1-2, 1-4, 3-4, 3-6, 4-6, 4-18.
Duración: 18 minutos.
Pelotazos: 94.
Saques: 8 de Apezetxea.
Pasas: 1 de Apezetxea.
Tantos hechos: 2 de Sarasíbar, 4 de Apezetxea.
Tantos perdidos: 6 de Sarasíbar, 1 de Apezetxea.
Botilleros: Iñaki Barbajero, técnico de Oberena, acompañó a Sarasíbar, mientras que Apezetxea contó con su madre María.