Osasuna-Celta (Dom. 26, 18.30h.)
Carrera de Osasuna por escapar de abajo
El conjunto rojillo debe reencontrarse en un Sadar fiable


Publicado el 26/10/2025 a las 05:00
Suena la melodía que más le gusta a Osasuna, la de El Sadar. Ante su afición ha recolectado todos los puntos que figuran en el casillero de su clasificación, los diez. Es el sol que más calienta. El verde donde más cómodos se sienten los de Lisci, que entre actuaciones de dientes de sierra quieren abrazar ese partido que dé motivos convincentes para creer. Hoy pasa por aquí el Celta de Iago Aspas, Borja Iglesias... y Bryan Zaragoza. Reto exigente contra un rival abonado al empate que pasea por Europa.
Dos ausencias sensibles presentarán los rojillos en su formación inicial. La ya prolongada de Aimar Oroz, que se perderá la sexta jornada porque todavía se recupera de su lesión en el planta del pie. Y la que será de larga duración de Valentin Rosier, ausente hasta enero tras el percance en el tendón del muslo que sufrió en el Metropolitano. Juan Cruz, que andaba tocado, ha entrado en la convocatoria de 20 efectivos.
A las seis y media, ya de noche por el cambio de hora, habrán quedado las incógnitas despejados sobre el recambio del defensa francés. Iker Benito y Jon Moncayola son los candidatos (Lisci dejó caer un tapado como tercera opción) siendo ambos perfiles muy diferentes. De pasar el de Garínoain a la banda, Moi Gómez, que viene de firmar buenos minutos contra el Atlético, tendría hueco seguro en el once.
También está por ver si Lisci sigue con el esquema habitual de los tres centrales y cambia a la línea de cuatro, modificación que está cerca de producirse según adelantó. Clave será ganar el espacio en profundidad contra un Celta que precisamente juega con cinco atrás y se despliega valiente en ataque. El italiano admitía que es necesario ser más preciso en el último tercio y generar más peligro desde la bandas, uno de los déficits de esta campaña, para explotar las virtudes de un Budimir que tiene hambre de gol.
Osasuna regresa a El Sadar después de haber ganado al Getafe en los últimos compases con un chute de emoción gracias a un cabezazo de Catena, pero requerirá de una mejor versión para no meterse en problemas. La afición quiere ver ganar a su equipo ante todo y, no menos importante, que el juego sea reconocible.
El Celta llega con las emociones todavía recientes del triunfo europeo contra el Niza y el tremendo homenaje a Iago Aspas, una de las amenazas celestes hoy.