Hockey
Rochapea e Iruña Hockey Patines se reúnen este miércoles para acordar el uso de la pista
El precio de alquiler es el mayor obstáculo entre la UDC y el nuevo club que alberga ahora la que fuera su sección de hockey sobre patines


Publicado el 30/09/2026 a las 05:00
Este miércoles 30 de septiembre se reúnen representantes del Iruña Hockey Patines y de la UDC Rochapea para tratar de alcanzar un acuerdo por el que los equipos del Iruña, históricamente unidos a la UDC Rochapea, puedan utilizar las pistas de la asociación. En julio, debido al decrecimiento de abonados que sufren muchas asociaciones similares, la UDC Rochapea decidió prescindir de su sección de hockey para recortar gastos. Las últimas temporadas, por esta mala situación económica, los deportistas tenían que ‘apañárselas’ para sufragarse los viajes y material. Este verano, tras la clausura de la sección, las jugadoras del femenino, que militaba en OK Liga Plata -Segunda división-, decidieron tirar la toalla y la UDC transfirió su plaza al Coslada Rink Hockey de Madrid. Para poder seguir jugando, los patinadores y aficionados crearon el Iruña Hockey Patines, separado de la UDC para que la economía de los unos no condicionara la de los otros. Rochapea estuvo de acuerdo y les cedió gratis su plaza en OK Liga Bronce del masculino. Quedaba por firmar el convenio que regularía el uso por parte del Iruña de las instalaciones de las piscinas.
En este convenio se señalaba que los deportistas del Iruña deberían ser socios de la UDC -el 75% ya lo eran- y que el precio por hora de pista sería de 35 euros. Y aquí es donde está el problema, porque éste es el precio que la UDC cobra a cualquier no socio por el uso de las instalaciones. Sumando entrenamientos y partidos, el gasto para el Iruña sería de 28.500 euros, inasumible para un club tan incipiente. Afirman que están dispuestos a pagar 10 euros por hora, como cualquier socio, unos 8.000 euros al año, ya que la gran mayoría son socios. La UDC ha rebajado sus pretensiones a 20 euros por hora pero esta cifra se encuentra al límite de las posibilidades del Iruña. El nuevo club ha contactado con el INDAEF y el ayuntamiento en busca de soluciones pero, dado el alto uso que ya tienen los polideportivos y el ‘miedo’ a que los patines castiguen el parqué, complican otra solución.