Osasuna
Se rompe la tranquilidad de otras temporadas: cinco años y medio sin pisar los puestos de descenso
La última vez que Osasuna estuvo en la zona peligrosa de la clasificación fue en enero de 2021, con la ratificación pública de Braulio Vázquez hacia la figura de Jagoba Arrasate


Publicado el 20/05/2026 a las 05:00
Cualquier osasunista recordará aquel momento en pandemia. Era enero de 2021 y Braulio Vázquez presentaba a Manu Sánchez como refuerzo de invierno en una comparecencia telemática. Osasuna estaba en descenso y el director deportivo soltó un discurso que reforzaba la confianza en Jagoba Arrasate. “El barco llegará o no a puerto, pero con el mismo capitán. Si nos hundimos, nos hundimos todos”, dijo, pidiendo a los representantes de otros entrenadores que le dejaran de llamar.
Aquello supuso un punto de inflexión en toda regla. No solo se salvó la categoría sino que se hizo con amplitud, como ha pasado en este ciclo en Primera. Hasta ahora. Cinco años y medio ha sido el tiempo que ha pasado. Nunca ha vuelto a estar el equipo en descenso, siempre acomodado en la zona intermedia. Las siguientes temporadas con Arrasate terminaron con la tranquilidad debida, clasificación europea incluida, lo mismo que el curso con Vicente Moreno, a quien le faltó un punto para jugar la Conference en su pelea con el Rayo Vallecano, hoy finalista de la competición.
Con Alessio Lisci ha habido más altibajos. Osasuna estuvo durante la primera vuelta en posiciones rezagadas, aunque sin pisar el barro de verdad, sobre todo cuando perdió en El Sadar contra la Real Sociedad y no se transmitía lo que quería su afición. El sistema táctico no funcionaba, tampoco el estilo. Después se produjo el despegue, coincidiendo con el cambio de año, gracias a una idea de juego más práctica de lo que ha sido siempre Osasuna. Lo más reciente es conocido: caída desde la victoria contra el Real Madrid, siendo el peor de Primera de las últimas 12 jornadas, y en picado desde que se derrotara al Sevilla.
Será la permanencia más cara de los últimos tiempos porque no es frecuente ver al penúltimo de la tabla con 39 puntos a estas alturas. Pero quitando ese contexto no cabe duda de que el Osasuna de Lisci no ha sabido competir cuando creía, de forma errónea, que tenía la permanencia en el bolsillo.
Tampoco dio la sensación convincente de que quisiera pelear de verdad por Europa, billete más accesible que de costumbre. Esos puntos, de haberles dado el valor con la necesidad debida, hubieran significado todo lo que en este momento se echa de menos.
ASÍ SE LLEGÓ A LA JORNADA 38
En esta etapa de Primera, Osasuna ha llegado siempre con calma por la permanencia a la fecha 38 de la mano de Arrasate y Vicente Moreno. La temporada 2019-20 acabó en julio por el covid y un 2-2 en El Sadar contra el Mallorca de Budimir. La 2020-21 finalizaba en casa de nuevo contra una Real Sociedad que se clasificaba para Europa (0-1) a puerta cerrada.
La siguiente, la 2021-22, dejaba las emociones por la despedida de Oier Sanjurjo en un Sadar entregado contra el Mallorca de Aguirre, que lograba la salvación (0-2). La 2022-23 presentaba un escenario nuevo al lograr el pase a la Conference League y aquel memorable partido contra el Girona (2-1). Otra vez se cerraría el curso en El Sadar en la 2023-24 en el adiós de Jagoba contra el Villarreal (1-1).
Con Vicente Moreno también se había cerrado la permanencia a tiempo y se llegaba a la jornada 38 en Vitoria con opciones de Europa. El 1-1 dejaba a los rojillos a un paso y con 52 puntos en la clasificación después de un último tercio de competición destacado.
Lisci no ha podido seguir la línea de sus predecesores. El descenso está a dos puntos y necesita puntuar en Getafe para no mirar lo que pase en el Mallorca-Oviedo y en el Girona-Elche. Hay dos puestos de descenso sin dueño.
La menor distancia sobre el descenso en esta etapa antes de la última jornada
Dos puntos por encima del descenso y el agua al cuello. Es una situación complicada de gestionar por el momento en que ha llegado esta dinámica tan negativa. Poco a poco, los rivales han ido acercando distancia. Desde el triunfo en febrero contra el Real Madrid, por citar a los equipos de la parte baja, el Levante ha recortado 15 puntos; el Elche 8; el Alavés 7; el Mallorca 6; el Sevilla 5; el Oviedo 3; y el Girona y el Espanyol 1. Haciendo un repaso sobre las temporadas anteriores, el margen era mucho más holgado antes de encarar la jornada final. En la 2019-20, había 16 puntos de ventaja sobre el antepenúltimo; en la 2020-21, la 2021-22, 2022-23 y 2023-24, el margen era de 11. El curso pasado, con Vicente Moreno como relevo de Jagoba Arrasate, era de 14 puntos a estas alturas. Es un momento novedoso para una plantilla de jugadores más acostumbrada a navegar por unas aguas más tranquilas. En juego, está la permanencia en Primera.