Rescate en Nanga Parbat
Rescatan a la escaladora Revol pero dan por perdido a Mackiewicz en Nanga Parbat
En un ascenso nocturno al límite, la pareja subió 1.400 m de desnivel por la vertiente Diamir en menos de 9 horas


Actualizado el 28/01/2018 a las 09:12
Arriesgando y mucho. El kazajo Denis Urubko y el polaco Adam Bielecki protagonizaban en la madrugada del sábado al domingo un ascenso de película y al límite por la vertiente Diamir (oeste) del Nanga Parbat (8.126 m) para alcanzar la cota donde la francesa Elisabet Revol afrontaba su segunda noche a la intemperie -con temperaturas cercanas a 30ºC bajo cero-. Le encontraron a unos 6.200 metros después de casi 9 horas de ascenso nocturno y por un terreno muy técnico, complicado y sin equipar después de salir a la carrera y con una mínima equipación desde el Campo Base (4.800m).
Tras lograr alcanzar a Revol y administrarle medicamentos, los dos rescatadores descansaron un par de horas -sin tienda- antes de iniciar un arriesgadísimo descenso junto a la francesa, que la puso en un lugar seguro lo antes posible.
DESCARTAN IR A POR MACKIEWICZ
Por otra parte, pasadas las 4 h en Pakistán (0:00 h en España), el propio Giambasi confirmó que el grupo de rescate descartaba intentar llegar a la cota de 7.300 m donde se encontraba atrapado en una tienda el polaco Tomasz Mackiewicz. “Urubko y Bielecki se irán abajo con Elisabet. Si el tiempo permite que los cinco serán transportados a Skardú en helicóptero (...). Por desgracia, el rescate de Tomasz no es posible. Debido al tiempo y a la altitud, pondría la vida de los rescatistas en peligro extremo. Es una decisión terrible y dolorosa. Estamos en profunda tristeza”, anunció en redes sociales.
Revol y Mackiewicz alcanzaron la cumbre de este ochomil paquistaní el pasado jueves por la ruta Messner, pero en el descenso tuvieron que solicitar ayuda.
Mackiewicz, de 44 años, sufría ceguera de las nieves, congelaciones y un posible edema y, ayudado por su compañera, pudo descender e instalarse en una tienda a 7.300 metros.
Por su parte, Revol, decidió seguir descendiendo por la vía Kinshoffer, más directa y, tras pasar una primera noche a la intemperie a unos 6.80 0m, este sábado intentaba bajar hacia la cota de 6.100m.
“Estoy tratando de seguir mientras haya cuerdas”, decía en un mensaje recibido por su amigo Ludovic Giambiasi, antes de que su teléfono pareció quedarse sin batería. Sin embargo, a las 20.45 h y quizá porque el calor permitió recuperar un poco la batería, llegó otro sms desesperado: “Sigo bajando. Por favor, helicóptero mañana”.
Para entonces, dos helicópteros paquistaníes habían recogido en el Base del K2 a Urubko -quien ya fue protagonista en el intento de salvar al pamplonés Iñaki Ochoa de Olza en 2008-, Bielecki y a los también polacos Piotr Tomala y Jaroslaw Botor.
La idea inicial era haberlos trasladado a una cota superior, pero el mal tiempo hizo que tuvieran que aterrizar en el Base del Nanga (4.800 m). A partir de ahí, y mientras los dos últimos quedaban a la espera, los dos primeros se lanzaban a una escalada a la desesperada.
De noche y sin ninguna cuerda fija, ambos lograron subir hasta la base del muro Kinshoffer (6.050 m) pasadas las 23 h. Ese tramo de pared vertical de hielo y roca -muy complicado y más de noche-, fue el gran obstáculo de la vía y el mayor reto que los separaba de Revol. Tras tomarse un descanso, lo superaron después de la 1.00 h.
Este pico es conocido como la "montaña de la muerte" por los 80 alpinistas que han muerto en sus laderas desde el primer intento por escalarla en 1895, algo que logró por primera vez el austríaco Hermann Bulh en 1953.
El Nanga Parbat tiene una pared de 4.000 metros que escalar, lo que supone uno de los mayores retos en montañismo en un monte en el que además son frecuentes las avalanchas.