Juegos Olímpicos

La medalla más importante de Daniel Milagros

El deportista, tras ser el primer español en participar en la prueba de patinaje de velocidad en unos Juegos Olímpicos de Invierno, fue recibido por su familia y seres queridos a su llegada a Pamplona. “Son los que están siempre ahí”, confesó

Familiares y amigos acogieron al patinador en la estación del tren de Pamplona tras su participación en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina

8 elementos

Familiares y amigos acogieron al patinador en la estación del tren de Pamplona tras su participación en los Juegos Olímpicos de Milán-CortinaSERGIO MARTIN

Borja Bernarte

Publicado el 16/02/2026 a las 05:00

El anuncio por megafonía de la llegada del tren de Barcelona a la estación de Pamplona aumentó el nerviosismo de las quince personas que esperaban en el interior. Varios curiosos miraban de reojo los aros olímpicos y las banderas de España. Algo importante se estaba cocinando. Y tanto. La llegada de Daniel Milagros Herce, primer atleta español en participar en unos Juegos Olímpicos de Invierno en patinaje de velocidad, merecía tal recibimiento. Terminó lejos del podio en la cita de Milán-Cortina, pero este domingo 15 de febrero pudo disfrutar de la medalla más importante: el abrazo y reconocimiento de sus seres queridos.

“El recibimiento ha sido increíble. Es la gente que me apoya y los que están siempre me vaya bien o mal”, confesó el protagonista. Su sonrisa que le caracteriza todavía es más intensa al recordar que ya forma parte de la historia del deporte navarro y nacional: “Poco a poco asimilo lo que he vivido, aunque me ha costado. Ahora empiezo a ver lo qué he hecho y hasta dónde llega, que es mucho”.

El patinador de 23 años, que se estrenó en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, ya está en Pamplona y fue recibido por sus familiares que llevaron unos aros olímpicos, globos y pancartas. "Estoy abrumado", confesó el protagonista tras llegar a la estación de tren desde Barcelona
AmpliarAmpliar
Ver vídeo
El patinador de 23 años, que se estrenó en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, ya está en Pamplona y fue recibido por sus familiares que llevaron unos aros olímpicos, globos y pancartas. "Estoy abrumado", confesó el protagonista tras llegar a la estación de tren desde Barcelona
El patinador de 23 años, que se estrenó en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, ya está en Pamplona y fue recibido por sus familiares que llevaron unos aros olímpicos, globos y pancartas. "Estoy abrumado", confesó el protagonista tras llegar a la estación de tren desde Barcelona

CerrarCerrar

Porque el 11 de febrero de 2026 siempre será recordado para toda la familia Milagros Herce, aunque el propio Daniel tiene una sensación agridulce del momento: “Fue duro. El día de antes tenía unos nervios... Competir por la tarde hace que el día se haga largo y cualquier cosa te afecta. Por la mañana, a la hora de entrenar, pillamos un atasco de hora y media. Todo te preocupa más de lo normal y cualquier cosa te afecta. Eso me jugó una mala pasada, sobre todo, en la última vuelta. En la salida y la primera vuelta iba en mis tiempos, pero a falta de una vuelta noté ya el cansancio. No te das cuenta, pero vas acumulando estrés y se nota”.

El navarro, de 23 años, bromeaba con su entrenador Ángel Arrarás, quien le recomendó dejar el patinaje sobre ruedas y probar esta nueva disciplina. “Fue hace dos años en el Palacio de Hielo de Huarte. ¡Con unos patines que no eran ni siquiera de long track (pista larga). La primera sensación fue de no saber patinar. Llevaba 16 años en ruedas y esos patines ya eran como mis pies. Ahí tenía inestabilidad”, recuerda. El técnico también recuerda el momento: “Quedamos para tomar un café después de conseguir la plata en el Mundial. Dani estaba con dudas sobre qué hacer. De verdad que yo no se lo dije como una locura porque sabía que era capaz de conseguirlo. ¿Por qué no? Dani no era ni el mejor de Navarra en patinaje, pero siempre insistía y ahí está el premio”.

Alberto Milagros: “Hay mucho trabajo detrás”

El padre, Alberto Milagros, no podía ocultar su felicidad por volver a abrazar a su hijo, aunque ya lo hizo en Milán. “Fue todo muy emocionante. Tenía unos nervios terribles porque quería que todo saliera lo mejor posible. Al final hay circunstancias como una caída o una mala salida... Tenía muchos nervios, pero cuando vi que había terminado la carrera la sensación fue de felicidad por todo el trabajo que hay detrás”, reconoció para incidir sobre la constancia de su hijo: “A Daniel se le mete algo en la cabeza y es pico y pala. Trabaja mucho. En todos los aspectos de su vida es constante. Quería hacer INEF y ahí lo tiene. Quería patinar y ahí lo tiene. Incluso en San Fermín es muy metódico”.

Alberto confiesa las sensaciones de su hijo nada más terminar la prueba: “Estaba contento, aunque sabía que había hecho mejores tiempos. Se notó por los nervios que era una prueba muy dura. Le gustó la salida y las curvas, pero en la última vuelta las piernas ya no daban para más”.

Paula Milagros: “Lo viví con muchos nervios”

En la estación de tren no podía faltar su hermana Paula Milagros. La pívot del Grafometal Sporting La Rioja de balonmano sabe qué es el deporte de elite y también acudió a Milán. “Estoy muy orgullosa porque he visto todo el trabajo que hay detrás. Parece que ha sido muy rápido, que en dos años ha llegado hasta aquí, pero lleva siendo deportista toda la vida. Me gusta que se le de visibilidad y conozcan su vida. Su actuación la vivimos con muchos nervios porque es mucho trabajo en poco tiempo. Es un minuto”.

En su faceta de hermana, Paula reconoce que Daniel es un gran apoyo para ella: “Consejos le pido yo a él. Estamos muy unidos, aunque por desgracia hemos estado separados muchos años por la vida profesional. Intentamos aprender el uno del otro, aunque yo más -ríe-. Nos ayudamos a gestionar los nervios. Yo vengo de un deporte colectivo que es diferente. Él tiene que entrenar solo, pero nos intentamos apoyar”.

La jugadora de balonmano confesó una anécdota: “Estos días ha subido a las redes sociales la primera vez que se puso los patines en Huarte. Decía que sabía que era diferente, pero no tanto. Ha sido chulo ver todo este camino. Se estudiaba hasta la técnica de los mejores patinadores. Es un loco. Dicen que los deportistas dedican 24 horas al día a entrenarse, pero él dedica más para llegar a cumplir sus objetivos”.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora