Seguro
Miguel Galán, experto en derecho deportivo: "La póliza de Osasuna es una operación clásica de cobertura de riesgo empresarial"
El especialista en la materia avala la legalidad de la operación y descarta la corrupción deportiva, ya que "debe entenderse como un mecanismo lícito y prudente de gestión de riesgo"


Publicado el 08/06/2026 a las 18:15
Los expertos en la materia avalan la legalidad de la operación de Osasuna relacionada con la contratación de un seguro para cubrir el descenso de categoría. Miguel Galán, Presidente del Centro Nacional de Formación de Entrenadores de Fútbol de España (CENAFE) y especialista en derecho deportivo. "La póliza de Osasuna es una operación clásica de cobertura de riesgo empresarial en el marco del derecho de seguros, no una apuesta deportiva ni, mucho menos, un supuesto de corrupción deportiva", ha señalado en X.
Galán menciona la información adelantada por Diario de Navarra en la que se cifra en 1,2 millones el valor de la cobertura suscrita, los 6 millones en caso de descenso y los 19 de ayuda prevista por la Liga para mitigar los efectos de la caída.
"Este diseño encaja plenamente en la lógica indemnizatoria del seguro: se trata de trasladar a un tercero asegurador parte del riesgo de una eventual caída brusca de ingresos (derechos audiovisuales, patrocinios, estructura salarial, planificación deportiva), sin intervenir en absoluto en la configuración del resultado deportivo", comenta.
Además se muestra crítico con el titular de que Osasuna "apostó contra sí mismo", destacado en el medio estadounidense Semafor. "Pertenece al plano del relato mediático y financiero, no al de la calificación jurídico‑deportiva. El club no participa en mercados de juego ni realiza apuestas en sentido estricto; lo que hace es contratar un seguro tradicional, mientras que son las entidades aseguradoras o reaseguradoras las que, en su esfera, pueden recurrir a instrumentos de predicción para diversificar su exposición", apunta.
Galán descarta que exista corrupción deportiva, ya que "no hay concierto para manipular partidos, ni utilización de información privilegiada por sujetos sometidos a prohibición de apostar, ni la creación de un incentivo racionalmente prevalente para preferir el descenso al mantenimiento en Primera, dado que el daño deportivo, económico y reputacional de bajar supera con mucho la eventual indemnización de 6 millones".
"La póliza debe entenderse como un mecanismo lícito y prudente de gestión de riesgo, compatible con las normas de integridad y alejado conceptualmente de cualquier forma de corrupción deportiva", concluye este especialista.