Montañismo

"Retena Odisea 2000", 25 años de un sueño en el Everest

El 17 de marzo de hace un cuarto de siglo partía desde Pamplona la expedición liderada por Iñaki Ochoa de Olza

De izda. a dcha., José María Oñate ("Habichuelas"), Koldo Aldaz, Carlos Pauner, Antonio Akerreta, Iñaki Ochoa de Olza y Mikel Zabalza en la puerta del aeropuerto de Pamplona-Noáin. Esta foto fue portada en Diario de Navarra del 18 de marzo de 2000 /
AmpliarAmpliar
De izda. a dcha., José María Oñate ("Habichuelas"), Koldo Aldaz, Carlos Pauner, Antonio Akerreta, Iñaki Ochoa de Olza y Mikel Zabalza en la puerta del aeropuerto de Pamplona-Noáin. Esta foto fue portada en Diario de Navarra del 18 de marzo de 2000 /
De izda. a dcha., José María Oñate ("Habichuelas"), Koldo Aldaz, Carlos Pauner, Antonio Akerreta, Iñaki Ochoa de Olza y Mikel Zabalza en la puerta del aeropuerto de Pamplona-Noáin. Esta foto fue portada en Diario de Navarra del 18 de marzo de 2000 /

CerrarCerrar

Fran Pérez

Publicado el 18/03/2025 a las 20:18

25 años y un día. Ese es el tiempo que se cumple este martes, 18 de marzo, que arrancaba en el aeropuerto de Pamplona la expedición "Retena Odisea Everest 2000" en la que cinco montañeros navarros y uno aragonés (aunque afincado en Pamplona) echaba a andar tras meses de preparación y planificaciones.

El experto montañero Iñaki Ochoa de Olza comandaba la iniciativa acompañade por José María Oñate "Habichuelas", Antonio Akerreta, Koldo Aldaz y Mikel Zabalza. El aragonés Carlos Pauner completaba este sexteto cuya misión era lograr alcanzar la cima más alta del planeta por el lado tibetano, algo poco frecuente entre los expertos montañeros. El objetivo era llegar a los 8.850 metros del coloso para el mes de mayo.

La ilusión y el temor se daban la mano en las instalaciones de Noáin. Por un lado, las ganas del grupo de partir rumbo a Katmandú, con escalas previas en Barcelona y Viena. Por el otro el de los familiares, que se quedaban aquí con el temor de los peligros que se vayan a encontrar.

Todo ello un una iniciativa patrocinada por Retena y Multicanal, con un presupuesto de 15 millones de pesetas (90.000 euros) y cuyo grueso de material ya estaba rumbo a Nepal, 800 kilos de alimentos y equipos.

EL "HASTA LUEGO" DE OCHOA DE OLZA

Con esas dos palabras el montañero se despedía de amigos y familiares, seguido de Aldaz, Akerreta, Pauner y Zabalza. El sexto en discordia, Oñate, se veía obligado a retrasar hasta el 31 de marzo su partida debido a problemas familiares.

Aldaz, Akerreta, Pauner y su hija, Laura, Oñate, Zabalza y Ochoa de Olza, momentos antes de embarcar en el vuelo /
AmpliarAmpliar
Aldaz, Akerreta, Pauner y su hija, Laura, Oñate, Zabalza y Ochoa de Olza, momentos antes de embarcar en el vuelo /J.A. GOÑI
Aldaz, Akerreta, Pauner y su hija, Laura, Oñate, Zabalza y Ochoa de Olza, momentos antes de embarcar en el vuelo /

CerrarCerrar

Arrancaba así la primera expedición navarra del actual siglo al Everest, una iniciativa que venía marcada por los avances tecnológicos que iban a acompañar a los aventureros. Y es que el patrocinio de la telefónica Retena y la firma audiovisual Multicanal permitían a los expedicionarios mantener un diario de a bordo actualizado a través de Internet. La página www.everest-2000.com fue testigo digital de los avances de la gesta que, por otra parte, contaba con un equipo audiovisual para grabar un documental de la experiencia. 

UN PLAN MILIMÉTRICO

El plan estaba perfectamente encauzado. Una vez llegados a Nepal, los protagonistas estarían un periodo de tiempo para aclimatarse a las condiciones. El día 24, una semana después de haber partido desde la vieja Iruña, junto a 30 acompañantes ascenderían el pico Kala Patar, de 5.600 metros, para asentar la preparación.

Una semana después, el 6 de abril, se trasladarían a las faldas del pico más alto del mundo para empezar a trabajar allí. En el Tíbet iban a plantar el campamento base, situado a 7.000 metros de altitud, inicio de la ruta hacia la cumbre. Este trabajo calculaban que les llevaría un mes.

Esto quiere decir que hasta mayo no podrían comenzar el ascenso a la cumbre. Entre los objetivos estaba el trasladar un piolet (el pico que se utiliza en escalada y montañismo) para dejarlo en la cumbre en homenaje a los 156 montañeros que, hasta esa fecha, habían perdido la vida intentando llegar al techo del planeta.

Para poder hacer cumbre la gesta apuntaba alto, nunca mejor dicho. Y es que los seis avezados montañeros habían preparado la escalada por la ruta George Mallory y Andrew Irvine, dos de los montañeros que murieron en 1924 intentando llegar a la cima por ese camino. Se trata de un trazado más técnico y menos utilizado por los expedicionarios.

Los seis valientes debían acostumbrarse a dormir en altura, para ello planificaron hacerlo a 8.300 metros, sin contar con otro inconveniente que se iban a encontrar, las masificaciones. Y es que ya hace un cuarto de siglo en ese momento coincidían seis expediciones españolas en la zona, sin contar con el resto de países. 

Un cuarto de siglo de una expedición que pretendía marcar un hito entre la aventura y la tecnología, entre el valor y los datos, entre esa pelea muda entre el ser humano y las fuerzas de la naturaleza. Quedarán para la historia los intentos por coronar, los problemas en el camino, las dudas de los montañeros... Pero ese es otro capítulo de este deporte que une como ninguno a los hombres y la naturaleza.

LOS VALIENTES EXPEDICIONARIOS, UNO A UNO (Datos de hace 25 años)
​Iñaki Ochoa de Olza. Pamplonés de 31 años, es montañero profesional.​
​José María Oñate. Nacido en Olazagutía hace 37 años es el único que ha subido al Everest.
​Koldo Aldaz. Pamplonés de 43 años trabaja como agente de viajes de aventura.
​Carlos Pauner. Nacido en Jaca (Huesca) hace 34 años, es consultor medioambiental.
​Mikel Zabalza. Pamplonés de 28 años, es Ingeniero Técnico Agrícola.
​Antonio Akerreta. Nacido hace 29 años en Pamplona. Se formó como Mecánico Industrial.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora