Culturismo

Ruth Cuesta, la navarra que rompe moldes

Es madre de cuatro hijos, quedó subcampeona del mundo de culturismo el pasado julio. Con 48 años concilia sus entrenamientos con su trabajo de profesora de CrossFit

Ruth Cuesta en el CrossFit Runa
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Ruth Cuesta en el CrossFit RunaIrati Aizpurua
Ruth Cuesta en el CrossFit Runa

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Álvaro Huarte Llorens

Publicado el 13/11/2025 a las 05:00

Se puede pensar que a pasados los 40 años el cuerpo no está para deporte de alto rendimiento o para ejercicios de alta intensidad, pues bien, Ruth Cuesta no solo comenzó sus andaduras en un gimnasio a esta edad sino que a sus 48, y tras haber sido madre en cuatro ocasiones (sus hijos tienen entre 9 y 16 años), ha conseguido ser subcampeona del mundo en bodybuilding el pasado julio, la categoría reina del culturismo. La pamplonesa se metió en el mundo del fitness por “hacer algo” y eligió el CrossFit como casilla de salida para su sorprendente trayectoria deportiva. Cuesta, además de ser profesora de este deporte, fue también dos veces subcampeona en Bikini Wellness.

“A raíz del cuarto hijo decidí cuidarme. Siempre he tenido buena genética para recuperarme después de los partos. Lo normal es que, a partir de los 40 años, la mujer pierda masa muscular. En cosa de dos años mi cuerpo cambió”, declara. El box ubicado en el polígono de Cordovilla ha sido testigo del progreso de Cuesta que, “en apenas un año, entrenando en máquinas estaba preparada para competir”. Con una “muy buena genética”, la pamplonesa pasó de “no hacer nada” a cambiar radicalmente su día a día, dieta y condición física.

Pese a que Cuesta apenas tiene una comida en la que puede permitirse un antojo en la dieta, los siete meses antes de la competición son los más duros y restrictivos. “Se pasa mal y hay cambios de humor, a veces mis hijos lo notan. Lo que peor llevo con la dieta es quitarme el helado. Es todo de cabeza, también hay días que no te apetece entrenar, pero si tienes unos objetivos hay que tirar para adelante. Si no me quedó atrás, estoy compitiendo con chavalas de 20 años”. Cuesta dice tener un hándicap. Pese a su facilidad para ganar músculo “la piel no es la misma” que la de una culturista más joven.

“Mucha gente me pregunta cómo hago para ser culturista, profesora y criar a cuatro hijos. Les digo que cuantas más cosas tengo mejor funciona mi organismo. Me turno para entrenar con mi marido, que es triatleta. Intento pasar el mayor tiempo posible con ellos y procuro inculcarles el deporte”, comenta.

UN DEPORTE DE ESTIGMAS

A menudo los culturistas son acusados de consumir sustancias que aumenten su volumen muscular o les ayuden a definir su cuerpo para lucir más fibrado. “Estoy acostumbrada a que me acusen de eso. Por Instagram no hay día que no me ofrezcan cosas de laboratorios para venderme. La gente ve esos resultados y piensa que no son naturales, todo el mundo dice: esa se ha metido algo. Ese tipo de comentarios no me afectan, al revés, pienso que me ven bien, son casi un cumplido”, explica. “Se nota la diferencia entre uno natural y otro que no lo es. El que utiliza química está todo el día bombeado. Nosotros no, pasamos totalmente desapercibidos. Se pueden conseguir físicos impresionantes de forma natural. Con las redes sociales te escriben muchas tonterías”, añade.

A estos deportistas no solo les llueven las críticas desde esta vertiente. Cuesta admite haberse sentido juzgada por su físico. “Escuchas el típico comentario de: pareces un tío. No estamos al gusto de todos así que tienes que aprender a pasar. Ahora ya no lo hacen tanto. Creo que la sociedad, incluso las chicas, buscan verse fuertes o tener un cuerpo más funcional. Nosotros cada vez tenemos más socios”, comenta.

MÁS QUE LEVANTAR PESAS

“En menos de 10 minutos se te valora el trabajo de más de un año”, declara Cuesta sobre el posado. En las competiciones los culturistas deben mostrar los resultados del esfuerzo de meses ante los jueces, donde se juegan todo.

“Tienes que estar apretando los músculos continuamente, encima de una tarima y con el calor de los focos. Se meten muchas horas y hay que entrenarlo también. En la categoría de figure salimos con tacones de 12 centímetros. Tienes que saber andar con soltura y hacerlo bonito. Años de trabajo se pueden ir al traste por un mal posado”, comenta la subcampeona del mundo de esta disciplina. Dentro del ajetreado día de Ruth Cuesta, encuentra la desconexión en el posado donde su relajación y concentración es mayor.

CLAVES
Nombre Ruth Cuesta Ardanaz 
Fecha de nacimiento 19 de abril de 1977. Es madre de 4 hijos; de 9, 12, 14 y 16 años. Casada con Carlos Gallués. 
Trayectoria Inició su andadura en el culturismo en 2020 en la categoría de bikini y wellness. Se proclamó subcampeona del mundo en Culturismo Natural en la categoría Bikini Wellness en 2022 y 2023. En 2024 comenzó con en las categorías reinas del culturismo, figure y bodybuilding. En mayo de este año ganó el nacional, en junio quedó tercera en el europeo y en julio quedó subcampeona del mundo en Salamanca, todo ello en las dos categorías.

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