ZARAGOZA-OSASUNA
Presidente de las peñas zaragocistas: "Me gustaría que se pudiesen restablecer las relaciones con Osasuna"
Pese a la voluntad existente en varios estamentos del zaragocismo para enfriar la relación, todos los acercamientos producidos han resultado nulos
Actualizado el 06/05/2011 a las 20:47
El presidente de las peñas zaragocistas, Arnaldo Félix, se lamenta por la nula relación entre dos aficiones que, hace varios años, llegaron a estar hermanadas. Zaragoza y Pamplona son dos ciudades cercanas en lo geográfico, aunque completamente distantes en el terreno futbolístico. Una vieja rivalidad que se inició en el final de la década de los 80 y que ha suspendido todo contacto entre los aficionados de ambos clubes, que este domingo se miden sobre el césped de La Romareda.
Pese a la voluntad existente en varios estamentos del zaragocismo para enfriar la relación, todos los acercamientos producidos han resultado nulos. “Hace seis temporadas nos reunimos con las peñas de Osasuna para tratar de normalizar la situación. Sin embargo, ellos nos dijeron que tenían a los Indar Gorri -grupo radical rojillo- dentro de la federación y, por lo tanto, no salió adelante ningún acuerdo”, relata Arnaldo Félix, presidente de la Federación de Peñas del Real Zaragoza.
Un escenario para el que no ve una solución sencilla. “Me gustaría, de corazón, que hubiese un trato cordial entre ambas aficiones. Y, de verdad, que lo volveré a intentar. Pero en el fútbol basta que haya unos cuantos que solo quieren armar jaleo para que la cosa se dispare”, explica Félix. Aquel intento contó con una ofrenda del club pamplonica a la Virgen del Pilar e, incluso, el delegado de Gobierno en Aragón. Unos esfuerzos que cayeron en saco roto.
ANTIGUA AMISTAD
Y es que no siempre hubo la rivalidad existente en la actualidad. “Antes siempre se miraba con interés la fecha del partido en Pamplona porque deseábamos ir allí. Viajábamos unos 15 autobuses y siempre lo pasábamos muy bien. Luego comenzaron los insultos contra la Virgen del Pilar y hasta hoy”, relata Félix, que no puede fechar con exactitud el inicio del trato hostil contra los zaragocistas.
De hecho, Osasuna fue el invitado elegido por el club blanquillo para inaugurar el viejo campo de Torrero, en 1923, y La Romareda, en 1957. Un gesto que los rojillos devolvieron invitando a los aragoneses para, en 1967, jugar el partido inaugural del viejo Sadar.
“No sé que desencadenó todo, pero para un aragonés es imposible pasar por alto las faltas a un símbolo tan sentido como es la Virgen. Seguramente, después, gente de aquí haría algo similar y así se formó todo”, cuenta Félix.
Una bola de nieve que ha acabado con el nulo desplazamiento de seguidores a la ciudad rival. “Para nosotros es una pena ya que es perder un viaje por año pero ni lo contemplamos. Ojalá se pueda solucionar algún día”, finaliza Félix, que remarca su férrea intención de volver a intentar el acercamiento de posturas.
PRIMEROS ULTRAS
La primera desavenencia entre los aficionados de uno y otro equipo se puede fechar en 1987. En un partido entre los dos conjuntos en La Romareda, el portero navarro Roberto fue alcanzado por un objeto que había sido lanzado desde la grada. Un incidente que finalizó con una carga policial en la grada que enervó a los seguidores osasunistas.
Este choque coincidió con el estallido del movimiento ultra en la competición española, que poco a poco fue polarizando las posturas de los diferentes graderíos. El enfrentamiento entre Ligallo Fondo Norte, fundando en 1986, e Indar Gorri, en 1987, ha generado una serie de desencuentros y enfrentamientos que, finalmente, han conducido a la situación actual.