El año rojillo
2025: la difícil transición en el banquillo de Osasuna
El año termina con relativa tranquilidad para el osasunismo. Tras el fin de la gloriosa etapa de Jagoba Arrasate, un equipo acostumbrado a vivir en el alambre por décadas se ha visto rodeado de un ambiente de excesiva crítica y exigencia que favoreció la salida de Vicente Moreno y pone palos en las ruedas a Alessio Lisci. Se ha puesto difícil ser entrenador de Osasuna


Publicado el 28/12/2025 a las 05:00
Hay años que parecen varios en uno. En 2025, han pasado tantas cosas y tan intensas en Osasuna que da la sensación de que los acontecimientos son de otra época. Por fortuna para el habitualmente sufridor y ahora excesivamente exigente aficionado medio rojillo el año termina con una sonrisa y, por tanto, tranquilidad, gracias a la última sólida victoria ante el Alavés que aleja fantasmas de todo tipo. Pero menudo añito...
El equipo vuelve este lunes 29 de diciembre a los entrenamientos con una sesión a puerta abierta (11:00 horas) después de una semana de vacaciones navideñas y lo hará con un primer objetivo en mente, ganar al Athletic en El Sadar el próximo sábado día 3 de enero (16:15 horas). Tenía que ser el Athletic, siempre en el camino de Osasuna, con el que empezó muy bien este 2025 gracias a la clasificación que lograron los rojillos para cuartos de final de la Copa, pero que también se cruzó este año de otra forma: llevándose a uno de los mejores jugadores del equipo, Jesús Areso, y dejando 12 millones en las arcas osasunistas.
Fue el movimiento más ruidoso del mercado veraniego, pero no el único, con las llegadas de Víctor Muñoz, Valentin Rosier y Sheraldo Becker. Sin embargo, el revuelo fue mayor en otro sitio: el banquillo. Después de una temporada muy complicada en lo personal y muy adversa en el ambiente y la confianza, Vicente Moreno estuvo a punto de lograr la clasificación europea pero no fue suficiente para calar en la afición ni en el club y él mismo dio el paso adelante de marcharse.
Una sorpresa a medias que tuvo que remediar el club con el fichaje de un entrenador joven y ambicioso con el que se cerró el acuerdo tras no subir a Primera con su Mirandés. Pero Alessio Lisci está pagando un precio parecido al de su antecesor: qué difícil está siendo la transición post-Jagoba Arrasate. La edad de oro vivida con el de Berriatua ha dado paso a un camino pedregoso para sus sucesores. Si Vicente tuvo que irse, Lisci ha llegado a estar en el alambre en diciembre, situaciones inauditas en la historia de Osasuna, un club acostumbrado a dar estabilidad a sus entrenadores. Y todo sin pisar puestos de descenso, aunque ha habido, como siempre, partidos muy malos y gestiones discutibles.
Todo ha quedado diluido para bien al irse de vacaciones el equipo con 3 puntos sobre el descenso, en el puesto 12. Ha habido tiempo para tomar aire y recargar pilas para afrontar lo que queda con otro espíritu, porque Osasuna sigue también vivo en Copa del Rey, una competición que se ha cargado ya a media Primera División, y que ha descubierto como máximo goleador a Raúl García de Haro, que sigue todavía a la sombra del hombre récord de 2025 en Osasuna, Ante Budimir.
ENERO: A CUARTOS DE COPA DEL REY TRAS ELIMINAR AL ATHLETIC
El transcurso de Osasuna en ese 2025 se puede resumir con una sensación de eterna insatisfacción. El irregular camino en LaLiga de la mano de Vicente Moreno, al que siempre le pesó el nombre de Jagoba y el juicio a un equipo “que no enganchaba”, fue minando su futuro.
Sin embargo, en la Copa el equipo levantaba ilusiones en este primer mes de 2025. Osasuna dejaba en la cuneta al Tenerife en el primer partido del año y se plantaba en octavos de final. Allí le esperaba, dos años después, el Athletic en cuartos. Y los rojillos volvieron a apear a uno de sus máximos enemigos (2-3) para clasificarse para cuartos. A pesar de la mala suerte en el sorteo, que deparó que la eliminatoria, a partido único, se disputara en San Mamés, Osasuna logró derrotar al Athletic con goles de Aimar Oroz y Budimir (2). Fue el balón de oxígeno que necesitaba el osasunismo, porque los resultados ligueros no acompañaban en exceso.
En este primer mes del año, decía adiós al equipo uno de los pocos supervivientes del último ascenso: Nacho Vidal. El partido ante el Athletic fue su último servicio al club, después de siete cursos (incluida una cesión al Mallorca). Ante la escasez de minutos, se marchó al Oviedo.
FEBRERO: ELIMINADOS DE COPA DE NUEVO POR LA REAL SOCIEDAD
La Real Sociedad marcaba el camino de Osasuna en febrero. Un doble enfrentamiento en Liga y Copa saldado de forma desigual, ya que los rojillos solventaron el primero con el reencuentro con la esperada victoria, pero cayeron en cuartos en el Reale Arena (2-0), de nuevo le tocó a Osasuna jugar fuera y se quedó sin el premio de las semifinales.
Empates -incluido un buen partido ante el Real Madrid en El Sadar (1-1)- y derrotas en Liga cerraban un febrero en el que las críticas al juego aumentaban y la credibilidad de Vicente Moreno menguaba. Se empezaban a escuchar los primeros nombres de posibles sustitutos.
MARZO: MALOS RESULTADOS EN LALIGA Y DUDAS CON VICENTE MORENO
Un marzo plagado de derrotas parece sentenciar a Vicente Moreno en Osasuna, en un mes en el que Ante Budimir pasa a la historia al convertirse en el máximo goleador del club. Fue en el encuentro ante el Valencia (3-3) en el que marcó de penalti en El Sadar. El croata ha sido el nombre propio del año y desde entonces sus números no han hecho más que hacerse gigantes.
ABRIL: EL EQUIPO CRECE Y SE ILUSIONA CON EUROPA
El tramo final de Liga, Osasuna resurge. En abril no perdió y logró encadenar tres victorias seguidas que le hicieron soñar con Europa de verdad. La combinación entre un equipo al que le empezaron a sonreír los resultados y una clasificación en la que parecía que nadie quería escaparse para lograr el billete europeo permitía que todo fuera posible. El fin de temporada estaba abierto, con el sueño al alcance.
MAYO: VICENTE MORENO SE ADELANTA AL CLUB Y DICE QUE SE VA
Mayo fue uno de los meses más intensos del año para Osasuna. A falta de dos jornadas para terminar la temporada, Vicente Moreno daba una rueda de prensa para anunciar que dejaba el equipo. Con plenas posibilidades de clasificarse para Europa, con una situación estable, pero sin la conexión con la grada y dudas en el club, el peaje personal que vivió durante todo su año en Osasuna también tuvo que ver (fallecimiento de su madre nada más llegar, DANA en su pueblo natal, Massanassa, que afectó a su familia profundamente y con el que se volcó el osasunismo)... Moreno se fue con elegancia y dejando al club en la difícil situación de encontrar, de nuevo, a un inquilino de consenso en el banquillo. Misión casi imposible.
Finalmente, Osasuna se queda a las puertas de Europa al empatar ante el Alavés en Vitoria (1-1). Un solo punto le separó de un objetivo que en teoría no correspondía al equipo pero que acabó exigiéndose por un importante sector de la afición acostumbrado a los años en bonanza anteriores.
El curso terminó con otra despedida, la de Unai García. El capitán tuvo uno de los mejores homenajes que se han realizado en El Sadar para dejar una vida como rojillo atrás.
Era el último día de otros jugadores simbólicos, como Pablo Ibáñez (que lloró en el campo) o Jesús Areso, pero para ellos fue una salida mucho más gris. Terminada la temporada, Osasuna se sacaba de la chistera el primer fichaje para la siguiente: Valentin Rosier. El lateral derecho estaba a punto de sufrir un importante cambio que se confirmó dos meses después.
JUNIO: ALESSIO LISCI PARA RENOVAR LA ILUSIÓN
Desde que Vicente Moreno había anunciado un mes antes que dejaba el equipo, el nombre de Alessio Lisci surgió como principal aspirante a sustituirle. El italiano, uno de los rostros prometedores en los banquillos y revelación en Segunda con el Mirandés, convencía a la dirección deportiva y hubo que esperar a anunciar su fichaje a la finalización de la temporada, que terminó con un doloroso playoff de ascenso que no consiguió el equipo burgalés.
El 23 de junio se daba inicio a una nueva era en Osasuna de la mano de Lisci, que como en el caso de Moreno, tampoco iba a ser una balsa de aceite.
JULIO: JESÚS ARESO SE VA AL ATHLETIC, LLEGA VÍCTOR
Un nombre copó la actualidad en este mes sanferminero en el osasunismo: Jesús Areso. Uno de los iconos de la afición, titular indiscutible, decidió no renovar y marcharse de Osasuna. Tuvo ofertas de otros equipos, incluida una de última hora del Atlético, pero tenía claro que quería volver a intentarlo en Bilbao y, causando conmoción en la afición y el club, se fue al Athletic, un equipo que en sus palabras le había hecho pasar muy mal en el pasado. El cascantino dejó en las arcas rojillas 12 millones de euros, el segundo traspaso de la historia del club tras el de Raúl García Escudero al Atlético de Madrid (13).
A cambio, Osasuna anunciaba la llegada del segundo refuerzo: el 10 de julio se incorporaba la joven perla del Real Madrid Víctor Muñoz para cinco temporadas.
La pretemporada deparaba en Tajonar una mala noticia, la lesión de Iker Benito en el tobillo. Después de confirmar que había vuelto para quedarse, la mala suerte se cebaba con él y volvería a hacerlo en octubre en un partido de Copa ante el Sant Jordi, cuando se dañó la rodilla. El canterano decía adiós a la temporada con una grave lesión, la rotura del cruzado.
AGOSTO: OSASUNA ARRANCA SIN GRANDES CAMBIOS CON LISCI
Osasuna empieza la temporada perdiendo en el Bernabéu (1-0), ganando al Valencia (1-0) y con derrota ante el Espanyol (1-0). La sensación de impotencia lejos de El Sadar se prolonga ya demasiado y se convierte en el reto de Lisci. En el debe del italiano, la afición apunta que no aporta las novedades esperadas al estilo de Vicente Moreno y tampoco conecta con la grada. El camino se vuelve cuesta arriba para el italiano también.
SEPTIEMBRE: SHERALDO BECKER, SORPRESA DE ÚLTIMA HORA
Braulio lo vuelve a hacer, con un fichaje de último momento inesperado: Sheraldo Becker llega de la Real Sociedad. Es el tercer y último refuerzo del equipo.
Osasuna sigue rindiendo a buen nivel en El Sadar (2-0 al Rayo), pero errores propios y arbitrales extienden la racha negativa a domicilio. El ídolo del osasunismo, Ante Budimir, no encuentra acomodo en el sistema de Lisci.
Para colmo, se lesiona uno de los jugadores clave del equipo y más difíciles de sustituir: Aimar Oroz. Se perdería dos meses de campeonato.
OCTUBRE: SE INICIA EL CAMINO DE LA COPA, RAÚL TRIGOLEADOR
El transcurso de la temporada liguera continúa con altibajos y dudas, tanto en casa como fuera. La Copa entra en escena y lo hace con una goleada ante el Sant Jordi (0-5) en la que se destapa Raúl García de Haro con tres tantos. A pesar de las críticas y de estar siempre a la sombra de Budimir, el exbético protagoniza las primeras eliminatorias y se convierte en máximo realizador del torneo.
La renovación de Asier Osambela hasta 2029 asienta la confianza en un chaval de la cantera que ha convencido en pretemporada por su versatilidad y carácter.
NOVIEMBRE: PLAGA DE LESIONES EN EL LATERAL DERECHO Y CRISIS
Las desgracias se ceban con Osasuna especialmente en el puesto de lateral derecho. Si Iker Benito se había roto el cruzado en la Copa y posteriormente Rosier cayó lesionado el 22 de octubre (estaría casi dos meses de baja), Jon Moncayola, que ejercía en esa posición como comodín, fue el siguiente. Los problemas se acumulan y, para colmo, Osasuna entra en crisis total de resultados, con dos derrotas y dos empates este mes.
DICIEMBRE: JAVI GALÁN, EL AGUINALDO NAVIDEÑO
El equipo afronta el último mes del año sumido en mil incógnitas, con el entrenador en entredicho y rozando los puestos de descenso. Pero, salvo la honrosa derrota en Barcelona (2-0), logra vencer y convencer ante el Levante (2-0) y el Alavés (3-0) en El Sadar y termina con una sonrisa 2025. Además, continúa vivo en la Copa del Rey, algo que no pueden decir nueve equipos de Primera. Ya está en octavos de final, ronda donde le espera rival en el sorteo del día 7 de enero.
La última sorpresa vino en forma de fichaje: el de Javi Galán, como casi siempre, con el Braulius operandi, sin pistas a medios de comunicación ni rivales. A cambio de 500.000 euros hasta fin de temporada y posibilidad de aumentar la vinculación en el futuro, se reforzaba el equipo con un lateral contrastado en plena Nochebuena. Se rompía así una racha de no realizar fichajes invernales en los últimos años. ¿Será Javi Galán el último regalo navideño para la afición? Sea como sea y pese a quien le pese, Osasuna afronta 2026 con más elementos para la esperanza que para el lamento.