Entrevista

Víctor Muñoz: "Todos mis valores van de la mano de Osasuna, estoy muy feliz aquí"

El correcaminos de Osasuna y de la Liga, una de las perlas emergentes, repasa su trayecto hasta la elite, su evolución en la primera vuelta y muestra su lado personal

Víctor Muñoz, el velocista de la Liga, posa en las instalaciones de Tajonar en posición de salida como un corredor detrás del balón
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Víctor Muñoz, el velocista de la Liga, posa en las instalaciones de Tajonar en posición de salida como un corredor detrás del balónJ.P Urdíroz
Víctor Muñoz, el velocista de la Liga, posa en las instalaciones de Tajonar en posición de salida como un corredor detrás del balón

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Gorka Fiuza

Actualizado el 22/01/2026 a las 21:18

Sus altas revoluciones sobre el césped contrastan con la calma que desprende nada más acabar el entrenamiento en esta amplia charla. Víctor Muñoz Villanueva (Barcelona, 22 años) ha encontrado la felicidad en Osasuna, en Pamplona, en su día a día en Tajonar después de haber pisado La Masía (Barça) y La Fábrica (Real Madrid). Pese a ello no le gustan demasiado los focos y prefiere hablar en el campo. Con el duelo ante el Rayo en el horizonte, aún no se le borra la sonrisa al recordar el rugido de El Sadar tras el último triunfo con su gol decisivo. 

Viene de marcar el gol del triunfo in extremis, lo que desató una gran celebración. ¿Cómo lo vivió?

Te contagias del ambiente del estadio. Es un balón que cae ahí y sinceramente le pego con todo, y luego lo demás ya no me acuerdo mucho, pero estoy muy contento de poderlo celebrarlo con mis compañeros y con toda la gente del campo.

¿Fue una victoria importante sobre todo en el plano anímico?

Sí, además que creo que nos lo merecíamos después de los dos partidos anteriores. Fue una recompensa al trabajo que estamos haciendo. No fue el mejor partido, pero sí que es cierto que a través de ese ADN, esa garra, yo creo que sacas el partido.

Usted es un jugador que no negocia el esfuerzo. ¿El Sadar contagia al futbolista por su atmósfera?

Alienta muchísimo. Se nota tener a tu gente cerca, que te apoyen en cualquier ocasión, ya más allá de que vaya bien o mal, en situaciones ofensivas o defensivas. Es lo que tiene esta afición, celebrar esfuerzos, jugadas no tan vistosas y que aquí se valoran. Es lo que hace que esta afición sea diferente.

Lo vivió usted con una carrera hacia atrás contra el Oviedo.

Sí, sí. Soy un jugador que me intento exprimir siempre al máximo. A veces más de lo normal, pero siempre te alientan para recuperar. El Sadar te lleva en volandas.

¿Cómo está digiriendo su aterrizaje en la elite?

Es cierto que el tiempo pasa rápido. Tienes que asimilar todo, pero siempre después de cada partido intento verlo como una experiencia nueva. Llevo muy poco tiempo aquí, tanto en el club como en Primera División, con los mejores, y pienso que cada día aprendo tanto de mis compañeros como de los rivales. Estoy en un proceso y estoy orgulloso también de poder estar aquí, porque pienso que es un sitio idóneo para crecer.

¿Qué piensa al echar la vista atrás y recordar su fichaje?

Acerté totalmente. Además, no solo yo, mi familia también está encantada con la gente, con la ciudad, con todo. Fue el paso correcto y, si digo la verdad, lo tenía bastante claro.

¿Por qué?

Siendo un chaval joven, sin haber demostrando prácticamente nada, ayuda sentir tanta confianza. Fue un poco tedioso todo, porque sí que es cierto que había muchos intereses, pero Osasuna estuvo desde el primer momento. Era el sitio correcto. Las cosas me están saliendo bien, siento que estoy creciendo como jugador. Cada día estoy dando un pasito más hacia adelante, y de momento estoy muy feliz aquí.

Ha caído de pie por su entrega. ¿Se siente reconocido en los valores de Osasuna?

Totalmente, con la gente que hay aquí, siempre desde el primer día he tenido muy buen feeling. Es gente sencilla, que te ayuda desde el primer día, te intentan ayudar en todo. Estoy tan contento y pienso que tenía que dar ese paso porque todos mis valores van muy de la mano de Osasuna y por eso tenía muchas ganas. Estoy muy feliz aquí.

¿Le ha sorprendido algo?

Me hablaron del buen vestuario y de la afición. El club ya lo conocía, pero no había tenido la suerte de estar aquí, vivir un partido aquí. El primer día te pega un clic, esto es otro rollo. Sabía que aquí iba a estar rodeado de jugadores que llevan muchos años en la elite, que son muy buenos para aprender muchas cosas.

Habrá notado cambio del contexto del Real Madrid al de Osasuna.

Sí que es cierto que es completamente diferente, no solo los estilos de juego. Allí se lleva un poquito más el protagonismo y llegan las ocasiones. Aquí tienes que trabajar, pelearlo, intentar aprovechar tu momento. Pero si me tengo que sentir identificado con un fútbol, me inclino un poco más con éste.

Lisci destacaba al inicio de curso que quería que completara más minutos en los partidos. ¿Cómo lo ha trabajado?

Tienen que ver factores como los nervios y las sensaciones. Al fin y al cabo era todo nuevo. Aguantar esos 90 minutos a máximo nivel es complicado, además con lo que te exige tanto el club como el cuerpo técnico. Cada partido vas cogiendo esas notas que son importantes también a nivel de trabajo específico. Hay muchos factores. Fue una pretemporada distinta y cuesta más arrancar así. Pero ahora me siento bien.

No es que haya regulado sus esfuerzos.

No, siempre intento dar el máximo e intentar desfogarme, llegar al vestuario y tener que sentarme a respirar un poco. Son 90 minutos para ir a fuego.

Hablemos de la dinámica del equipo. En casa los números son buenos, pero está costando fuera.

Ha habido partidos buenos fuera de casa. Nos está costando algo más, pero pienso que estamos haciendo méritos para poder ganar. En Primera División, por lo poco que he visto, los partidos se deciden en pequeños detalles. Puede caer sobre un lado de la balanza o el otro. Si seguimos con la dinámica de trabajar cada día e intentar dar el máximo, creo que tarde o temprano llegarán los resultados.

Ha habido una mejoría desde finales de noviembre tras empatar en Son Moix. ¿Qué ha cambiado?

Es cierto que el día de Mallorca fue un clic porque remontas un partido que anteriormente nos estaba costando. Creo que el equipo ha sido muy lineal en el sentido de que cada día que llega a entrenar, da el máximo, se centra en lo que tiene que hacer, pulir ciertos aspectos. Pienso que era cuestión de tiempo, de que a lo mejor en algunos partidos la balanza se decantara hacia nuestro lado. Creo que también se lo merecía el equipo y tenemos que intentar seguir esta línea que hemos empezado desde diciembre.

¿Qué retos se fija para la segunda vuelta?

Intento ayudar a mis compañeros cada día y a la gente del club, dar el máximo e intentar aportar al equipo. Creo que ese es el reto principal que tengo desde el primer día que vine y al menos esta temporada tiene que ser así.

¿Algún sueño que quiera cumplir con Osasuna?

No sabría decir... Sí que es cierto que me gustaría jugar alguna competición europea con este club.

¿Fuera del césped cómo está siendo el contacto con el aficionado?

La gente es muy respetuosa. Es una de las cosas que me sorprendió bastante. Puedes andar por el centro de la ciudad, ya sea con amigos o familiares, y la gente te respeta mucho. Todo lo que recibes son mensajes de apoyo. Te piden muchas fotos, que también es comprensible y normal. Estoy muy agradecido con la gente.

¿Su familia viene mucho?

Ellos están en Barcelona. Intentan venir a verme en cuanto pueden escaparse (su padre, su madre y su hermano). Les gusta mucho el ambiente que se genera aquí en el campo y en la ciudad. Mi familia está relacionada un poco con el tema del fútbol.

¿En qué aspecto?

Mi hermano es segundo entrenador en el Barça de alevines. Siempre hemos tenido esa conexión con el fútbol.

¿Cómo era el Víctor que jugaba a fútbol de niño? ¿Pura velocidad?

Sí, cuando era muy pequeño era muy rápido. A medida que han pasado los años, tienes que ir reinventándote un poco.

¿Antes jugaba en otra posición?

Sí, jugaba un poquito más centrado, como un media punta, un jugador más interior. Ahora llevo cuatro o cinco años jugando más por fuera. En el último año en el Damm, el entrenador Luis García me probó por fuera y me sentí cómodo.

El paso a Valdebebas fue grande. ¿Cuál es la clave para asimilarlo siendo tan joven?

Sí, vives por y para el fútbol. Cambia mucho el hecho de estar muy centrado al cien por cien, comer y entrenar. Me considero una persona muy sencilla. Siempre me lo dice mi madre. He estado bien rodeado por mi familia.

Su nombre se hizo viral cuando debutó en el clásico y recibió una ola de comentarios negativos por una ocasión fallada. ¿Cómo lo gestionó?

Alrededor del fútbol hay muchos comentarios, en ese aspecto es un mundo bastante complejo. Hay que tener los pies en el suelo y saber un poquito lo que has hecho. Sinceramente, tanto yo como la gente de mi alrededor, sobre todo mi familia, nos quedamos con lo que era vivir un clásico. Luego, encima, tuve más oportunidades de seguir jugando, de crecer, de poder estar al lado de prácticamente los mejores jugadores. Me quedo con eso porque fue un aprendizaje muy grande que a día de hoy me ha hecho ser un poquito la persona que soy.

¿Tuvo que estar al margen?

No quise saber nada porque ya te viene todo muy grande, pasas de cero a cien y pienso que no es necesario. Son cosas que te hacen más fuerte, de las cuales aprendes. Me quedo con lo que es debutar en el Real Madrid, haber podido jugar partidos de Liga y haber ido al Mundialito.

Fuera del fútbol, ¿en qué invierte su tiempo?

Aparte de los entrenos específicos y de trabajar la psicología, estoy aprendiendo inglés, que es algo que me gustaría aprender.

Dice que trabaja la psicología.

Pienso que es importante trabajar con un psicólogo. Lo hago desde hace unos tres años. En Madrid tenía sesiones presenciales, pero aquí en Pamplona suele ser todo vía internet. La cabeza hay que entrenarla. Pienso que uno de los factores más importantes en el fútbol es el mental, trabajarlo cada día, ser fuerte. Es algo que se tiene que entrenar como las piernas y puede ayudar a marcar la diferencia.

¿Le da herramientas?

Sí, en general también el hablar un poco de cómo te va la semana, qué cosas te pueden ayudar... Una especie de confidente para hablar, aunque es cierto que ese papel también siempre lo ha tenido mi madre (ríe).

EL TEST 

Un ídolo. Kylian Mbappé. 
Marcar o asistir. Marcar. 
Un rival difícil. Ferland Mendy. 
Una manía. Vendarme la mano izquierda. 
Un plato de comida. Arroz con pollo. 
Afición fuera del fútbol. El pádel. 
Estadio que no sea El Sadar. El Ramón Sánchez-Pizjuán. 
Un gol. El primero ante el Elche.

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