Diego Martínez del Moral: “Este evento es positivo para la equitación en Navarra”
El doble campeón nacional sub 25 de doma clásica, el pamplonés Diego Martínez del Moral, estará presente este fin de semana en el Gran Premio de las Murallas


Publicado el 08/09/2021 a las 06:00
Hace seis años, Diego Martínez del Moral (Pamplona, 1999) abandonó su ciudad natal para seguir peleando por llegar a la élite de la doma clásic. Desde entonces se ha proclamado dos veces campeón de España sub 25 y ha sido miembro europeo en tres ocasiones. Este fin de semana vuelve a Pamplona, el lugar donde nació su pasión.
¿Cómo surge su afición por los caballos y la doma clásica?
Viene de familia, siempre hemos tenido caballos. Mi madre montaba y competía en doma clásica y mi padre siempre ha sido muy aficionado a los caballos. De hecho, ahora es juez nacional de doma clásica. Por eso, creo que mi afición viene de sangre. Además, he tenido la suerte de que me han apoyado mucho a la hora de cumplir mi sueño de decidarme a la equitación. Siempre han hecho todo lo posible para que tenga buenos entrenadores para ir subiendo poco a poco de nivel.
¿Recuerda la primera vez que montó?
Con cinco años realicé varias clases en Zolina, un club de Pamplona. Además, durante varios veranos fui a campamentos en otras hípicas. En 2008 cogí mi primer caballo y al año siguiente entré a competir.
¿Utiliza siempre el mismo caballo?
Depende de la competición. Si tienes un caballo propio lo normal es que compitas con él. Pero también puedes montar los de otros competidores. Por ejemplo, yo tengo varios caballos, pero solo uno me sirve para la el gran premio de este fin de semana en Pamplona.
¿No todos valen para competir en cualquier evento?
No. Esta disciplina se divide en varios niveles dependiendo de la edad del caballo y la edad del jinete. Cuando los caballos van cumpliendo años, los ejercicios que tienen que realizar en una prueba son diferentes. A mayor edad más grande es la exigencia. Es lógico porque un caballo de cuatro años tiene mucha menos experiencia que uno de diez. Del mismo modo, lo mismo pasa con los jinetes. Aunque el caballo sea mayor, el nivel de exigencia en una prueba siempre es acorde a la edad del niño.
¿Cómo se prepara a un caballo para una competición?
No solemos hacer algo específico antes de un evento. Solemos hacer un plan en vistas a un año. Muchas veces, dependiendo del estado físico del caballo enfocas de una forma u otra los entrenamientos. Donde si suele variar el plan es al finalizar una competición. Si no hay otra de forma inmediata, suelo dejar al caballo un par de semanas de descanso. En las épocas en las que pasan muchos meses sin competir, los entrenamientos se enfocan a enseñarles nuevos ejercicios.
Y usted, ¿cómo se prepara?
Un día de entrenamiento puedo estar alrededor de seis horas montando en el caballo. Además, debemos trabajar en el gimnasio las zonas que menos ejercitamos cuando estamos sobre el animal y cuidamos nuestra alimentación. Al fin y al cabo, estar en forma, pero nada extraordinario.
Este fin de semana compite en Pamplona, su tierra. ¿Tiene ganas?
Me hace especial ilusión. Desde hace seis años vivo en Gerona y llevo desde entonces sin competir aquí. Me apetece mucho volver. El jueves llegarán los caballos, el viernes entrenaremos y el sábado y domingo competiré.
¿Cómo ve la situación de la equitación en Navarra?
En Navarra hay mucha gente que monta. Existe gran afición, cada vez que voy a las hípicas están llenas. Pero si que veo necesarios algunos cambios. Entre todos tenemos que intentar hacer que este deporte vaya subiendo escalafones de nivel.
¿Cómo lo haría?
Lo primero que implantaría son los clinics, traer durante un fin de semana cada tres meses a profesores que puedan aportar nuevas ideas, tanto a los que montan como a los competidores. Al final somos varios los que nos hemos ido de Navarra para poder seguir mejorando. Hace falta un crecimiento a nivel técnico y adquirir experiencia en competiciones a nivel nacional e internacional.
¿Cree que este gran premio es una gran oportunidad?
Por su puesto, este evento es muy positivo para el futuro de la equitación en Navarra. Va a hacer que se aficione más gente y que vengan competidores y entrenadores de fuera para implantar nuevas ideas.
¿Qué consejo le daría a un joven navarro que se quiera dedicar a la equitación?
Lo primero que le diría es que es un deporte muy bonito, pero muy sacrifidado. Tiene a tu lado un animal al que debes cuidar tanto física como mentalmente. Además, es un deporte que requiere mucha capacidad de sufrimiento. Las cosas no dependen de tí al 100%, el caballo puede fallar. Por eso le aconsejaría que tenga ilusión, sacrificio y humildad. Unos días tus caballos te hacen ganar, pero otros te pueden hacer perder.