x
EL FOROFILLO

Las bolas doradas

Cuando el VOR le diga al VAR que hay algo que VER, VIRdad que nos echaremos a temblar; VUR, VUR, VUR

El Forofillo Fran Pérez

El Forofillo, Fran Pérez.

JESÚS CASO
Actualizada 14/12/2019 a las 23:37
A+ A-

No sé vosotros pero yo tengo regusto, sabor de cerdo agridulce y un poco de malas pulgas tras el pitido final del infame trencilla de turno, que hay que ver la suerte que tenemos con los del silbato, y una vez finalizado el encuentro del Wanda Metropolitano. Que vale, que la lógica decía que la diferencia entre millones marcaba un uno fijo en las apuestas, quinielas, fonolotos o cualquiera de las casas esas de perdición que tanto patrocinan este deporte que nos están mandando por el desagüe, pero...

Pero no sé. Igual son sensaciones mías, de persona que camina erecta (o poco torcida, no me vayan a pensar mal) hacia la senectud. Que igual podíamos haber sacado algún puntillo de esos guarros, con pelín de polémica y tras hacer un gran encuentro contra un equipazo de Champiñones, con su Golden Boy incluido y todo campanillas, todo oro y pelotas doradas. O bolas, como prefieran. Cada cuál pone el árbol de Navidad a su gusto. Y sin embargo...

Sin embargo, os quiero. Que decía la canción. A los de rojo, esta vez de azul celeste. Porque como dice la otra canción, "cómo no te voy a querer". Y es que este Osasuna nos va a atrapar hasta el fin de los días, jugando como juegan. Porque cuando no es el Chimy, es que sale Sergio Herrera, y nos aguanta como un coloso en un primer tiempo de tú a tú donde los trabajadores, los obreros, los del pueblo (no, no hablo del Atlético, ya que esos son del pueblo... del árbitro, que decía el tercer Flaño en Twitter), los navarros en resumen, fuimos capaces de aguantar las embestidas millonarias de esos que van de superglamurosos y que no podían con nosotros. Aunque...

Aunque si el VOR llama y se chiva al VAR habría que VER qué pasa. Pero nada. Parecemos el VARça, ninguneados por el sistema de videoarbitraje. Que si Piqué clamó al cielo, Brasanac no lo hizo porque no sabe el significado de clamar. Manda bemoles que el rojillo regresara a su posición con sonrisa socarrona, de esas que poníamos de jóvenes cuando le pedíamos bailar a la más guapa del baile y nos soltaba el nanay de turno. Pues eso...

Eso no se hace, pitolari. Por mucho fulgor que tenga el equipo que juega en casa, si hay zancadilla dentro del área por parte de un defensa a un atacante es penalti, once metros, falta sin barrera o como quiera usted llamarlo. Pena máxima empieza a ser lo que ocurre con esta tecnología, que a este paso vamos a poner velas para que se produzca el apagón tecnológico y regresemos a la Edad Media. Aunque sinceramente, con estos trencillas que tenemos...

Tenemos ganas de que llegue al Copa. La Liga nos ha dejado sabor amargo, aunque en Madrid es la segunda vez que hemos desperdiciado la oportunidad de sumar, de traernos algún punto o premio en el zurrón para tratar de pasar las Navidades un poco más caliente. Y sin embargo, carbón que te crío. Cuando los de enfrente no tenían a Costa ni a muchos que son de peso y venían con una racha negativa en Liga, apaciguada por la clasificación para los octavos de la competición europea. No fuimos listos...

Listos o tontos, el caso es que la primera parte los tuvimos. Penaltis aparte, las salidas rojillas llevaban peligro y el palo u Oblak se encargaban de aguarnos la fiesta. Para cuando despertó Joao Félix estaba Sergio Herrera calentito y con dos, tres o doce paradones mantuvo a los suyos en vilo. Se marchaba el de Miranda al vestuario en el descanso como si fuera el quarterback de un instituto yanki que le iba a pedir, sabiendo que tenía el sí en el boslillo, cita a la capitana de las cheerleaders. Salvador...

Dalí no lo podía haber pintado mejor. Los relojes blandos fueron el ejemplo de lo que nos ocurrió. Igual por los focos, por la calefacción, por el dorado del estadio o de la capital o de la cercanía de las fechas de los turrones, los nuestros se amilanaron y no terminaron de creérselo. Y cuando no se aprovecha la cosa, la cosa te come. Y la cosa fue la estrategia, esa táctica que iguala a ricos y pobres que, esta vez, acrecentó la diferencia entre ambos clubes. El gol vale euros...

Euros que costó Trippier, un lateral internacional británico al que estaba volviendo loco Pervis Estupiñán, pero al que le bastó para colgar un cuero perfecto y, en el único error de marca, que Morata, otro que sale barato, cabeceara cruzado al fondo de al red. Y ahí, amiguitos, se nos acabó el cuento. La historia del Wanda que pintaba bien se torció y nadie fue capaz de enderezarla, de remontar, de darle vuelta al marcador y de pelear por una victoria que nos hubiese dado brillo y lustre hasta el último segundo...

El segundo gol ya es anécdota, como las contras que dejamos en busca de al menos un tanto del honor que casi termina en goleada que hubiese dejado minada nuestra moral. Perder por más de 2-.0 hubiese sido un castigo demasiado fuerte. Casualidades de la vida, visitas al Bernabéu y al Wanda saldadas con el mismo resultado, con sensaciones parecidas y con un poco de mala baba. Dijo Bartomeu tras lo que claman desde Barcelona como el robo de Anoeta que, tras la ineficacia del VAR, va a escribirle una carta a Rubiales. Yo le aconsejaría a nuestro presi Luis Sabalza que haga lo mismo, para mostrar nuestra más enérgica protesta. De hecho, trengo escrito ya el comienzo de la carta: "Queridos Reyes Magos:...".

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

Selección DN+

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE