Deporte adaptado
Cascabeles y aplausos en la UPNA
El Polideportivo de la UPNA acogió este martes el último evento del 25 aniversario de la Fundación Miguel Induráin, donde el deporte de élite y la discapacidad se convirtieron en uno


Publicado el 22/11/2023 a las 05:00
La Fundación Miguel Induráin puso la guinda en su pastel de bodas de plata con un evento celebrado este martes en el Polideportivo de la Universidad Pública de Navarra que supo congeniar el deporte de élite y la discapacidad a partes iguales y en perfecta armonía.
Deportistas de alto rendimiento y becados por la propia fundación del calibre del aizkolari Iker Vicente, los judocas y luchadores Ibai y Gorka Gracia, María Valero, futbolista, el atleta Nico Quijera y la plantilla de Osés Construcción Ardoi, entre otros, se trasladaron al terreno de los también deportistas de alto rendimiento con discapacidad para poder comprobar por ellos mismos y delante de todos los presentes lo que supone competir en las modalidades de élite del deporte adaptado.
AGUZAR EL OÍDO
El público guardaba silencio a petición de la árbitra. La pelota con la que se juega al goalball contiene cascabeles en su interior para que las personas que lo juegan, ataviadas con antifaces, puedan escucharla cuando se aproxime a ellos. Aritz Huarte, recién convocado para las filas de la selección española absoluta de esta modalidad, parecía estar cómodo. Su equipo terminó por vencer al capitaneado por el luchador y medallista europeo Ibai Gracia. Algo parecido sucedió con la exhibición de boccia, slalom y el baloncesto en silla de ruedas, donde los especializados pusieron, entre risas, contra las cuerdas a los que se alejaban de su zona de confort. Los que surcaban con frecuencia la senda de estos deportes no tuvieron ningún problema en rebasar a los que, este martes en la UPNA, hicieron sus primeras incursiones.
La iniciativa de la Fundación Induráin provocó que, tal y como ocurrió en el partido de goalball, los presentes aguzaran el oído y estuvieran atentos al “cascabel” que se escondía a simple vista delante de ellos. Familiares, amigos, grandes y pequeños celebraron las acciones de los atletas en ambos lados de la cancha y comprobaron con sus propios ojos, olfato u oídos que la esencia del deporte sigue estando presente aunque cambie el formato, manteniendo los ingredientes de superación, entretenimiento, euforia y miedo que conviven en cualquier actividad deportiva. Aunque a veces no puedan verse a simple vista, solo hace falta aguzar el oído.
Miguel Induráin: "Queremos transmitir aquello que apoyamos"
El presidente de honor y leyenda del deporte nacional, Miguel Indurain, se mostró muy satisfecho con el evento promovido por la fundación que lleva su nombre. “Nuestra idea es transmitir al público lo que apoya la fundación y a dónde queremos destinar los presupuestos que tenemos”, declaró. “Aunque lo hayamos hecho otros años, hoy le hemos podido dar un poco más de visibilidad”. Sobre la complicación de participar en una modalidad deportiva adaptada cuando no se está acostumbrado fue muy claro. “Yo el año pasado probé la boccia y te tapan los ojos y no sabes ni dónde estás, pero luego les ves a ellos y parece fácil. Lo mismo pasa con el baloncesto en silla de ruedas, que tienes que hacer dos cosas a la vez. Hay que valorar la dificultad que tienen estos deportes”, comentó antes del evento.
María del Puerto: "Este evento ha dado mucha visibilidad"
La delegada del baloncesto en silla de ruedas se mostró muy satisfecha tras el evento. “Se ha dado mucha visibilidad al deporte, ha venido mucha gente y la verdad es que ha estado muy bien”, declaró. A parte del evento, Del Puerto se mostró también consciente de la evolución que estaba viviendo el deporte adaptado en la Comunidad foral. “Estamos muy contentos, tanto con los deportistas como con la gente que lo conoce. La gente conoce el baloncesto en silla de ruedas y estamos muy alegres por ello”, indicó. Sin embargo, para ella todavía queda un largo camino por recorrer. “Ahora la cuestión es que vengan un poco más de ayudas para poder afrontar todo, que nos supone mucho dinero”. “Pero la verdad es que la aceptación ha sido maravillosa en la comunidad navarra”, confesó.