Medallas del Deporte
La reivindicación a flor de piel de la Medalla de Oro
Javier Urriza recoge la máxima distinción del deporte navarro entre la emoción y el orgullo por su deporte


Publicado el 18/12/2025 a las 05:00
María Chivite acababa de hacer entrega de la Medalla de Oro del Gobierno de Navarra a Javier Urriza. Segundos después, la presidenta se la recolocaba bien porque le había quedado oculta en la americana. Una personalidad del deporte navarro de la talla del gran campeón de remonte y pala debía lucir bien su insignia en un momento para la historia.
Como colofón a un 2025 en el que dijo adiós a la pelota, Urriza fue el gran protagonista no sólo por el reconocimiento recibido, sino por su emotivo discurso, que se quebró especialmente al recordar a sus padres, y por su reivindicación. Porque en el Salón del Trono del Palacio de Navarra estaban las 22 personalidades reconocidas este año, pero también las autoridades que deciden y dirigen. Y es allí donde Urriza repitió alto y claro que la pelota más minoritaria, más auténtica, no debe perderse.
A Javier Urriza se le escuchó alto y claro en un lugar emblemático en el que los mejores deportistas navarros son reconocidos cada año, pero en el que también se agasaja a quienes entregan su vida al deporte porque sí, porque lo aman. Trayectorias vitales dedicadas a un club, una federación, una actividad deportiva. Es el momento de dar las gracias a rostros muchas veces anónimos que han posibilitado que su deporte se desarrolle en la Comunidad foral.
“Recibir esta distinción de mi tierra no entraba en mi pensamiento más remoto”, arrancaba en su discurso Urriza. Sus palabras sinceras y emocionadas retumbaban en las paredes del Salón del Trono. “La pelota me ha enseñado valores más allá de la cancha, resiliencia, amistad, que sirven para competir, pero sobre todo para la vida”, continuaba el pelotari, que cambió de tono cuando se refirió a su deporte. “El remonte y la pala no pasan por su mejor momento por la falta de apoyo”, insistió Urriza.
Entre el público, Fernando Goñi y Juan Martínez de Irujo, pelotaris de leyenda que ahora pelean en la Federación Navarra, no podían estar más de acuerdo. “Viva el deporte, viva la pelota y viva Navarra”, concluía un feliz Urriza que fue la estrella del acto, pero no el único que irradiaba orgullo. Los dieciséis galardonados con las medallas de plata disfrutaban con sus familiares de un momento inolvidable, fotos, paseos por el Palacio de Navarra, charlas entre ellos. Mucho por celebrar y compartir.
LA PELOTA, PARTE DE NUESTRA IDENTIDAD
Rostros más conocidos como la mediática fondista Verdeliss, la futbolista Marta Unzué, la mítica piragüista Amaia Osaba o el harrijasotzaile Ignacio Perurena, retirado este año como Urriza, convivieron durante dos horas con jornaleros del deporte anónimo como Roberto Martínez (lucha) o Epi Pejenaute (patinaje).
Para todos ellos tuvo palabras de agradecimiento María Chivite, que se detuvo en un nombre, el de Andrea Lusarreta, presidenta de la Federación Navarra de Pelota, para reconocer la importancia de que las mujeres también dirijan por fin entes federativos.
Como es habitual en sus discursos en este acto, Chivite destacó la gran aportación de una comunidad pequeña “en tamaño” como Navarra, pero “grande en valores”. “Detrás de los éxitos hay mucho trabajo”, especificó Chivite, quien desgranó los enormes logros deportivos de la Medalla de Oro y defendió su disciplina, “un deporte que forma parte de nuestra identidad”.
“La pelota es y seguirá siendo parte de nuestra esencia y seguiremos apoyándolo desde la base”, prometió la presidenta. “Si algo une a esta comunidad es el deporte, no sólo por los éxitos sino por saber sufrir y remontar juntos”, añadía la presidenta Chivite. “Navarra es un gran equipo, nos unen muchas cosas y el deporte es una de ellas”, finalizó la máxima mandataria del Ejecutivo.
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