Osasuna

Ramis: "Tiene que haber crítica y autoexigencia en el día a día"

A sus 56 años y después de 20 como entrenador, al de Tarragona le llega la gran oportunidad de dirigir a un equipo en Primera. Pide carácter

Luis Miguel Ramis, en el gimnasio de las instalaciones de Tajonar
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Luis Miguel Ramis, en el gimnasio de las instalaciones de TajonarJ.P. Urdiroz
Luis Miguel Ramis, en el gimnasio de las instalaciones de Tajonar

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Fernando Ciordia

Publicado el 17/08/2026 a las 05:00

Luis Miguel Ramis Monfort (Tarragona, 1970) entró a formar parte del universo rojillo el 10 de junio, cuando el club anunciaba su fichaje y su nombre apenas se había vinculado al banquillo que dejaba Alessio Lisci. Tras una larga trayectoria como futbolista (Real Madrid, Tenerife, Sevilla, Deportivo, Racing...) y como técnico (cantera del Real Madrid, Almería, Albacete, Tenerife, Espanyol y Burgos), mira por primera vez al toro de la máxima categoría. Ahora le toca el vestuario de Osasuna, con quien ha firmado hasta 2028.

¿Cómo ha sido su aterrizaje con los jugadores?

Cuando tienes las ideas claras y sabes lo que quieres transmitir, debes encajar todas las características de los jugadores a lo que quieres de ellos. Nosotros nos adaptamos a ellos, ellos a nosotros. Es un poco todo, teniendo en cuenta la hoja de ruta que quiero a nivel colectivo y, por supuesto, a través de las características individuales. Ha habido buena conexión. Vamos conociéndolos para tratarlos o transmitirles la información. Porque no todos los jugadores tienen el mismo carácter. Muchas veces a unos se les lleva de una forma y a otros de otra, pero en definitiva para que haya un mensaje también de todo el cuerpo técnico común y claro.

¿Es qué es diferente este grupo?

Las personas hacen los vestuarios y hacen los grupos. Yo he tenido suerte y creo que aquí vamos en la misma línea. Vestuarios muy disciplinados, muy trabajadores, muy responsabilizados, atentos y curiosos a la información que se les da para luego expresarla en el campo. Todas esas sensaciones que tienen individualmente de lo que les decimos tienen que conectar unas con las otras a nivel colectivo. Siempre les comento que el talento y las características no están reñidas con el orden. El vestuario es bueno. Quiero que adquieran, sobre todo en los entrenamientos y en los partidos, carácter. Es importante que yo les mire a los ojos a ellos y ellos a mí y que entre ellos también lo hagan. Somos todos adultos, somos un equipo de alto nivel profesional y la crítica y la autoexigencia tiene que existir en el día a día y no solo en el partido.

Suele hablar de identidad en sus intervenciones. ¿Cuál es la de Osasuna o en qué se tiene que reflejar?

La identidad es reconocer en los partidos lo que tú quieres de tu equipo. Y que, obviamente, la afición lo apruebe y lo reconozca también y vea que es una idea o un camino que nos viene bien, que es atractivo para ellos, que los divierte, que los ilusiona, que nos hace obtener resultados. Porque las mejores sensaciones se tienen desde el resultado muchas veces. Nuestra obligación como profesionales es analizar todo. Desde la derrota también se aprende, por supuesto. Pero es verdad que las identidades se refuerzan más cuando se consiguen los resultados. Es el podium de los atletas. Para llegar allí hay que entrenar, hay que dar pasos, hay que progresar y todo se necesita un proceso de entrenamiento, de insistencia, de forma de trabajar, de identidad, de sello, de madurez. Todo eso, poco a poco, hace que los equipos se sientan fuertes, que tengan confianza a la hora de ganar los partidos. Eso es lo que queremos de nuestro equipo. La idea que tenemos encaja con ellos, encaja con lo que quiere la afición. Poco a poco les inyectaremos a los jugadores todo eso que queremos de ellos.

Para ser un equipo reconocible, ¿qué es lo que se tiene que mostrar en el campo?

Unos comportamientos que tengan continuidad. No podemos ver un equipo que, más allá de los resultados, que van a ser buenos unas veces y peores otras, sea irregular. Quiero decir que, cuando surjan problemas dentro del partido, durante las semanas, sepamos solucionarlos de la manera en la que nosotros nos identificamos. Si somos un equipo disciplinado, ordenado, con un sentimiento colectivo fuerte, el resultado no nos puede llevar a dejar de lado eso.

El orden por encima de todo.

No podemos desordenarnos, no podemos olvidarnos de los planes de partido. En el grueso de los minutos del partido, hay minutos de desenfreno, en el 80 en el que necesitas algo y quizás ahí sí pueda aparecer el desorden, y eso está bien. Pero los partidos hay que trabajarlos con la madurez suficiente como para tener una continuidad en tu comportamiento o en la identidad. Eso no significa estar todo el partido en las mismas condiciones. Hay que variar siempre muchas cosas: estructuras, comportamientos, alturas... Esa es nuestra responsabilidad. Pero eso no nos hace desordenarnos, ni nos hace perder la disciplina, ni nos hace abandonar un poco lo que hemos trabajado durante la semana.

Continuidad también es trasladar lo que se hace en El Sadar a los partidos de fuera de casa. Es la asignatura pendiente de estos años anteriores.

Eso no es un tema físico, ni es un tema futbolístico, ni es un tema táctico, ni es un tema técnico, porque yo se lo digo: tenéis los mismos brazos, las mismas piernas, los mismos tobillos, el mismo corazón y la misma cabeza en casa que fuera. Pero, ¿qué es lo que cambia? Principalmente, la mentalidad, y es la cabeza la que te lleva a no tener la misma concentración muchas veces o la misma energía en unas situaciones que en otras. Todos nos sentimos más a gusto en nuestra casa, donde está tu familia, pero si tú vas a casa de otra persona, no tienes por qué comportarte mal. Tu comportamiento no cambia de personalidad o de mentalidad porque vayas a otro sitio. Eso es un trabajo también, que también para llegar a ese pódium o para llegar a ese cajón que utilizan los atletas, por ejemplo, eso forma parte también del proceso, del trabajo y de la mentalidad y de, obviamente, llegar a los partidos de fuera con las ideas claras, igual que en casa, y si es así, acabará teniendo premio. Cuando de eso obtienes premio, uno se refuerza mucho más, confía mucho más y ya el siguiente partido fuera de casa nunca será de otra forma. Adquirir esa mentalidad es una cuestión de tiempo. A partir de ahí se va creciendo.

En su presentación en El Sadar, nombró a Jagoba Arrasate en sus primeras palabras.

Ha estado mucho tiempo aquí. Es raro que eso pase en un equipo. Eso llama la atención. Es porque ha hecho las cosas bien. Además, me he enfrentado a ellos en partidos importantes, cuando estaba en Segunda. Y por último, me ha tratado bien. Sin tener amistad, cuando hemos hablado he sentido que ha sido sincero y cariñoso conmigo en el mensaje. No me pasa con todos. Te da la sensación que estás hablando con una persona que te quiere ayudar y que es honesta y que es directa y que es natural. Tiene una trayectoria aquí importante. Eso también me ayuda a mí a saber que se puede crecer en un club como este, que la ilusión es tremenda.

Usted tiene una trayectoria amplia como jugador y como entrenador. ¿Cómo encuadra su llegada a Osasuna dentro de su carrera?

No tenemos que cambiar muchas cosas de las que veníamos haciendo, porque somos un cuerpo técnico, yo a la cabeza, que nos hemos criado e intentado crecer a través de la profesionalidad. Para estar en este puesto tenemos que dedicarnos muchísimo a trabajar por el equipo. No es que ahora como estás en Osasuna y en Primera tienes que hacer el doble que antes, no. Tenemos una estructura, tenemos una idea, tenemos un comportamiento, tenemos unos protocolos de trabajo, tenemos la forma de cómo queremos que debamos transmitirle a los jugadores la información a través del entrenamiento, a través de los vídeos, a través del trato diario. Lo que queremos y en lo que insistimos todos los días, como en todos los equipos donde hemos estado, es que esa idea le llegue al futbolista. Si no le llega, tienes que modificar algo. Esto es fútbol y no son robots, ni nosotros tampoco, y no siempre van a ir las cosas bien, pero sí se nota cuando el equipo sale con las cosas claras o no. Pero bueno, creo que estamos en el momento más maduro para manejar un equipo de un club de estas características y de esta importancia.

¿Se siente cómodo entrenando a puerta abierta?

Sí, no tenemos problema. Es algo instaurado por tradición en el club. Este club tiene mucha solera, con unos comportamientos claros. Tenemos que adaptarnos a la idiosincrasia del club. Estamos encantados. En este caso, intentamos estar en el entrenamiento, nos mostramos cómo somos. Si no hubiera nadie nos comportaríamos de la misma forma. En todos los equipos donde hemos estado las sesiones son a puerta cerrada, pero no supone un problema para nosotros. Es verdad que habrá momentos en los que sí pediremos un poquito más de tranquilidad. Los partidos no se preparan en un solo día.

¿A qué hora llega a Tajonar y a qué hora se va?

Normalmente llego dos horas antes del entrenamiento. Y de salir no hay hora, hay días. Mi cuerpo técnico está aquí por la tarde, yo algunos días. Hay días que a las cinco, a las seis y a las ocho, porque hemos tenido una reunión, nos hemos juntado y hemos tenido que hablar muchas cosas para el día siguiente, y otras muchas también necesito estar tranquilo en casa por la tarde. Estar tranquilo significa tener otro entorno, porque yo vivo solo, otro entorno en el que trabajar también. Me ayuda de vez en cuando a estar en casa haciendo mis sesiones de trabajo para el día siguiente o para toda la semana. Gano en concentración, aquí sabes que hay mucha gente, vienen por la tarde equipos, hay ruido, gente por los pasillos... Alterno ambas cosas, cuando veo que estoy un poco saturado, enseguida me refugio en mi casa y muchas veces soy más productivo.

¿Braulio le llama mucho?

Estamos en contacto, sobre todo ahora en pretemporada, sí. También conCata. No hay día que no hablemos, o por teléfono nos vemos aquí, o en alguna reunión. Continuamente hay movimientos y ajustes. Hoy no aparece una cosa y mañana sí, entonces hay que estar permanentemente conectados.

¿Se acuerda de la primera llamada que recibió?

Hablé con ellos en Burgos. Tuve una reunión con Cate y con Braulio en Burgos, antes de firmar. Desde esa reunión hasta la firma, no sé si pasó una semana.

¿Y ahí se le despertó el gusanillo y la ilusión de llegar a la Primera División?

Siempre hemos tenido la ilusión y trabajamos para crecer, ser mejores, dar pasos adelante, afrontar retos mayores. Para eso un entrenador trabaja año a año. Y todos estos años sabíamos que habíamos hecho un buen trabajo en todos los equipos , consiguiendo jugar play-offs, casi ascender o estar para ascender, pero no se había dado. Estábamos convencidos de que con la línea que seguíamos iba a aparecer una posibilidad. Si hubiéramos jugado el play-off con el Burgos se hubiera alargado y a lo mejor no se hubiera dado, puede ser, porque estas cosas vienen así. Es como cuando yo en su día debuté en Primera, la oportunidad aparece de un día para otro. Lo importante es que ha llegado, eso significa que hemos hecho las cosas bien y lo que queremos ahora es seguir haciéndolas a un nivel todavía más alto.

¿Le gusta la plantilla?

Con la lesión de Rosier, nos hemos quedado cojos en el lateral derecho, aunque las lesiones o las molestias iban a llegar o van a seguir llegando. Lo importante es tener una plantilla equilibrada, con puestos doblados para dar respuesta a todo esto y luego una plantilla que te pueda dar variedad en posicionamiento. Es bueno tener jugadores que puedan ocupar diferentes posiciones. Tener variedad en el posicionamiento te da mucha riqueza porque lo vas a necesitar durante la Liga.

Han llegado fichajes, aunque queda tiempo de mercado.

Sí, ahora se acelera todo. Empiezan esas cadenas famosas de dinero. Como las fichas del dominó hasta que alguien no las tira, no empiezan a caer. Los límites económicos de los clubes son los que son y hay diferentes niveles, por lo cual hay operaciones gordas de compra y venta y luego de esas derivan otras de menos valor, en las que entramos nosotros y otros muchos más equipos. Hay que tener paciencia para no equivocarte. Muchas veces tienes que esperar. Cerrar el mercado de fichajes con la tercera jornada de la liga está muy bien para las transacciones económicas de quien sea. Pero para los entrenadores y las direcciones deportivas es una puñeta muy grande porque te puede tirar por tierra el trabajo de muchas semanas. Puede aparecer un club y te desordenen una posición y no te deje tiempo para cubrirla o te deje poco tiempo. El que sufre es el entrenador, que está un poco expectante a todo eso y no está en las negociaciones.

¿Propone nombres a Braulio o al revés?

Nosotros llevamos mucho tiempo en el fútbol y conocemos jugadores. Lo que pasa es que para hacer un seguimiento y más a nivel internacional ya es más complicado. Los entrenadores no tenemos tiempo material para dominar eso. Ahora bien, después de saber nombres y sugerencias y posibilidades, hay plataformas a las que puedes acceder para hacer un seguimiento y ver un poquito. Es verdad que no es definitivo, pero tienes la capacidad para ver si puede cuadrar.

¿Le gusta Mauro Echegoyen?

Sí, me parece un chico muy completo, fuerte, dinámico, técnicamente es un chico notable, muy aplicado, es inteligente, creo que es un chico que puede ayudarnos. Mauro es un jugador interesante que puede sumar y tener minutos.

¿Está satisfecho por cómo han rendido los jugadores del Promesas?

Todos los que han venido tienen una características en común y esto es muy importante, vienen con mucha energía, con muchas ganas y con mucha hambre. Ya sabía que iban a venir así, pero ciertamente el comportamiento ha sido bueno y nos han ayudado mucho. Para ellos es un punto de crecimiento. Han estado jugadores en pretemporada y aparte de ayudarnos, queríamos ver cómo se expresaban.Hay jugadores que van a seguir en la dinámica del filial y estaremos atentos a ellos, porque probablemente también entrenen muchos días con nosotros, y otros que si no van a tener protagonismo es mejor que jueguen un año en Primera RFEF o en Segunda División 30 partidos. El salto no es fácil y necesita un proceso. Lo sé porque he trabajado 10 años en cantera.

¿Cuál es su visión sobre los futbolistas de la base?

Ese perfil de futbolistas los conozco. Si no te precipitas, el resultado final es mucho más satisfactorio, mucho más directo, mucho más inmediato. Su lo haces, puedes hacerle daño. Hay ejemplos por ahí de gente que tiene esa capacidad para poder asomar ya en el fútbol profesional, pero por norma es más complicado. Lo normal es que haya un proceso de madurez. Son chicos muy jóvenes para dar ya respuesta. Si buscamos que la den ahora al más alto nivel, creo que es difícil estar preparado. Algún jugador sabemos que tiene buenas características, pero necesita continuidad. Es muy importante a esas edades. El que esté preparado y nos pueda ayudar se quedará. El que no intentaremos que tenga continuidad fuera, y estaremos muy atentos, y los que están cerca en el filial, seguiremos y nos ayudarán durante la temporada.

¿La genera algún tipo de presionar mirar el número de canteranos que tiene o van a estar en las alineaciones?

Ojalá pudiéramos tener más jugadores navarros en el equipo. Los entrenadores buscamos rendimiento y aparte hoy día es un rendimiento inmediato. No llegas a un club de Primera División como primera idea de formador. Tienes que acelerar un equipo, es todo muy a corto plazo y hay poca paciencia en cuanto al resultado. Manejamos un equipo profesional en el que tienen que encajar gente que ya esté formada o que tenga un proceso de formación de muy buen nivel para que dé respuesta. Es un proceso también el que se pueda ir nutriendo el primer equipo de jugadores de cantera. Ha habido épocas mejores y peores. Lo importante es que no perdamos de vista al que tenemos al lado y que nos pueda ayudar, analizarlo bien y tener la mano izquierda suficiente como para saber cuando tienes que hacerles protagonistas o cuando tienes que seguir trabajándolos para que cuando quieran dar respuesta estén preparados. No hay nada peor que te den la oportunidad a destiempo sin estar preparado. Esperemos que se den pasos para que cuando pasen las temporadas cada vez seamos más.

Hay un grupo de jugadores con muchas temporadas a sus espaldas que van cumpliendo años. ¿Es un hándicap?

Todos tienen un equilibrio. Las edades también te dan mucha madurez y te dan mucha sabiduría y tranquilidad en momentos difíciles que aparecen en una temporada. Cuando tienes gente de experiencia y un recorrido y ya ha vivido situaciones de esas, se encaran de forma diferente a que si tienes un vestuario en el que todo es juventud. Esto es fútbol profesional y, aparte de jugar al fútbol y de correr, hay que ser inteligente y hay que saber manejar y reconocer las situaciones de juego y los problemas que van surgiendo en el día a día. Necesitas esa madurez de tener gente en la plantilla que sabes que no se va a encoger. Las piezas encajan bien porque esa energía que le falta a uno la tiene el otro, pero el otro le aporta inteligencia al momento cuando el otro es un poquito más desordenado. Y los jugadores, mientras físicamente y mentalmente vayan respondiendo pueden seguir dando cosas al colectivo.Es verdad como toda carrera de jugador, cuando vas cumpliendo años ganas unas cosas, vas perdiendo otras, pero hay que ver hasta qué punto tienes capacidad de aportar lo que un equipo profesional requiere. En ese sentido, todo lo que tenemos nosotros tiene todavía recorrido para rendir y para ayudar y para enseñarnos muchas cosas.

¿Qué tal le ve a Budimir?

Es un ejemplo del resultado de un proceso. No se ha subido a ese podio gratis. Es decir, llevará un proceso en el que se ha cuidado muchísimo, en el que ha trabajado muchísimo, en el que seguro que ha pasado por momentos malos y no ha mirado hacia atrás. Nada es por casualidad. Budi tiene 35 años y eso es objetivo, pero todos coincidiremos también que puede seguir aportando muchas cosas al colectivo.

¿Cree que puede jugar con dos delanteros?

Es una posibilidad. Yo he tenido equipos en los que hemos jugado así. Tenemos a los dos (Budimir y Raúl) más Bonel y Dubasin. Son delanteros con características complementarias. Hay que estudiar qué necesita cada uno de los partidos, qué quieres proponer y qué tienes delante. Eso muchas veces te lo contrarresta el poder jugar con dos delanteros. Para mí también puede ser el delantero Aimar, lo que pasa es que se descuelga un poco más, pero también tiene que acercarse al gol. Por ejemplo, Dubasin puede ser también ese segundo punta, un chico que si fijas bien la defensa va bien a los espacios. Raúl se descuelga muy bien a esas zonas intermedias que generan muchos problemas. Budi es un jugador mucho más de área, mucho más poderoso en el remate. No veo el problema para que si decidimos jugar juntos lo hagan.

La temporada pasada hubo dependencia de los goles de Budimir y de Raúl.

Tienes que sumar todos. Tenemos a Aimar, Moro, los mediocentros, los centrales tienen que hacer goles en córners, hasta los laterales... Si al final todos contribuyen con uno o dos goles son muchos a final de temporada. Tenemos que fomentar que no recaiga toda la responsabilidad es nuestros delantero. ¿Son más goleadores que Aimar? Pues claro, pero es que Aimar es el que nutre todo eso también, por ejemplo, Moi o Rubén.

¿Y de Raúl Moro espera que sea ese jugador más desequilibrante y diferencial?

Sí, lo único que tenemos que conseguir es que le dé continuidad a todo eso, pero eso lo tiene, no hace falta ser un cerebro para darse cuenta de las características que tiene. Hay que ordenarle algunas cosas, hay que separarle de hacer otras que maneja peor y hay que acercarle a las que él maneja mejor. Ojalá le puedan respetar las lesiones, que él también se haga más maduro en ese sentido y soporte la carga de la competición de forma más continua. Todo eso también es un proceso, porque creo que Raúl puede aportar mucho.

"En el club, toda la gente te quiere ayudar"

Poco a poco, Ramis va conociendo no solo la idiosincrasia del club sino también la cultura de la ciudad. “Vinimos en los días de San Fermín para prepara cosas. Había un jaleo tremendo, nos lo pasamos muy bien. Tuve la oportunidad alguna tarde de pasear y disfrutar de la fiesta y muy bien, no tengo quejas”, recuerda sobre ese primer contacto con Pamplona que le generó tanto impacto. “La ciudad es estupenda. Ya por fin mi cuerpo técnico y yo nos hemos asentado un poquito, hemos salido del hotel, que eso es importante también. Hemos ordenado aquí un poco lo que queríamos, todos esos primeros días con los asuntos pendientes de tu plano personal, aunque lo más importante es lo que está en el vestuario y hay que empezar a diseñar y organizar. Las primeras semanas son frenéticas. Analizas en qué quieres trabajar, en qué orden lo quieres hacer, cómo quieres hacerlo. El club muy bien. En la gente que trabaja es continua la idea de ayudar y de agradecerte y de poder darte lo que tienes. Ojalá que tenga un poquito más de tiempo para conocer Pamplona, profundizar un más. No solo en la ciudad, sino también en la comunidad. La conozco, pero quiero hacerlo de una manera más profunda”.

CLAVES

​Luis Miguel Ramis jugó 10 temporadas en Primera, desde la 1992-93 a la 2000-01, ganando una Copa del Rey con el Real Madrid de Benito Floro y una Liga con el Deportivo de Jabo Irureta. Como entrenador, después de haber estado en la cantera del Real Madrid y entrenador al Castilla, ha dirigido a equipos durante 10 años en Segunda. Jugó el play-off de ascenso con el Albacete y el Tenerife, y a punto estuvo de hacerlo la campaña anterior con el Burgos.

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