Revulsivo
Kike Barja, el jugador número 12
El navarro, otra vez protagonista, suma un gol y dos asistencias en marzo. "Trzeciak hablaba de conexiones entre compañeros y yo la tengo con Budimir", confesó el protagonista


Actualizado el 22/03/2026 a las 11:05
Aunque el cumpleaños de Kike Barja es el 1 de abril, el extremo navarro parece haber celebrado sus 29 años por adelantado. El de Noáin ha completado un sobresaliente mes de marzo con dos asistencias y un gol. Todo ello en un contexto complicado al terminar contrato y con el futuro en el aire. “Me gustaría seguir en Osasuna por mi rendimiento, no por ser canterano, capitán y navarro”, afirmó en este periódico.
Y lo cierto es que parece que se ha propuesto su continuidad o, al menos, ponerle las cosas difíciles a la dirección deportiva. Su participación esta temporada se ha visto muy reducida, con solo una titularidad y la mayoría de partidos saliendo como revulsivo en los minutos finales. El rendimiento de Víctor Muñoz y el fichaje de Raúl Moro en invierno parecían tapar todavía más sus escasas opciones. De hecho, entre enero y febrero enlazó cinco partidos en el banquillo. Cero protagonismo.
MESTALLA, PUNTO DE INFLEXIÓN
Todo cambió en Mestalla, a pesar de que salió al terreno de juego en el minuto 81. Tiempo suficiente para poner media docena de centros y agitar el avispero en busca de un empate que no llegó. Poco más pudo hacer en menos tiempo.
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Llegó el Mallorca a El Sadar. 2-0 en contra y Kike Barja al campo a falta de 13 minutos para el final. El de Noáin esta vez fue más protagonista al anotar el 1-0 antes de que Budimir encendiese a la grada con un empate que pudo tener un premio mayor.
Una semana después también tuvo incidencia, en el horroroso partido de Osasuna en Anoeta. Su turno llegó en el 74 con 3-0 en contra. El navarro no dejó de intentarlo por la banda izquierda hasta asociarse en una jugada con Víctor Muñoz para el gol del honor.
Más importancia tuvo ayer, ya con 20 minutos por delante. Fue el primer cambio. Kike Barja tuvo su momento de gloria en el 80. El canterano recortó a Hugo Rincón y puso un centro templado en el área del Girona. Ahí emergió la figura de Budimir, cómo no, para enchufar un cabezazo marca de la casa y abrochar los tres puntos.
En los minutos finales, el canterano también se afanó en defensa donde cometió dos faltas. Fue significativo también el abrazo de sus compañeros tras el pitido final después de otra gran tarde de un Kike Barja que se resigna a decir adiós al equipo de su vida.
Kike Barja: "Trzeciak hablaba de conexiones entre compañeros. Yo la tengo con Budimir"
Kike Barja era el hombre más feliz en la zona mixta de El Sadar: "Son impresionantes estos partidos que acaban con una victoria en los minutos finales y el estadio volcado. Son días en los que uno disfruta de ser jugador de Osasuna. Era importante ganar para abrir brecha con la parte baja de la tabla e intentar mirar hacia arriba, pero con los pies en el suelo".
El navarro habló también de su situación: "Estoy en un buen momento. He intentado hacer lo de siempre, aunque a veces no sale tan bien. Esforzarme, estar preparado y tener buena predisposición para ayudar. Es una jugada típica nuestra. Conozco a Budimir y tenemos una conexión especial. He intentado superar a mi par y poner un buen balón".
Kike Barja incidió sobre su relación con Budimir: "Miroslav Trzekiaz hablaba de tener pequeñas conexiones entre los compañeros dentro del campo. La de Budimir y la mía es un ejemplo. Hay que saber las características del jugador. Él sabe que, cuando tengo la pelota, voy a intentar separarme de ella y poner un centro. Yo sé que él va a estar por ahí. Esa conexión trabajamos también durante la se-mana. Me hace quedarme después de los entrenamientos a ponerle centros -ríe-. Es resultado al trabajo de un tío que está haciendo historia".
Por último, el extremo se acordó del graderío: "Se merecen esta victoria porque una parte de la afición ha sufrido".