Perros de trineo
Baltasar Gallardo: “Sus vidas dependen de mí; la mía, de ellos”
Estos últimos días ha disputado en Suecia su tercera Amundsen Race, un ‘ensayo’ previo al Mundial que iniciará la próxima semana. “Una auténtica aventura” que el navarro Baltasar Gallardo, único español entre 92 inscritos, afronta con la confianza que le da su tiro de 12 huskies


Actualizado el 22/02/2022 a las 08:35
Adi, Pierito, Quick, Lucas, Seavy, Enzo, Aker, Naglu, Sancho, Michele, Reyes, Doris, Jasmine, Lea y Vigita. Son los nombres de los 15 compañeros con los que el musher navarro Baltasar Gallardo Martínez va a compartir competición y aventura la próxima semana en el Campeonato del Mundo de larga distancia de mushing o carreras de perros de trineo. Elegirá a 12 de ellos para formar el único equipo español entre los 92 participantes que afrontarán los 300 kilómetros de la Polardistans en Suecia. Una distancia que confía en completar “en 40 horas como máximo”.
“Es una auténtica aventura y un reto. Cualquier mínimo problema puede dar al traste con todo el trabajo y ponerte en una situación muy muy complicada en terrenos muy bellos pero, a la vez, salvajes” , asegura este deportista, campeón del mundo de la distancia en 2017, y que lleva entrenando todo este mes en Suecia. Allí reside junto con Karsten Gronas, criador de perros siberianos desde hace ya 56 años, juez internacional y ganador de la Pirena 1998. “Es un enamorado de la raza, un ‘mejorador’ de la misma. Tiene 83 años y, cada día, pasa varias horas en el trineo -muchas veces solo-. Eso le mantiene ilusión por la vida”, asegura este deportista de Barañáin, que convive en una finca de la Cuenca de Pamplona con una treintena de perros de pura raza y de una línea especialmente elegida para las carreras. “No son perros de concurso. Estos son perros para correr, para tirar con fuerza. Y no cambio a ninguno de ellos por otro con los cánones habituales de los concursos”, advierte.
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EN AUTOSUFICIENCIA
Una de las características que añaden dureza a la Polardistans es, además de las temperaturas extremas en un escenario sólo 350 kilómetros al sur del Circulo Polar Ártico, que se desarrolla en autosuficiencia. Es decir, una vez que arranca el trineo ya nadie podrá acercarse a él, ayudarle a habilitar la zonas de descanso de los perros y el musher -el deportista no puede dejarles solo- ni darle alimentos o cualquier material que necesite. Y eso que Gallardo cuenta en esta ocasión con la “inestimable ayuda” de su mujer Carmen Galán -quien le organiza y ordena el trineo con todo lo necesario, además de llevar a cada punto de paso todas las cartillas y documentos exigidos- y Unai Sodupe, musher de Carcastillo y compañero de entrenamientos.
“No es una carrera cualquiera. El más rápido gana, sí. Pero esta prueba es otra dimensión, otra cosa. Aquí la pelea no es contra el crono. Va más allá. Estás andando en plena madrugada y, en cuestión de minutos, pasas de estar disfrutando de una aurora boreal con el cielo despejado a estar en medio de una tormenta de nieve que no te deja ver más allá del primer perro. Encuentras alces, zorros, urogallos, osos... Es una aventura total”, reconoce Gallardo, de 51 años y 30 en el mundo del mushing, muy consciente de los riesgos que supone. Por ejemplo, hace dos años durante un entrenamiento, cayó con el trineo a un lago al romperse la superficie helada del mismo al paso de los perros. “No me creerás. Pero es una imagen que me vino a la cabeza una noche poco antes de viajar a Suecia. Y me desveló. Aún lo recuerdo y me pongo nervioso”.
Para él, que ha ido evolucionando en el mundo de la competición, la larga distancia le aporta mucho más que cualquier carrera más corta. “Es lo más duro que existe en el mushing pero, a la vez, es lo que más se acerca a la idea primigenia de este deporte. Y tiene ese carácter añadido de la aventura que también es una motivación y un aliciente”, explica. “Además genera un vínculo enorme con los perros. Formas con ellos un equipo. Están los perros y tú. Muchas horas, por terrenos desconocidos y muy inhóspitos, con momentos de disfrute pero también otros de mucha tensión e incertidumbre. Dependo del perro que llevo delante mía. Las vidas de los perros dependen de mí pero la mia, en esos momentos, también de ellos”, reconoce.
Por todo ello, y tratados como auténticos atletas, los huskies -con una edad mínima de 24 meses para poder competir- son especialmente vigilados por los veterinarios y organizadores para que no haya abusos ni compitan animales heridos. “Son controles veterinario exhaustivos no, lo siguiente. Y es lo que deben ser. Si el veterinario te dice que un perro no sigue en carrera, ya puedes decir lo que quieras, que ese perro no lo atas al trineo”, explica Gallardo, quien conoce y cuida a sus animales al detalle. De hecho, de algún modo, forman parte de su propia familia.
Por eso también es importante aclimatar a los perros al clima extremo y al terreno sobre el que luego se va a desarrollar la carrera. “Este año tenemos la suerte de que ha hecho frío este enero en Navarra. No recordaba un mes con tantas heladas como éste. Para nosotros es buenísimo. Otros años hemos ido para Suecia con los perros perdiendo ya algo de pelo, porque habíamos tenido un invierno suave. Y eso es un problema”, explica. “Empiezo a entrenar con ellos principios de septiembre. Pegándome unos madrugones que para qué. Antes de que salgan los primeros rayos de sol, cuando no hace aún demasiado calor, ya solemos salir para empezar con entre 8 y 20 kilómetros. Poco a poco, primando las horas de esfuerzo y la distancia sobre la velocidad que puedan llevar, llegó a hacer entrenamientos de 40 kilómetros en tierra. Pero, para eso, me tengo que desplazar a pistas de tierra en Bardenas y Aragón”, detalla.
Algo que, entre risas, reconoce que sorprende a los musher escandinavos cuando se lo cuenta. “Suelen decirme que si tuvieran que salir a las 4.o 5 de la mañana como yo a entrenar, ellos ya no estarían compitiendo. Allí es la vida al revés. Jamás en Navarra puedo salir a entrenar al mediodía con mis perros. Y en Suecia, en Noruega... es cuando se sale porque, a esas horas, es cuando hay mejores temperaturas. Eso sí, bajo cero”, apunta.
LAS LESIONES DE SUKER Y DAVOR
Lastrado por las lesiones de dos de sus perros líderes Suker y Davor -“mi mujer es de Sevilla y del Sevilla y fue quien eligió los nombres”, ríe-, Gallardo no tiene claro a que puede aspirar en este Mundial ya que la mayor parte de su tiro ha debutado este fin de semana en la Amundsen Race. De hecho, y tal como tenía planeado, no acabó los 330 kilómetros de esa carrera para no forzar a sus huskies. “Las bajas que tenemos son de dos perros muy buenos. Es como si Osasuna pierde para un partido a David García y al Chimy o Budimir. Es un handicap. De todos los que llevo, solo cuatro han corrido otras pruebas antes. Todos los demás son nuevos. Y hemos corrido la Amundsen porque necesitábamos que los perros se habituasen a lo que conlleva una carrera como ésta”.
Y a ese respecto, el deportista de Barañáin explica que hay que cuidar muchos detalles. Y todos acaban por ser cruciales. “Ellos necesitaban ir cogiendo experiencia y yo también necesitaba verles cómo están y cómo responden. Por ejemplo, puede parecer una tontería pero resultan aspectos claves: deben saber parar en un check point (control de paso), a dormir sobre la paja que les extendemos y que es algo que muchos de ellos no saben ni lo qué es, o a descansar y permanecer tranquilos a pesar de que muy cerca haya muchos perros de otros tiros”, apunta.
El navarro Salva Luque vence en la ‘Amundsen Race’ sueca
Con temperaturas gélidas -de 20 bajo cero y más bajas- y un recorrido de 330 kilómetros por terrenos inhóspitos al norte de Suecia, el navarro Salvador Luque se hizo con el triunfo este domingo en la ‘Amundsen Race’, una de las pruebas más emblemáticas de las carreras de perros de trineo en Europa. Éste acabó imponiéndose por delante del francés Cedric Lemoine y el sueco Ronja Persson con un tiempo de un día, tres horas y 52 minutos, llegando a la meta de Strömsund con un trineo tirado por 9 perros.
En esta misma prueba, aunque tomándola como un ensayo para el próximo Mundial, también participó Baltasar Gallardo. En esta ocasión, el de Barañáin -quien ya sabe lo que es ganar esta prueba- no tenía previsto finalizar la prueba y por ello, ayudado en la decisión por unos problemas en las patas de algunos de sus perros, decidió darla por concluida en el kilómetro 162. “Los trazados de esta edición han sido espectaculares. De lo más bonito que he hecho”, reconocía Gallardo, quien pudo grabar, cuando iba sobre su trineo en una noche a 20 bajo cero, una espectacular aurora boreal en el cielo sueco.
CIFRAS
30 HUSKIES SIBERIANOS conviven con Baltasar Gallardo. El más veterano, ‘Horia’ -en honor a Colibasanu, compañero de cordada que intentó salvar a Iñaki Ochoa de Olza- tiene ya 14 años.
1.000 BOTINES ha llevado a Suecia para proteger las patas de sus canes del terreno helado.
3.500 KILÓMETROS va a hacer en furgoneta este mes Gallardo para ir y venir de Suecia y los desplazamientos por aquel país.
92 PARTICIPANTES tendrá la ‘Polardistans’, el Mundial. Gallardo es el único español.
140 KILOS será el peso del que tiren los 12 perros al inicio de la Polardistans, teniendo en cuenta que es en autosuficiencia y debe llevar todo el alimento y el material -incluyendo una amplia lista de elementos obligatorios y de seguridad-, el peso propio del trineo (18) y el de Gallardo (80).
30 AÑOS lleva Baltasar Gallardo compitiendo en pruebas de mushing.