Trayectoria
El frío lejos de Pamplona: solo una victoria fuera de casa en 2025
Osasuna solo ha ganado a domicilio en todo este año el 20 de abril en Valladolid


Publicado el 29/09/2025 a las 05:00
La última vez que Osasuna comenzó la temporada con cuatro derrotas consecutivas fuera de casa, España ganaba la Eurocopa exhibiéndose ante Italia en la final (4-0). Fue en el año 2012. Entonces los verdugos fueron Deportivo (2-0), Celta de Vigo (2-0), Zaragoza (3-1) y Athletic (1-0). José Luis Mendilibar era el técnico rojillo. Dos de esos equipos están en Segunda División y el entrenador triunfa en el Olympiacos después de una dilatada carrera deportiva.
La estadística se vuelve a cruzar delante de un conjunto que mostró su cara más apática en La Cartuja de Sevilla. Sin intensidad y con un nivel competitivo lejos de la elite del fútbol nacional. La historia refuerza el relato de que los rojillos bajan sus prestaciones a domicilio, pero los datos son reveladores. En 2025, la única victoria navarra fuera de El Sadar se produjo el 20 de abril en el Nuevo Zorrilla ante un Real Valladolid en estado crítico que terminó por confirmar su descenso de categoría con muchas jornadas de antelación. Un 2-3 que incluso llegó a peligrar.
Hay que irse hasta el 27 de octubre de 2024 para encontrar el anterior triunfo como visitante. Fue contra la Real Sociedad en San Sebastián (0-2). La cruz con la que tuvo que lidiar Vicente Moreno toda la temporada pasada por sus pobres números a domicilio se extiende ahora sobre Alessio Lisci.
EL PEOR A DOMICILIO
Y en este ámbito los datos también revelan un problema de Osasuna, que es el peor visitante de la categoría junto al Real Oviedo. Los rojillos han perdido en sus cuatro salidas: Real Madrid (1-0), Espanyol (1-0), Villarreal (2-1) y Real Betis (2-0). Con un pobre bagaje de seis goles en contra y solo uno a favor, de penalti en La Cerámica.
Te puede interesar

Es cierto que tres enfrentamientos han sido ante equipos de Europa y se pudo puntuar o incluso ganar en alguna situación, pero los 90 minutos pusieron en su sitio a Osasuna. Y ese es estar a dos puntos del descenso y con unas sensaciones de equipo a la deriva.
EXPERIMENTO FALLIDO
Así se demostró también en La Cartuja con un planteamiento que cambió a la desesperada en el inicio de la segunda mitad. El técnico italiano sentó a Herrando y Torró, el único pivote posicional, para dar entrada a Víctor Muñoz y Becker. Moi Gómez y Moncayola, con mucha libertad, eran los dos futbolistas que se colocaban por delante de la defensa para apostar por una delantera formada por cuatro jugadores: Víctor Muñoz, Budimir, Raúl y Becker.
Te puede interesar

El experimento fue tuvo éxito los primeros diez minutos de la segunda mitad como si el equipo hubiera recibido una reprimenda en el descanso. Llegaron las ocasiones de Budimir, Catena de cabeza y un disparo de Víctor Muñoz. Fue un espejismo a otros cuarenta y cinco minutos eternos y sin sensación de peligro.
Ahora llegará el siempre correoso Getafe a El Sadar y, por si fuera poco, la siguiente salida será al Cívitas Metropolitano, ante el Atlético de Madrid.