Dani González, delantero de Osasuna Promesas: "Sentí una gran alegría con el gol y también tranquilidad"
El delantero de Osasuna Promesas Dani González se lesionó de gravedad al inicio de la pasada pretemporada. Ya recuperado marcó el gol de la victoria


Publicado el 02/09/2025 a las 05:00
El delantero de Osasuna Promesas Dani González, albaceteño de 23 años, marcó el sábado el gol del filial, el que le dio la victoria por 0-1 ante el Unionistas en el estreno de la competición en la Primera RFEF. Hasta aquí puede verse dentro de la normalidad si no se conoce la historia del jugador. Fue presentado como uno de los fichajes del curso pasado. Sin embargo, en un amistoso de la pretemporada, el 9 de agosto, se lesionó, se lesionó de gravedad: rotura de ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. La recuperación se prolongó durante toda la campaña pero ya ha vuelto y con gol.
¿Qué sintió al marcar el gol?
Sentí mucha alegría pero sobre todo me quedé muy tranquilo porque había peleado bastante para volver. Estuve un año sin jugar y al final la alegría que sentí fue increíble.
¿Cómo vivió la temporada pasada?
Llegué a Pamplona con muchas ganas. Me fui del club en el que había estado toda mi vida. Fue llegar aquí y lesionarme. Al principio me resultó bastante duro. No te lo crees realmente cuando te pasa pero son cosas del fútbol. Al principio costó un poco pero el club me ayudó en todo momento, los readaptadores, Cata, los compañeros, el míster... Fue duro pero a la vez fácil al poder trabajar con tanta gente.
¿Le resultó más duro psicológicamente o físicamente?
Psicológicamente es bastante duro, sobre todo porque fue nada más llegar. Físicamente también tiene sus cosas, pero un poco de las dos.
Sufrió la lesión en un amistoso, ¿se dio cuenta enseguida de la gravedad de la misma?
Sí, sí, aunque nunca había tenido una lesión tan grave. En cuanto me torcí la rodilla hasta los propios compañeros que tenía alrededor escucharon cómo me rompía. Sentí mucho dolor. Tuve que salir en camilla. Estaba claro. No sabía el alcance real pero luego, al hablar con los fisioterapeutas, no había ninguna duda de que me había destrozado.
Y se quedó en Pamplona.
Sí. Me rompo el día 9 de agosto. El 16 me opero y ya el día 19 estaba trabajando en Tajonar. No bajé a casa. Hice todo aquí. Me dieron la opción de ir, de recuperarme al principio en casa, con mi familia... Estaba recién llegado aquí y lo tuve claro. La liga acababa de empezar, estaba recién operado y pensaba que lo mejor era ayudar al equipo, aunque fuera de otra manera. En el campo no podía pero intenté aportar mi experiencia a un equipo tan joven.
El equipo confirmó la permanencia en Tajonar en la última jornada. Celebró junto a sus compañeros.
Fue un año en el que sufrimos mucho todos. De la manera en la que llegó la permanencia me alegró bastante y para volver y poder competir en la Primera RFEF este año.
¿Cómo ha sido el verano?
No ha sido ni verano. He tenido mucho trabajo. Terminó la temporada. Yo me quedé en Pamplona dándole la tabarra al readaptador. Tampoco se iba de vacaciones por mí. Volví semana y media antes. Es lo que toca cuando te lesiones de gravedad. Tienes que trabajar el doble si quieres volver igual o mejor que los compañeros.
¿Qué sintió al entrar de nuevo en una convocatoria?
Desde el primer día de la pretemporada era uno más. Entrenaba con normalidad. He jugado los amistosos pero es cierto que los nervios, esa sensación de ver cómo estoy, mis propias sensaciones... La verdad es que fue muy bien. Estoy muy contento. La lesión quedó atrás. No pienso en ella.
Empezar el curso con 0-1...
Está bastante bien. Es un campo en el que los equipos se dejan muchos puntos. A ver si esta semana sumamos de tres.