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Urrutikoetxea: "El problema no era físico. Era de cabeza. No podía más y pedí ayuda"

Mikel Urrutikoetxea está siendo una de las buenas noticias del Cuatro y Medio. No tanto por las victorias, sino porque está volviendo a ser Mikel Urrutikoetxea. Su intrahistoria es esta

Mikel Urrutikoexea, este miércoles después de elegir material para el partido del Cuatro y Medio contra Joseba Ezkurdia en el Labrit
Mikel Urrutikoexea, este miércoles después de elegir material para el partido del Cuatro y Medio contra Joseba Ezkurdia en el LabritJosé Antonio Goñi
Publicado el 14/10/2021 a las 06:00
Desde fuera y para los de fuera, un pelotari es sobre todo sus resultados. Si llega a 22, si gana, y da espectáculo las cosas van bien. O eso parece. Y al revés. Pero para el aficionado, incluso para los propios compañeros de cancha, hay mucha información y circunstancias que se escapan. Si en el último año y medio Urruti no ha rendido ha sido por dolor. Y no físico. A veces el alma duele más que las manos.
¿Cómo está?
Bien, con la paliza del partido del lunes, pero en los entrenamientos me veía bien. Solo faltaba transmitirlo a los partidos, y ha ido bien.
¿Necesitaba ya encadenar buenos resultados en un torneo?
Más que eso, ser capaz de dar lo mío en la cancha. En el último año y medio me ha costado porque me iba de los partidos, no me centraba.
¿Era una cuestión física?
No, para nada. Es puramente mental. En este tiempo he vivido y pasado cosas personales fuertes que me han afectado a la vida deportiva. No es fácil darle la vuelta a ese tipo de problemas y ha habido momentos en los que más que disfrutar en la cancha, he sufrido muchísimo. Pero poco a poco me voy reencontrando mentalmente. En lo físico he estado haciendo las cosas bien como siempre.
¿A usted le marcó sobre todo la muerte de su madre hace año y medio por un cáncer?
Sí. En poco tiempo pasaron muchas cosas y muy duras. La pérdida de una madre siempre afecta, y tan joven más aún.
Es una pérdida que lo inunda todo y nos afecta a todos.
Sí, porque es algo que te viene a la cabeza, y que tardas en asimilarlo. El recuerdo siempre lo vas a tener. Ha habido otras cosas, de la situación que atravesamos hace unos meses, que también me han afectado mentalmente.
¿En qué sentido estos problemas le han afectado?
Que en los partidos me venía mentalmente abajo muy rápido. Cuando había tensión o una situación difícil me venía abajo. Hasta ahora siempre he sido fuerte mentalmente, aguantaba bien los partidos, la presión... y ahora en esos momentos me venía abajo y no conseguía levantar la cabeza. Y eso te afecta en el rendimiento. Si la cabeza no funciona como debe, vas más lento de movimientos, no reaccionas igual, vas tarde y no compites de la misma forma. Desde fuera puede parecer que físicamente no estás bien, pero el problema está en la cabeza.
¿Y cómo se vuelve a empezar? ¿Cómo se ha reconstruido? ¿Ha necesitado ayuda?
Con el tiempo al final siempre acabas superando estas cosas, a unos les cuesta más que a otros porque cada cabeza es un mundo, pero lo superas. La ayuda de un especialista siempre es buena. Yo hubo un momento que no podía más, que necesitaba ayuda y la pedí. Cuando te pasan cosas complicadas y luego tienes que rendir a alto nivel deportivo con mucha tensión, muchos nervios y tienes que estar siempre centrado, necesitas esa ayuda para salir de ahí. Me asesoré de la mejor forma posible, ahora estoy en muy buenas manos y muy contento de haber dado ese paso.
En momentos así, ¿se más sufre por lo que diga la gente o por no poder rendir como uno quiere?
Los deportistas profesionales siempre estamos expuestos al comentario público, a lo que la gente pueda pensar. Y eso lo tienes asumido. Pero yo lo pasaba mal sobre todo porque en vez de disfrutar en la cancha como he hecho siempre, sufría. No lo pasaba bien jugando. En vez de tener ganas de partido, tenía miedo a los partidos. Pero tenía miedo no a la derrota, tenía miedo a sufrir en la cancha. Todo eso te va afectando cada vez más. Y no solo a los partidos, o a los entrenamientos, es algo que te acaba afectando en el día a día. Y se acaba convirtiendo en algo muy duro. La clave es conseguir solucionar ese problema, quitar ese miedo, y con ayuda se puede solucionar. Sin duda.
Y eso le ayudará, aunque sea un poco.
Sí. En los últimos cuatro cinco meses me he ido encontrando mejor. He terminado bastante bien el verano, he recobrado la confianza, voy con otra gana y otra ilusión a los partidos, a entrenar... tengo otra vez ganas de disfrutar jugando a pelota.
Y hambre de títulos o de hacerlo bien, si llega.
Claro. Soy consciente de que cada vez es más difícil llegar a las finales, y por supuesto conseguir una txapela. Pero al menos hay que intentar estar cerca. O mantener un nivel de juego lo suficientemente alto como para estar jugando en lo más alto durante todo el año. Luego ya vendrán los resultados.
El 13 de noviembre Aimar Olaizola cuelga el gerriko. ¿Le va a tocar a usted recoger el testigo en Baiko?
Tampoco le he dado muchas vueltas. Siempre he dicho que para mí Aimar Olaizola es el referente en el que me he fijado para todo desde muy joven. A los 16 años ya tuve la oportunidad de entrenar con él mano a mano antes de una final contra Irujo. Empecé a entrenar con él, y aquello ya era la leche. Estaba jugando con él, al que le he admirado siempre. Y luego fue debutar, jugar con él y jugar también contra él. A mí me da mucha pena que lo deje, me entristece. Porque creo que a la edad que tiene está rindiendo a un gran nivel. Pero esto es ley de vida, el tiempo pasa. Y creo que es un acierto el decidir dejarlo ahora a un buen nivel. Es diferente retirarte cuando a ti te apetece que verte obligado a dejarlo. Ya firmaría dejarlo yo así a los 42 años.
Baiko queda con un ramillete bonito de delanteros. Usted, Laso, Artola, Jaka...
Hay grandísimos pelotaris. Cualquier de ellos puede estar ahí peleando por las txapelas. Si no es uno, es otro. Creo que en las dos empresas hay ahora mismo un muy buen nivel de pelotaris para dar partidos de nivel. La pelota creo que está bien.
¿Le parece que las competiciones individuales están más abiertas que hace unos años?
En teoría sí, pero luego nunca se sabe. Sí que es cierto que hay un nivel grande de pelotaris. Luego puede ganar cualquiera, tal y como están las cosas.
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