Entrevista
Pablo Ibáñez: "Fue duro salir de Osasuna, pero el Alavés me ha acogido muy bien"
El centrocampista navarro se ha convertido en uno de los nombres propios en el inicio de su segunda temporada en Vitoria, donde ha encontrado la felicidad. Este domingo vivirá el duelo que tiene “marcado en el calendario”


Publicado el 05/09/2026 a las 05:00
Terminado el penúltimo entrenamiento de la semana en Ibaia, Pablo Ibáñez Lumbreras (Pamplona, 1998) cuenta las horas para reencontrarse con Osasuna. Será un partido especial apenas un año después de una salida dolorosa. Ahora, convertido en una pieza imprescindible del Alavés, afronta el duelo con el cariño intacto al recordar el pasado y la máxima ambición al hablar del horizonte inmediato. Una charla en la que mira atrás sin esconder la emoción y hacia delante sin ponerse límites.
¿Una semana especial?
Sí, sí, obviamente es muy especial para mí, muy emocionante por volver a encontrarme con gente que quiero tanto. Es un partido que está siempre marcado en el calendario para mí, la familia y amigos, obviamente.
¿Le piden muchas entradas?
Sí, la verdad es que está siendo bastante ajetreado. Quiere venir mucha gente porque también siempre los derbis son muy bonitos. Conozco a muchas personas en común de los dos equipos que quieren venir.
¿Se hace raro o ha normalizado ya jugar contra Osasuna?
Bueno… El año pasado fue más raro, sobre todo jugar en Pamplona y alojarme en un hotel... Eso sí que se me hizo bastante raro, la verdad. Es un poco especial ir a Pamplona y sentirte como que estás fuera, eso sí que se me hizo extraño. Ahora ya los afronto como una anécdota bonita.
¿Los disfruta más en El Sadar o en Mendizorrotza? ¿Dónde suelta más adrenalina?
Se siente más adrenalina por volver a El Sadar, pero prefiero, por el bien de mi equipo, jugar en Mendizorrotza. Jugar en El Sadar es muy duro siempre. Lo he disfrutado y el año pasado lo sufrí.
Tanto Alavés como Osasuna han sumado 7 puntos de 9 posibles. Vaya inicio.
Sí, sí, ha sido un inicio muy bueno de los dos equipos. Los dos estamos en un momento feliz, a ver si se alarga mucho esta racha y podemos terminar los dos equipos sin sufrir esta temporada.
¿Se ha cruzado mensajes con sus excompañeros esta semana?
Sí, algún mensaje ha habido. Aún tiene que haber alguno más, pero con Kike (Barja) y Monca, que son con los que más hablo, algún mensaje siempre hay y aún tenemos alguna cosa más que decir. Luego cada uno irá a lo suyo en el partido y nos desearemos lo mejor.
Será un partido intenso, de duelos, de fútbol directo.
Eso es. Yo creo que va a ser un partido muy igualado porque somos dos equipos con estilos muy parecidos, que competimos muy bien. Creo que va a haber momentos para cada equipo. Va a estar muy igualado y se lo va a llevar el que cuide más los detalles.
¿Cuáles son las fortalezas de este Alavés?
Creo que también somos una familia, un grupo muy unido que ha vivido todo tipo de situaciones, tanto buenas como malas. Y eso hace que, cuando van mal las cosas, el equipo esté fuerte y no se rinda nunca. El año pasado hubo momentos complicados y el equipo seguía muy fuerte. Este es un club humilde y es muy importante estar unido en esos momentos malos.
¿El comienzo ha superado sus expectativas?
Sí que en pretemporada nos veíamos físicamente muy fuertes. Siempre las pretemporadas en el Alavés son muy duras y los inicios suelen ser buenos. Hemos jugado contra tres rivales complicados: el Getafe, que juega a Conference, un Rayo que también llegó el año pasado a la final de esa competición y el Villarreal. Son tres rivales muy duros y hemos sacado siete puntos. Ha sido un inicio muy bueno del equipo.
Y Pablo Ibáñez es titular y protagonista.
Me encuentro muy feliz. Ha sido un club que me ha apoyado desde el primer momento. Me siento muy querido en Vitoria. Cuando te sientes valorado dentro del equipo, te apoyan y te animan, ese plano anímico se nota en el verde. Este año he empezado muy bien y espero que sigamos así.
¿Siente que ha evolucionado en su fútbol?
Sin duda. Noto que he mejorado bastante. Hacerte al ritmo de Primera no se consigue de un día para otro. Hay mucho nivel físico, técnico, táctico… Necesitas un proceso para ir de menos a más y mejorando en ciertos aspectos.
¿Cuando firmó por el Alavés se imaginaba tener un rol así?
Ese era mi objetivo, pero nunca sabes. Vas a un sitio nuevo y sabes que en todo equipo de Primera hay mucho nivel y mucha competencia. Yo siempre he sido un chico muy competitivo, que da igual dónde esté, me voy a dejar todo y al final ha dado resultado.
Llegó con Coudet y con Quique Sánchez Flores incluso ha crecido su aportación.
Nunca es fácil porque al final cada entrenador te pide una cosa, te piden más ciertas facetas uno que otro, pero es muy importante hacerte a lo que quiere cada entrenador y, sobre todo, explotar lo que tengas tú también ya de por sí.
Segunda temporada en el Alavés, ¿qué estímulos tiene por delante?
Sobre todo, mejorar aún más en cuanto a los aspectos físicos y técnicos, siempre hay cosas que mejorar. También me propuse al principio de pretemporada hacer un poco más de estadísticas, números goleadores. Necesito llegar un poco más, aunque no sea fácil porque en el centro del campo tienes que hacer mucho trabajo en distintas zonas del campo. Pero hay que ser ambiciosos y hay que querer más.
¿Suele hacer vida en Pamplona?
Normalmente estoy toda la semana en Vitoria, pero voy mucho, casi todas las semanas. Siempre me escapo un día por lo menos, porque lo tenemos al lado y me gusta seguir haciendo vida en Pamplona. Quiero mucho a la gente de ahí y me gusta pasarme todas las semanas prácticamente, aunque sea un día.
¿Sigue mucho a Osasuna?
Este año me ha tocado poder ver los dos partidos que han tenido y les he seguido. Estoy contento de que hayan empezado así de bien y esperemos que, quitando este fin de semana, sigan en racha.
¿Les vio en El Sadar?
No, el año pasado sí que estuve viéndoles un día. Ahora ha tenido que ser por la tele.
Menudo sufrimiento al final del pasado curso.
Pues sí. Se veía que en el tramo final estaba todo muy igualado, pero nadie se esperaba que iba a llegar todo hasta ese extremo. Cuatro o cinco jornadas antes estábamos nosotros por debajo y parecía que lo íbamos a pasar mucho peor. La última semana cambió todo. Fue muy duro.
¿Qué destaca de este Osasuna de Ramis?
Sobre todo veo que está haciendo un grupo muy unido. Están trabajando todos a una y eso se nota. Cuando el grupo está unido y motivado hay buen rendimiento. Les veo con las líneas muy juntas, es difícil hacerles gol. Desde ahí llega lo demás. Si es complicado hacerte daño atrás, poco a poco vas generando ocasiones y el fútbol fluye solo.
¿Aún siente el cariño del aficionado de Osasuna?
Sí, sí, sí… Eso lo noto y me lo hacen saber siempre, tanto en persona, cuando me ven, como por las redes sociales. Yo me siento muy querido y yo también les quiero mucho a ellos.
Ha pasado ya un tiempo, pero su adiós fue doloroso.
Sí, obviamente fue un proceso de asimilar que tenía que salir. Al principio fue un poco duro porque llegué con 8 años a Tajonar, pero el Alavés me acogió muy bien. De niño, el único objetivo era llegar a El Sadar y debutar. Nada más. Conseguir todo lo que conseguí en Osasuna es increíble: no solo jugar en El Sadar, sino llegar a una final. ¿Quién me iba a decir a mí con ocho años que iba a conseguir todo eso en Osasuna? Al final los procesos cambian, hay otros objetivos y estoy muy feliz aquí ahora.
¿Le sigue dando vueltas a su marcha?
Acabas pasando página. Al principio sí que le das vueltas porque en Pamplona se está muy bien, la gente te quiere, los compañeros que tienes prácticamente se convierten en amigos y no es fácil salir. El fútbol es así. Yo intento mirar siempre lo positivo. Agradezco mucho que te valoren en un club tan cercano como es el Alavés, que es muy similar a lo que es Osasuna, estando cerca de Pamplona y con objetivos similares.
Para el recuerdo, ese gol en San Mamés...
Ese gol es imposible que se me olvide. Fue muy especial, no sé ni las veces que lo habré visto. Eso se me va a quedar para siempre, tanto para mí como para toda mi familia. Fue muy emocionante porque esa temporada fue la primera, no fue fácil en el inicio entrar en los planes y ese gol me lo dio todo: jugar más partidos de inicio y ganarte a la gente prácticamente por vida. Siento que la gente me quiere mucho y cada vez que me ve me recuerda ese gol. La afición lo tiene en el corazón y eso es muy bonito.
¿Se lo dicen mucho?
Sí. La gente te quiere por muchas cosas, pero es que ese momento se le ha quedado a todo el mundo. Fue muy bonito por el minuto y por el pase a la final. Ese gol no lo imaginaba ni en mis mejores sueños.
¿Un pronóstico para la temporada de Osasuna y Alavés?
Sobre todo que suframos los dos lo menos posible y que nos salvemos antes de lo que nos salvamos la temporada pasada, porque de verdad que se sufre mucho. La afición, por supuesto, pero nosotros como jugadores lo sufrimos una barbaridad, lo mismo que nuestras familias. El objetivo de los dos es estar en Primera el máximo de años posibles. A partir de ahí, a disfrutar y a conseguir objetivos mayores.
¿Y resultado para el domingo?
Para nosotros es muy importante ganar en casa porque tiene que ser nuestro fortín, como siempre ha sido El Sadar para Osasuna. Para nosotros es fundamental ganar en Mendi. Te digo un 2-0 y que Osasuna después gane todo lo que quiera.
Sus amigos tendrán el corazón dividido.
No creo que vengan muchos amigos, va a venir más familia, pero tienen el corazón dividido. Mis amigos van siempre conmigo, tengo amigos de Osasuna, pero en estos partidos me apoyan a mí (ríe).