Orgullo dominicano para Navarra
Trabajadores de Acciona o Eroski, chapistas, carniceros o pintores, han subido a División de Honor rompiendo récords


Publicado el 18/11/2020 a las 08:19
De ser nómadas en busca de un campo en el que entrenar, a levantar la copa de campones. De quedarse sin equipo, a subir a División de Honor. De dejar su República Dominicana natal a encontrar un nuevo hogar en Navarra. De ser anónimos a recibir felicitaciones institucionales, como la de la consejera Rebeca Esnaola. Así ha cambiado la vida de los jugadores del CBS Toros de Pamplona, un equipo que en tiempo récord y superando todo tipo de adversidades se ha plantado en la máxima categoría del béisbol nacional, que compartirá con Béisbol Navarra.
“¡Enhorabuena!”, les decía ayer una vecina de Pamplona al verles nada más salir del portal junto al parque de Las Pioneras. En este lugar, situado entre el Soto de Lezkairu y Mendillorri, se han entrenado los campeones de España de Primera División al carecer de campo propio para ello. Incluso alguna vez fueron desalojados por la policía mientras se ejercitaban. Gracias al favor de Irabia, pudieron preparar en mejores condiciones la fase de ascenso.
Dos días después de su hazaña, una representación del equipo, encabezado por el pamplonés Iñaki Alfonso, y el presidente, el dominicano Víctor Manuel Martínez, se reunió para este reportaje, en ese emblemático lugar para ellos, símbolo de su humildad y escasos medios. Ningún obstáculo ha podido con los Toros.
A 6.700 kilómetros y 11 horas en avión de Santo Domingo, capital de su país, viven su experiencia más feliz en Pamplona. 18 de los 20 componentes de este equipo son dominicanos, además de un nicaragüense y un venezolano. Pero Navarra les ha unido.
EL APOYO LATINO
Iñaki Alfonso es el entrenador del CBS Toros, uno de los impulsores de un proyecto recién nacido y ya exitoso. “Nos ha costado mucho esfuerzo, le hemos puesto muchas ganas y hemos formado un gran equipo, entre el cuerpo técnico y los chavales. Y también con el apoyo de las familias, porque metemos muchas horas dentro y fuera de casa, y sin ellas no sería posible”, indicaba ayer el técnico.
Su ayudante, el aragonés afincado en Navarra Alberto Español, valoraba lo que se siente tras un ascenso así: “Al principio, no te lo crees. Todo lo que hemos pasado en año y medio la gente no se lo imagina. Esto no ha sido montar un equipo, subir y ya está”.
Víctor Manuel Martínez explicaba cómo la ayuda de la comunidad latina en Pamplona les facilitó la fundación del club: “Era una idea que íbamos madurando los tres cuando nos retiramos. Jugamos muchos años en Irabia y Béisbol Navarra, y nos une una gran amistad. En las comidas siempre salía la idea de hacer nuestro propio club, para seguir ligados al béisbol. El año pasado nos lanzamos a la aventura. Y, de hacer pachangas con los amigos en Amaya, cuando el Pamplona desapareció y muchos chavales se quedaron sin equipo, pasamos a a madurar la cosa y a hacer el club”.
Víctor lleva 28 años en Pamplona y tiene un hijo criado aquí, “como la mayoría de los jugadores”. “Las sensaciones fueron muy grandes. Cuando empezamos no teníamos dinero. Yo era pintor y a los sitios donde pintaba les decía que tenía un proyecto entre manos y me dieran algo de pasta. De esta manera pudimos comprar bates de béisbol, guantes, pelotas... todo lo necesario. Fuimos tirando de la comunidad latina, el que tiene un locutorio, una peluquería, un bar dominicano, como el Asador Aralar que también nos ayudaba. Uno daba 200, otro 300 y así conseguimos recursos”, recordaba el presidente.
EL CAMBIO DE CATEGORÍA
Acaban de ascender, pero en Toros ya se piensa en la nueva temporada. Hay algo seguro: competirán. “Va a ser posible y tenemos que ver cómo. Seguiremos con colaboraciones, algunas pequeñas pero que sirven”, reconocía Iñaki Alfonso. Este año, entre la liga navarra, liga norte y la final de Sevilla, el gasto se acercó a 15.000 euros.
“ El año que viene tenemos que hacer números en dos papeles. El primero, con lo que podemos llegar nosotros con colaboraciones y patrocinios que hemos recibido de última hora, y otro con lo que tendríamos con la mayor implicación de las instituciones. Optamos a ciertas ayudas, pero nos ha llegado información de que sería menor que la que se ha recibido otros años en la máxima categoría, y con eso no nos va a dar. En la División de Honor harían falta, a la baja, unos 60.000 euros. Si queremos dar un poco más de sí, tendremos que traer un par de refuerzos, no queremos romper el bloque ni creernos nada, pero necesitamos más dinero”, reclamaba el técnico.
Y la gran pregunta. ¿Dónde? Alberto Español dejaba la respuesta en el aire: “Jugaremos donde nos dejen, tendremos que hablar con las instituciones. Hemos entrenado aquí, en Amaya, en Burlada, hasta que apareció Irabia y nos hizo el favor de nuestra vida. El año que viene aún no sabemos”.
Okaury Teófilo Montero es a sus 30 años, uno de los veteranos y se erige en portavoz del sentir de sus compañeros. Llegó a Pamplona en 2007 y no sabía que se jugaba a béisbol. “Le pregunté a mi madre, que estaba aquí, y no sabía. Me dejé todo mi material en mi país. Pero llegué y vi que se jugaba bastante y había campos, me enamoré otra vez del béisbol”, afirmaba este ex jugador de Arga, Béisbol Navarra, Pamplona y Zaragoza. “Ha sido un esfuerzo doble, al no tener campo ni nada para entrenar. Tiene bastante mérito. Nos hemos adaptado y hemos hecho una piña. Ha sido difícil celebrarlo con el tema de la pandemia. Ya guardaremos la celebración para cuando se pueda”, añadía el jugador.
Okaury quiso aclarar que el equipo “no es sólo de dominicanos”. “Estamos abiertos para todo el mundo, Llevamos aquí mucho tiempo y queremos seguir luchando por lo que queremos”, concluía orgulloso.