La incógnita del banquillo de Osasuna
El club abordará la elección del entrenador al acabar la Liga: se manejan varios escenarios


Publicado el 10/05/2025 a las 05:00
A falta de dos semanas para que acaba la temporada 2024-25, el interrogante planea sobre el banquillo de Osasuna para el próximo curso. Vicente Moreno ha cumplido el objetivo con holgura y ahora los rojillos están metidos de lleno en la pelea europea, un hito que podría alterar los planes en este capítulo. O no. La continuidad del técnico de Massanassa, que acaba contrato, está en el aire y no hay conversaciones en curso para que siga ni hay intención de activarlas por ninguna de las partes.
En el seno del club, en este punto decisivo del curso, han aparcado este asunto para centrar el foco en el objetivo de seguir en la batalla por Europa. Quedan cuatro jornadas y la disputa está muy abierta.
Además, la clasificación final del equipo tendrá impacto en la decisión que se tome, ya que alterará el margen salarial que tendrá el club para la campaña 2025-26. La foto presupuestaria condiciona lógicamente los movimientos independientemente del perfil que se diseñe para el banquillo.
EL INTENTO SIN ÉXITO POR IÑIGO PÉREZ
Con esa decisión trascendental en pausa porque la temporada ya llega a su fin, sí ha habido gestiones en semanas anteriores para conocer la realidad del mercado. De hecho, en Osasuna el candidato claro era Iñigo Pérez, a quien se le planteó la opción de fichar, pero acabó decidiéndose por continuar en el proyecto del Rayo Vallecano otro año más. Es uno de los técnicos de moda que también estaba en radar de clubes como la Real.
Era el mejor colocado en la agenda de candidatos para relevar a Vicente Moreno. La comunicación del Rayo no cogió por sorpresa a Osasuna, que ya conocía en el plano interno las intenciones de Iñigo de renovar por una temporada. El chantreano está muy bien considerado entre los dirigentes y la dirección deportiva, pero los caminos no se podrán unir este verano.
LA CONTINUIDAD NO SE HA ABORDADO
Pasada esa pantalla, el equipo atravesó un profundo bache de juegos y resultados, lo que fue reduciendo el crédito de Vicente Moreno para poder continuar. No se descartó, incluso, un cambio en el banquillo con una victoria en 18 jornadas, pero llegó una reacción que ha colocado a Osasuna en disposición de aspirar a la Europa League o Conference League.
Esta mejoría disipó las dudas sobre el banquillo a corto plazo, pero generó un desgaste importante. Vicente Moreno y su cuerpo técnico han cumplido el objetivo marcado cuando llegó hace casi un año, en una temporada muy compleja tras la exitosa era Arrasate. Ahora se busca mejorar la nota, un cambio de paisaje que no ha dado pie a una posible continuidad a partir de junio, opción muy lejana por ambas partes. Por cierto, hasta la puerta del entrenador valenciano han llegado propuestas de clubes extranjeros.
REUNIONES PREVISTAS CUANDO ACABE LA LIGA
Pese a que hay tarea adelantada, Osasuna abordará la elección del entrenador una vez terminada la Liga. No se descarta ningún escenario en cuanto al perfil: un técnico con recorrido en Primera, un entrenador emergente o reclutar en el mercado extranjero, donde hay candidatos que gustan. Como ya sucedió el verano pasado, Braulio Vázquez liderará las gestiones en la búsqueda. Ya hay reuniones programadas partir del 25 de mayo, cuando acaba el campeonato, para afrontar esa especie de casting.
Desde la entidad no se marcan plazos para el nombramiento teniendo en cuenta además que la Segunda División acaba más tarde, un destino del que llegó Arrasate en 2018 procedente del Numancia. En las quinielas internas de momento no toma cuerpo el nombre de Santi Castillejo, al que le resta otro año de contrato y está en juego la permanencia del filial en Primera RFEF.
Mientras, la planificación está siguiendo su curso, ya que las necesidades y los objetivos están claros y por encima de quién sea el elegido: al menos, el lateral derecho ante la probable salida de Areso y el extremo.