Historia
Osasuna, convidado de piedra en el primer partido del Rayo Vallecano en el exilio
El estado del césped de Vallecas obligó a LaLiga a entrar de oficio y mandar al equipo de la franja a Leganés


Actualizado el 15/02/2026 a las 18:16
Los encuentros en el exilio no son frecuentes hoy en día, pero hace tres décadas e incluso más era algo que se producía con más normalidad que en la actualidad. La afición rojilla recordará Mendizorroza donde se tuvieron que jugar tres encuentros (dos de Liga y uno de Copa) por los incidentes de El Sadar con el guardameta Paco Buyo y el petardo que, además, obligaron a disputar 47 minutos de ese choque contra el Real Madrid en La Romareda tras el cierre de El Sadar, una cita que seguramente estos días saldrán a colación con motivo de la próxima visita merengue al feudo navarro.
Esta jornada 24 de LaLiga los responsables de la competición decidieron que, ante el mal estado del césped del club vallecano, el derbi capitolino contra el Atlético de Madrid se disputara en Butarque, estadio del C.D. Leganés. La cita suponía la segunda vez que el equipo ahora presidido por Martín Presa tenía que hacer las maletas y jugar de local... fuera de su casa. Pero para los más avezados, ¿cuándo fue la primera ocasión en la que el Rayo Vallecano tuvo que jugar lejos de su casa tras ser clausurado su estadio y contra qué equipo fue?
La respuesta tiene mucho que ver con nosotros los navarros. Porque fue en la temporada 1992/1993 cuando el Rayo Vallecano tuvo que desplazarse a Getafe, concretamente al conocido como Estadio de Las Margaritas donde jugaba el conjunto azulón, para jugar el encuentro correspondiente a la Jornada 11 de la Primera División contra el C.A. Osasuna.
En aquella ocasión, el Delegado del Gobierno en Madrid sancionó al club rayista con una multa de medio millón de pesetas y el cierre de su estadio por dos semanas por exceso de aforo en el encuentro contra, curiosamente, el Atlético de Madrid una semana antes, al que accedió muchísima más gente de la permitida, colándose ante la ausencia de tornos y las escasas medidas de seguridad del feudo de la calle Fofó.
El encuentro se disputó un domingo, 22 de noviembre y terminó con victoria local por la mínima, con un gol de Miguel tras un saque de esquina en un partido en el que, cosa rara, las decisiones arbitrales perjudicaron a los rojillos. El trencilla murciano Pérez Sánchez expulsó a Pedrag Spasic en el minuto 35, condicionando la última hora del partido.
Además, según la crónicas de la época, los errores rojillos como en la jugada del gol dejando al goleador sin marca en un córner, sumados a la falta de puntería pese a tener el dominio del balón, condenaron a los navarros a caer contra los madrileños, donde jugaba por cierto un tal Pizo Gómez y cuyo entrenador no era otro que el señor de Cieza, don José Antonio Camacho.
Rayo Vallecano 1: Wilfred, Cota, Miguel, García Cortés, Paco, Josete, Visjnic, Miguel, Pablo, Calderón, Pizo Gómez y Pedro Riesco. A los 45 minutos entró Polster por Cota. A los 38 m.2T. Rodri por Visjnic.
Osasuna 0: Roberto, Txomin Larráinzar, Pepín, Bustingorri, Iñigo Larráinzar, Martín González, Pascual, Spasic, Martín Domínguez, Urban y Kosecki. A los 45 minutos entró Aguilá por Martín Domínguez.
Árbitro: Pérez Sánchez (murciano). Expulsó a Spasic a los 35 minutos al mostrarle la segunda tarjeta amarilla tras una fricción con Pizo Gómez, previa consulta con el linier.
Gol: 1-0 (18 minutos): Miguel remata de cabeza el saque de un córner sin que nadie le marque.
Incidencias: Terreno de juego en buenas condiciones. Mañana primaveral, con casi lleno en Las Margaritas de Getafe. En el palco estuvieron los presidentes Ruiz Mateos y Fermín Ezcurra viendo el partido.