Esquí
Lindsey Vonn tras su grave lesión: "Mi sueño olímpico no terminó como había soñado. No fue un final de cuento de hadas, solo fue la vida"
La esquiadora estadounidense sufrió un grave accidente que le ocasionó una fractura múltiple de tibia que exigirá nuevas intervenciones quirúrgicas en su estreno en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina


Publicado el 10/02/2026 a las 19:56
No hubo final feliz para Lindsey Vonn. La esquiadora estadounidense se fue de los Juegos de Milán-Cortina como se vive el esquí alpino: al límite, sin red y con el cuerpo pagando la osadía de participar consciente de las limitaciones que tenía por hacerlo con su rodilla izquierda hecha trizas. La estadounidense explicó que la caída sufrida el domingo en el descenso olímpico le provocó una fractura múltiple de tibia que exigirá nuevas intervenciones quirúrgicas y subrayó que su vieja lesión del ligamento cruzado de la rodilla izquierda no tuvo relación alguna con el accidente que marcó su despedida.
"Ayer mi sueño olímpico no terminó como había soñado. No fue un final de cuento de hadas, solo fue la vida", escribió Vonn en Instagram, en un mensaje que destila la mezcla de decepción y aceptación propia de quien ha convivido siempre con el riesgo. "Me atreví a soñar y trabajé muy duro para lograrlo. Porque en el esquí alpino la diferencia entre una línea estratégica y una lesión catastrófica puede ser tan pequeña como 12 centímetros".
A los 41 años, con una rodilla derecha de titanio y una carrera atravesada por las lesiones -la más reciente, la rotura del cruzado anterior izquierdo en Crans Montana hace pocas semanas-, Vonn apenas había recorrido trece segundos del trazado cuando todo se torció. Ella misma reconstruyó el instante: "Simplemente me quedé 12 centímetros demasiado cerca de la línea cuando mi brazo derecho se enganchó en el interior de la puerta, lo que me hizo girar y causó la caída". Y despejó cualquier duda: "Mi ligamento cruzado anterior y mis lesiones anteriores no tuvieron nada que ver con mi caída".
El diagnóstico llegó después, frío y contundente. "Desgraciadamente, sufrí una fractura compleja de tibia que actualmente está estable, pero que requerirá múltiples operaciones para curarse correctamente", explicó la esquiadora de St. Paul (Minnesota), una de las grandes leyendas del deporte, con 84 victorias en la Copa del Mundo -45 en descenso- y once medallas en grandes campeonatos.
Pese al golpe, Vonn no reniega de la decisión que la llevó a la salida. "Aunque ayer no terminó como esperaba, y a pesar del intenso dolor físico que me causó, no me arrepiento. Estar ayer en la puerta de salida fue una sensación increíble que nunca olvidaré. Saber que estaba allí con la oportunidad de ganar fue una victoria en sí misma". También asumió lo evidente: "Competir era un riesgo. Siempre ha sido y siempre será un deporte increíblemente peligroso".
La reflexión fue más allá del esquí. "Y al igual que en las carreras de esquí, en la vida también asumimos riesgos. Soñamos. Amamos. Saltamos. Y a veces caemos", escribió. "A veces nos rompen el corazón. A veces no logramos los sueños que sabemos que podríamos haber tenido. Pero esa es también la belleza de la vida: podemos intentarlo. Lo intenté. Soñé. Salté".
Premio Princesa de Asturias de los Deportes en 2019 y campeona olímpica en Vancouver, Vonn cerró su mensaje mirando a quienes la han acompañado durante años. "Espero que si sacáis algo en claro de mi trayectoria, sea que todos tengáis el valor de atreveros a hacer grandes cosas. La vida es demasiado corta para no arriesgarse. Porque el único fracaso en la vida es no intentarlo. Creo en vosotros, igual que vosotros creísteis en mí".