Análisis
Las claves de la victoria de Osasuna en San Mamés: El esfuerzo físico desde Areso a Budimir
El trabajo coral de los rojillos en Bilbao tuvo recompensa


Publicado el 18/01/2025 a las 05:00
El triunfo de Osasuna en San Mamés ha dado el billete a cuartos de final y ha supuesto una inyección anímica en la plantilla y el osasunismo. Una gesta en casa del vigente campeón que requirió de un esfuerzo titánico ante uno de los equipos más eléctricos de la Liga. Por eso Vicente Moreno había dado descanso a varios titulares en el Metropolitano. La Copa era la apuesta. Y los datos físicos que arrojan los GPS de los jugadores descifran el derroche del equipo en todas las líneas. Un trabajo coral que tuvo su recompensa. Hubo momentos de dominio, sobre todo en la primera parte, de salir al contragolpe y también de agazaparse atrás.
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TORRÓ, EL CORRECAMINOS
El encargado de equilibrar el juego, Lucas Torró, destrozó el registro de la distancia recorrida. El ‘6’ rojillo completó una distancia de 12, 1 kilómetros, el más destacado con holgura, ya que nadie superó la barrera de los 11 km. Además fue líder en duelos ganados (14) durante el partido.



En el apartado de la distancia llama la atención la cifra de los centrales, cercana a los 11 kilómetros, lo que significa que hubo que emplearse a fondo en las transiciones. Y, con 75 minutos disputados, también aportaron especialmente Moncayola y Rubén García con 9 km.
ARESO, UN CICLÓN
Fue un avión por la banda derecha y los parámetros demuestran que los problemas físicos que tuvo al final del encuentro estaban justificados. Jesús Areso, uno de los grandes protagonistas de la jornada, suele ser quien más metros recorre a alta intensidad (más de 24 km/h). No fue menos en San Mamés con 488 metros recorridos a esa velocidad. Para contextualizar el dato, el siguiente rojillo fue Rubén García con 277. El de Xátiva -que no jugó el último cuarto de hora- ofreció un gran rendimiento pese a haber jugado contra el Atlético. Destacables fueron los esfuerzos de Aimar (241 metros), Budimir (234) o Pablo Ibáñez (163 metros hasta el minuto 55).
Pero Areso encendió las alarmas también en sus esfuerzos a más de 28 km/h, un apartado que algunos futbolistas dejan a cero. Pues bien, el de Cascante fue capaz de correr 143 metros (Rubén fue el siguiente con 53). La cifra media osciló entre 15-20 metros, en función de las características del jugador. El lateral voló en muchas fases.
BUDIMIR, EL MÁS RÁPIDO
Budimir desequilibró la balanza con sus goles, pero los registros evidencian su trabajo, en distancia e intensidad. Pero además, curiosamente, arrojó el pico de velocidad más alto de la plantilla, con 32,9 km/h. El croata, un delantero de época, está de dulce y en un gran momento de forma.
Y AIMAR PUSO EL FÚTBOL
Más allá del rastro que dejó el GPS emerge el ejercicio de resistencia rojilla y el fútbol de Aimar Oroz, capitán general en la fabricación de juego aparte del trabajo que siempre aporta de serie. Abrió la lata y tuvo gran protagonismo siempre que apareció con sus conducciones para hacer volar a Osasuna.