MUNDIAL DE RUGBY
Todos contra Nueva Zelanda en el Mundial de rugby que empieza este viernes
La anfitriona Japón se enfrenta a Rusia en el partido inaugural


Actualizado el 19/09/2019 a las 06:00
Si los tifones anunciados no lo impiden, Japón acogerá desde el 20 de septiembre hasta el 2 de noviembre la novena edición de la gran cita del rugby internacional, la Copa del Mundo. Solo nueve Mundiales hablan de un torneo joven, pero que sin embargo ha conseguido asentarse por derecho propio en el calendario internacional. A ello han contribuido el ramillete de momentos épicos, de esos que forjan las leyendas, que ha proporcionado desde su lanzamiento en 1987. Clint Eastwood y su película Invictus (2009) reflejaron uno de los más conocidos, el que por su potente mensaje social se ha erigido, sobre todo para los “profanos”, en el referente de los Mundiales. No obstante, los fans del rugby recitan de memoria otros partidos tanto o más significativos que aquella final de 1995, y quizá por encima de todos se sitúa otra eliminatoria, una semifinal inolvidable, de la que en este 2019 se cumplirán precisamente veinte años.
El 31 de octubre de 1999, en Twickenham (Londres), la mítica Nueva Zelanda del añorado Jonah Lomu, Christian Cullen, Jeff Wilson y Andrew Mehrtens vivió una pesadilla frente al canto del cisne del rugby-champagne francés liderado por Lamaison, Dominici y Bernat-Salles. El resultado, 31-43, es historia. La derrota de los All Blacks en esa semifinal supuso un aldabonazo comparable al que se hubiera producido si el Dream Team que presentó Estados Unidos en la Olimpiada de Barcelona'92 no hubiera logrado el oro. Nueva Zelanda tardó lustros en recuperarse, pero de la mano de su federación -una de las estructuras organizativas más eficientes del mundo del deporte- se impuso en su propio Mundial en 2011. Y una vez recuperado el orgullo, desde entonces ha sido durante años una máquina de acumular triunfos, Mundial de 2015 incluido.
En los últimos meses, sin embargo, el viento parece haber dejado de soplar a favor de los All Blacks: alguna lesión inoportuna (Damian Mckenzie), probaturas del seleccionador Steve Hansen (Beuden Barret de zaguero) y cierta relajación se han conjugado para empañar sus resultados más recientes y ha permitido que Gales, primero, e Irlanda, en la actualidad, les arrebaten la primera posición del ranking de la Federación Internacional de Rugby. No obstante, muy pocos osan a señalar un favorito al título diferente a la Nueva Zelanda capitaneada por el ya legendario Kieran Read: este Mundial, una vez más, será un “todos contra los All Blacks”.
GALES, IRLANDA, INGLATERRA Y SUDÁFRICA, AL ACECHO
Gales, Irlanda, Sudáfrica e Inglaterra son los principales aspirantes a destronar a Nueva Zelanda. Un póker clásico marcado, en esta ocasión, por la igualdad.
Los Dragones Rojos llevan un 2019 casi perfecto en el que, a pesar de no contar con estrellas deslumbrantes, han logrado el Grand Slam en el Seis Naciones y han firmado una preparación previa al Mundial solo empañada por su postrera derrota frente a Irlanda. Los de Warren Gatland adolecen de falta de fondo de armario, algo que pueden acusar en un torneo tan apretado de fechas como la Copa del Mundo.
Irlanda -número uno del ranking mundial- tiene mimbres de sobra para optar al título, especialmente gracias a la pareja Conor Murray-Johnny Sexton, y las dudas que había generado en el Seis Naciones las ha despejado en parte en la fase de preparación.
La Inglaterra de Eddie Jones mostró su mejor cara en 2017 al lograr 18 victorias consecutivas, pero no ha sido capaz de mantener ese nivel con regularidad. Calidad no le falta, con estrellas de la talla de los Mako y Billy Vunipola, Owen Farrel y Maro Itoje.
Sudáfrica, por su parte, ya ha arretabado esta temporada a Nueva Zelanda el Rugby Championship y cuenta con las armas que tradicionalmente le han llevado al siguiente nivel, de selección candidata a campeona: una delantera demoledora y una pareja de medios -esta vez sí- de primerísima categoría, Faf de Klerk y Handré Pollard.
ARGENTINA, AUSTRALIA Y FRANCIA, POSIBLES SORPRESAS
Tres selecciones optan a dar la sorpresa: Argentina, Australia y Francia. Pocos les señalan como favoritos, pero nadie les descarta del todo.
Los sudamericanos están viviendo un momento de efervescencia en relación con el rugby, sobre todo después de segundo puesto logrado por los Jaguares en el Super XV, el campeonato provincial del Hemisferio Sur. Sin embargo, el exceso de euforia con el que afrontaron el Rugby Championship pesó a los de Nicolás Ledesma y los tibios resultados cosechados en ese torneo han rebajado las expectativas alrededor de los Pumas.
Australia, sometida al dominio perenne de Nueva Zelanda, no anda sobrada de talento y además ha perdido a uno de sus mejores jugadores, Israel Folau, a causa de una declaraciones homófobas publicadas en redes sociales. Su horizonte pasa por hacer un campeonato digno, aunque sin renunciar a nada.
Francia debería aspirar a reverdecer viejos laureles. No en vano, mirando a la pléyade de jugadores jóvenes a disposición de Jacques Brunel sorprende el fatalismo que habitualmente rodea a la selección gala. Eso sí, estar en un grupo tan exigente como el C, con Inglaterra y Argentina, y en una sistema de competición en el que solo dos selecciones por grupo pasan a cuartos de final, obliga a que su objetivo primordial sea superar la liguilla.
ESCOCIA Y LOS DEMÁS
En la pirámide de calidad en los meses previos al Mundial, Escocia ocupa el siguiente escalón, dejando decididamente atrás a Italia. El XV del Cardo ha recuperado su tradicional orgullo y sus últimas actuaciones en el Seis Naciones le han rescatado del papel de comparsa en el que parecía haberse acomodado. Además, ha caído en este Mundial en el grupo A, junto Irlanda, Japón, Rusia y Samoa, por lo que tiene opciones reales de meterse en las eliminatorias.
Entre el resto de selecciones no se debe perder de vista a las oceánicas, Samoa, Tonga y Fiji, siempre dispuestas a dar espectáculo. Y tampoco a Japón, la anfitriona, que se ha especializado en dar sustos a los grandes ogros del rugby mundial. Con el aliento de su entusiasta público, seguro que ofrecerá momentos interesantes en su torneo y contribuirá a que la primera fase no sea un trámite, tendencia demasiado acusadas en ediciones anteriores.
El segunda línea neozelandés tuvo a su país en vilo al lesionarse en un hombro en verano. Sin embargo, ha podido ser incluido en la lista de convocados de Steve Hansen y promete ser clave en la delantera de los All Blacks. Su altura (2,04 metros), su movilidad y su capacidad de correr con el balón en la mano le convierten en indispensable en una selección plagada de figuras.
ALUN WYN JONES (Gales)
Capitán y corazón de la selección de Gales y elegido mejor jugador del Seis Naciones en 2019. A sus 33 años, encara su cuarta participación en un Mundial y lo hace con una selección que funciona como un reloj de la mano de Warren Gatland, especialmente su delantera, en la que brilla Jones brilla más que nadie por coraje, entrega y calidad.
MALCOLM MARX (Sudáfrica)
Marx, a sus 24 años, es ya un joven veterano. Apareció cuando Sudáfrica se encontraba inmersa en un mar de dudas y ha tenido gran parte de culpa en la recuperación mental y competitiva de los de Rassie Erasmus. El talonador de los Lions es un más que digno heredero de Bismarck du Plessis y John Smit y encarna el poderío tradicional de Sudáfrica en el juego de delanteros.
JOHNNY SEXTON (Irlanda)
Pocos podían imaginar que aquel apertura con cara de niño que en una semifinal de la Heineken Cup sustituía a un roto Felipe Contemponi iba a ser lo que luego fue. Pero lejos queda aquel debut, en 2009, y mucho más reciente, de 2018, es su elección como mejor jugador del mundo. A sus 34 años, Sexton es la brújula indiscutible de Irlanda.
BILLY VUNIPOLA (Inglaterra)
Sobre los hombros de los hermanos Vunipola, Mako y Billy, se sostienen buena parte de las esperanzas de Inglaterra en el Mundial de Japón. Ambos son claves en los exitosos Saracens, dominadores del rugby europeo a nivel de clubes, y deben ser pieza fundalmental para Eddie Jones. Billy es un tercera línea potente, que destaca por su capacidad para hacer daño con sus carreras con el oval en las manos.
20 de septiembre, Japón-Rusia (partido inaugural)
21 de septiembre, Nueva Zelanda-Sudáfrica (grupo B)
12 de octubre, Inglaterra-Francia (grupo C)
26 de octubre (primera semifinal)
27 de octubre (segunda semifinal)
2 de noviembre (final)
B: Nueva Zelanda, Sudáfrica, Italia, Namibia, Canadá
C: Inglaterra, Francia, Argentina, EEUU, Tonga
D: Australia, Gales, Georgia, Fiji, Uruguay