Apunte
La doble moral del Athletic


Publicado el 06/07/2025 a las 05:00
El inesperado no fichaje de Nico Williams por el Barcelona ha dejado una serie de enseñanzas dignas de ser comentadas. En clave azulgrana, las reglas del fair play financiero tienen que ser iguales para todos y deben cumplirse sin concesiones. Mientras, el club que preside Laporta ha dispuesto de sus brazos mediáticos con titulares grandes para engordar una expectativa que se rompió de golpe. Pero para reflexiones, las que deberían hacerse desde Ibaigane con toda la polvareda levantada en las últimas semanas y ese mensaje de sentimiento que se ha querido vender con la renovación del extremo navarro. El Athletic se quejaba de la forma de proceder del Barça, cuando cualquier osasunista sabe que este modus operandi lo lleva haciendo desde siempre y últimamente, si cabe, con más agresividad sobre la cantera de Tajonar. Es una doble moral. No me gusta que me lo hagan, pero yo lo hago. Lo decía Patxi Puñal en febrero. “Las relaciones de Osasuna con Athletic y Real no tienen nada que ver. Con la Real el respeto es máximo y el Athletic entra como un elefante en una cacharrería, lo que puede lo lleva y no mira atrás”. Eso sucede en las categorías de base, porque en la cúspide profesional hace un año se tocó a Aimar y ahora a Areso, por el que por cierto se desconoce si se pagará la cláusula de los 12 millones o qué intenciones hay. El mismo presidente Jon Uriarte hablaba de Moncayola en el plano público cuando llegó al cargo en 2022. La continuidad de Nico como rojiblanco alivia ese temor al efecto dominó que pudiera impactar sobre Osasuna con el dinero que llegaría a Bilbao, pero también hay que ponerla en contexto. Con lo que le va a pagar el Athletic (se habla de un increíble sueldo de 10 millones netos al año), al club rojillo le daría para cubrir a la mitad de la plantilla. Mundos diferentes.