Las estaciones de esquí no abrirán para el puente
A pesar de las nevadas, la cota baja y suben las temperaturas para el fin de semana


Actualizado el 31/10/2018 a las 23:18
Este puente los aficionados a los deportes de nieve no podrán disfrutar de las pistas de esquí. Durante la semana, el cambio del temporal y sus consecuentes nevadas, habían abierto la puerta a un posible adelanto del inicio de temporada en las estaciones de esquí. No obstante, durante los días del puente, la cota de nieve será muy baja, dejando paso el sábado y domingo al sol y la subida de temperaturas. Las pistas navarras de Abodi-Irati y Roncalia permanecerán cerradas por la falta de precipitaciones.
Pero esta situación no se reduce únicamente a la Comunidad foral. En las estaciones aragonesas de Candanchú, Formigal y Panticosa se encuentran en una situación similar, al igual que las del Pirineo francés de Arette y La Pierre Saint-Martín. Estas dos últimas abrirán sus puertas el uno de diciembre. El resto no tiene todavía una fecha fija de inicio.
Los que sí van a poder aprovechar el temporal de nieve durante estos días festivos son los que acudan a la estación de Masella, en el Pirineo de Girona, que inicia este jueves la temporada con un espesor de nieve de entre 20 y 50 centímetros. Además, el consejero de Innovación, Industria, Turismo y Comercio, Francisco Martín, aseguró ayer que se está trabajando con “intensidad” y explorando la posibilidad de abrir este fin de semana alguna pista de la estación de Alto Campoo, lo que supondría un “hito” por lo temprano de la fecha y un “reclamo” para el turismo.
390 KILÓMETROS DE PISTAS EN UN ABONO
Como novedad para los amantes del esquí, esta temporada se estrena el nuevo Ski Pirineos. Este abono, el más grande de España, engloba a todas las estaciones aragonesas, casi 400 kilómetros de pistas. Un forfait que une al grupo Aramón, Astún y Candanchú. El pase permitirá a los ‘fans’ esquiar indistintamente en Astún, Candanchú, Cerler y Formigal-Panticosa en el Pirineo, o en Javalambre y Valdelinares en la sierra de Teruel. Este proyecto nació el año pasado de la mano del grupo Aramón y Candanchú, y con la incorporación de Astún aunará toda la nieve de Aragón.