Pelota
Altuna III y Darío se reencuentran en una semifinal inédita
Ambos aseguran tener mantener una “gran realación”


Actualizado el 20/11/2020 a las 06:00
Un inesperado guiño del destino les ha unido de nuevo. Jokin Altuna y Darío Gómez, ambos de 24 años, con apenas un mes de diferencia, renovarán su amistad sobre la cancha este domingo en Eibar, con ocasión de la segunda de las inéditas semifinales que ha deparado la presente edición del Manomanista.
Aunque su rivalidad se remonta a la tierna infancia, no ha sido hasta este mes de noviembre cuando ambos manistas de Aspe han cruzado sus caminos en una de las tres grandes pruebas de la mano profesional. “Creo que la primera vez que coincidimos fue en benjamines, en el torneo de Galdakao y también en Estella, Zaramaga…”, recordó ayer el delantero riojano, quien acaparó toda la atención tras la elección de m
SIN RAREZAS
Darío, que ha pegado un estirón tras eliminar al vigente campeón Irribarria, quiere ahora subirse al olimpo del mano a mano. “Estas semanas quedarán para siempre en mi recuerdo como unos momentos en los que he disfrutado como un enano, yo, mi familia y mis allegados”, recalcó, “Mi objetivo, que era ganar a Peio Etxeberria y acceder al campeonato, está cumplido. Desde entonces he ido día a día y por suerte lo estoy disfrutando un montón”.
Precisamente, buscará una plaza en la final del Manomanista 2020 el año de su debut en la máxima categoría frente al principal favorito para la txapela. “El sueño de haber ganado a Irribarria se tiene que ir acabando y tengo que olvidar que estoy haciendo historia”, apuntó el pelotari de Ezcaray que ha alcanzado la penúltima ronda del Individual contra todo pronóstico.
El campeón del Manomanista de Promoción reconoció que su rival del domingo es “un 8,5 ó un 9 en todo” pero avisa de que “si me quiere ganar tendrá que sudar un poco la camiseta”. “Igual no es el mejor sacador, pero tiene buen saque. No defiende el que mejor, pero lo hace muy bien. Termina muy bien el tanto, técnicamente es muy bueno y mentalmente es muy fuerte”, analizó.
El riojano dejó claro que seguirá fiel a una filosofía de juego “rocosa” y “peleona”, donde el saque será fundamental en una eliminatoria en la que “no sirve hacer cosas raras”.
EL PELIGRO
Sobre la insólita candidatura de Darío pivota la amenaza de un Altuna III que aspira a disputar de su sexta final individual -Cuatro y Medio y mano a mano- desde que irrumpiera en Primera en el año 2014. “Me haría mucha ilusión jugar con 24 años mi segunda final manomanista”, remarcó.
El guipuzcoano, que todavía se recupera de la tensión y el cansancio de su eliminatoria de cuartos frente a Ezkurdia, ve a Darío como un portento físico. “Tiene dos piernas muy rápidas y físicamente es eléctrico. Con las dos manos imprime mucha velocidad y con el saque hace estragos“, repasó, “La única debilidad que puede tener es que juega por primera vez una semifinal, aunque cuando un pelotari viene tranquilo al frontón y no tiene miedo a perder es muy peligroso”.
“Santi está haciendo historia” se escribía en la prensa en abril de 1997. Santiago García Lecea, apunto de cumplir los 28 años, se presentaba en una semifinal del Manomanista como el sucesor de Barberito I en las máximas cotas del mano a mano. Habían pasado dos décadas entre un logro y otro.
Ahora, Darío recoge el testigo del zaguero de Huércanos después de 23 años sin presencia riojana en la penúltima ronda de la competición reina. En aquella edición, Santi sorprendió a la cátedra derrotando a Beloki en cuartos de final en el Labrit (19-22), aunque en semifinales no pudo superar a un Arretxe que ese mismo año conquistaría su segundo entorchado a todo frontón.